
13 NOV, 2023

Alan Hsu, Portofolio Manager de Wellington Management
En los últimos meses, gran parte del mundo se ha enfrentado a una serie de olas de calor, inundaciones e incendios devastadores. Julio de 2023 fue declarado oficialmente el mes más caluroso jamás registrado a nivel mundial1, lo que confirma que el clima es cada vez más cálido y menos predecible.
Conforme el cambio climático se convierte en un hecho, la necesidad de encontrar soluciones para la mitigación y adaptación a esta realidad se vuelve más urgente. En este sentido, los inversores pueden desempeñar un papel decisivo a la hora de acelerar la puesta en marcha de esas soluciones y beneficiarse de un potencial de rentabilidad considerable, siempre y cuando sean capaces de sortear los riesgos asociados. Ahora bien, para encontrar oportunidades de inversión hace falta conocer a fondo el contexto de la inversión climática.
La inversión climática cuenta con un creciente respaldo legislativo. Países de todo el mundo están adoptando cada vez más medidas para reducir su dependencia de los combustibles fósiles. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calcula que, al menos en lo que resta de década, se invertirán aproximadamente 2 billones de dólares al año solo en energías limpias. No es ninguna coincidencia que gran parte de esta normativa se aprobara tras la invasión rusa de Ucrania, la cual puso de manifiesto la precariedad de la seguridad energética y el acceso a los recursos.
La inversión climática no se limita a la energía. Aunque la energía representa una parte importante de la oportunidad, consideramos que es un elemento más de la transición climática en curso. Es cierto que la energía es el principal mercado potencial, pero el clima afecta a todas las infraestructuras físicas del mundo: un conjunto de sistemas diferentes, cada uno de ellos compuesto por activos interconectados. Cada uno de estos sistemas, bien sea energía, electricidad, alimentación, agricultura o transporte, ha sufrido un déficit de inversión en las últimas décadas.
Para los inversores climáticos, el binomio energía-tecnología es cada vez más importante. Una de las cosas que Alan aprendió del mundo de la tecnología es que los programas informáticos, aunque no se hayan implantado de forma sistemática en todas las áreas de la economía, poseen una capacidad única para mejorar la productividad. Si hasta hace poco el sector de la energía no había experimentado grandes innovaciones, ahora estamos asistiendo a una proliferación de tecnologías que permiten y aceleran la transición climática.
Es posible que uno de los mayores retos de la inversión climática sea el hecho de que debamos mirar hacia el futuro, pero no podamos extrapolar correctamente el cambio climático a partir del pasado. Para ello, utilizamos la climatología como referencia. Nuestra experiencia nos dice que la incorporación sistemática de datos climáticos procedentes de nuestras colaboraciones en materia de investigación con el Centro de Investigación Climática Woodwell y el Programa Conjunto del MIT sobre la Ciencia y la Política del Cambio Global puede ayudarnos a ampliar los horizontes temporales e identificar oportunidades a largo plazo que han sido infravaloradas.
Por ejemplo, a través de la cooperación con Woodwell detectamos que la tecnología agrícola se iba a convertir en una temática importante dentro de la cartera climática. El motivo es que muchos de los alimentos que consumimos se cultivan cerca del ecuador, en zonas especialmente expuestas a condiciones meteorológicas extremas. Este descubrimiento nos llevó a centrarnos en empresas que contribuyen a que la producción agrícola sea más eficiente, productiva y resiliente.
Hemos creado un marco para definir las cinco áreas clave en las que queremos invertir dentro de nuestras carteras de inversión climática, y que abarcan tanto la mitigación del cambio climático como la adaptación al mismo.
Creemos que la tecnología seguirá siendo protagonista y, aunque todos esperamos que se produzca un gran avance tecnológico, como la fusión nuclear o la captura de carbono a gran escala, lo más probable es que la solución al cambio climático provenga de un conjunto de soluciones que abarquen muchos sectores y regiones, y que las mejoras, aunque sean graduales, contribuyan a acelerar el proceso.
Para obtener más información sobre la inversión climática en Wellington Management visite esta página.
1 Fuente: Servicio de Cambio Climático de Copernicus, agosto de 2023.
Los puntos de vista expresados en el presente documento son los de sus autores en el momento de su redacción. Otros equipos pueden tener diferentes puntos de vista y tomar diferentes decisiones de inversión. El valor de su inversión puede pasar a ser mayor o menor con respecto al momento de la inversión original. Aunque los datos de terceros utilizados se consideran fiables, no se garantiza su exactitud. Destinado exclusivamente a inversores profesionales, institucionales o acreditados.