
7 JUN, 2024
Por Fabián Tiscornia

Como esperaba el mercado, el Banco Central Europeo (BCE) decidió bajar las tasas de interés de 4,5% al 4,25%. Así empezó un camino de descensos en el precio del dinero, aunque todavía no marcó cuándo serán las próximas rebajas de tasas.
¿Cómo ven esta decisión las gestoras de inversión? ¿Qué creen que puede pasar de ahora en más?
Para Salman Ahmed, responsable global de macro y asignación estratégica de activos de Fidelity, "la declaración se abstuvo de comprometerse de antemano con futuros recortes y mantuvo una postura dependiente de los datos. Es probable que las recientes sorpresas al alza de los salarios y la inflación mantengan a los miembros del Consejo de Gobierno del BCE en una posición prudente".
Con esto "un recorte en julio parece claramente descartado. La trayectoria de los tipos del BCE dependerá de la evolución de los datos de aquí en adelante y de la Reserva Federal, que creemos que no podrá recortar este año dada la rigidez de la inflación estadounidense", añadió.
Según Ulrike Kastens, economista para Europa de DWS "las diferencias en los ciclos económicos y de inflación" les permite a los bancos centrales de Suiza, Suecia, Canadá y ahora el Banco Central Europeo bajar las tasas de interés antes que la Fed.
"Como habíamos previsto, el BCE no se comprometió de antemano con una senda concreta para nuevos recortes de los tipos de interés. La dependencia de los datos sigue siendo clave. Al mismo tiempo, la revisión al alza de las previsiones de inflación para 2025 sugiere que ahora puede llevar más tiempo alcanzar el objetivo de inflación", afirmó Kastens.
"Esperamos una pausa en julio antes de que el BCE probablemente vuelva a recortar las tasas en septiembre y diciembre", añadió.
En tanto, Felix Feather economista de abrdn señaló que "la atención se centra ahora en las perspectivas de nuevos recortes en las próximas reuniones" y "a este respecto, los responsables de la política monetaria no se comprometen, sino que insisten en la dependencia de los datos y en la flexibilidad".
"Es probable que el enfoque dependiente de los datos sea prudente. El BCE dispondrá de pocos datos adicionales antes de su reunión de julio. En particular, no se dispondrá de datos fiables sobre el crecimiento de los salarios en el segundo trimestre", apuntó Feather.
"Por lo tanto, consideramos que la reiteración del énfasis en la dependencia de los datos es coherente con nuestra previsión de que la tasa de interés se mantenga en el 4,25% en julio", concluyó.
Según Monica Defend, directora del Amundi Investment Institute "los datos recientes de inflación de la eurozona indican que no habrá necesidad de llevar a cabo otra baja en la reunión de política monetaria de julio, pero creemos que podría haber un recorte más en septiembre".
"El verdadero punto de interés es saber cuánto puede alejarse el BCE de la Reserva Federal. Creemos que el alcance de esta divergencia será limitado, dado que los signos incipientes de desaceleración en EE.UU. darán a la Fed margen para relajar las tasas", afirmó Defend.
"Este es nuestro escenario base y significa que vemos un riesgo mínimo de importación de la inflación. No obstante, cualquier divergencia en la política que se extienda en el tiempo podría tener un efecto secundario en el mercado de divisas", añadió.
Para Gurpreet Garewal, Macro Strategist, Fixed Income and Liquidity Solutions de Goldman Sachs AM, "la decisión, que marca el primer recorte de los tipos desde 2016 y sigue al final del ciclo de subidas el pasado septiembre, indica una creciente confianza en que la inflación se está moviendo hacia el objetivo y está comenzando una era de reversión de las políticas monetarias restrictivas".
"La trayectoria futura de la flexibilización sigue siendo incierta, sin embargo, dado el impulso positivo en los recientes indicadores de inflación y actividad junto con los comentarios cautelosos del BCE, esperamos que los responsables políticos mantengan un enfoque dependiente de los datos", añadió.
"Las decisiones de la Reserva Federal y la trayectoria del euro también pueden influir en la política del BCE en el segundo semestre del año. Actualmente esperamos que el BCE adopte una estrategia de relajación gradual y trimestral", concluyó.
Mauro Valle, responsable de renta fija en Generali AM, afirmó que "el BCE tiene margen para volver a recortar en la segunda mitad del año, ya que las políticas monetarias aún se percibirán como restrictivas".
"El debate gira en torno a las probabilidades de un tercer recorte en diciembre de 2024: el mercado está valorando en torno a un 50% la probabilidad de que se produzca, mientras que nuestro análisis indica tres recortes. La decisión dependerá de los próximos datos económicos, principalmente la inflación y la evolución de los salarios", agregó.