
1 FEB, 2024
Por Fabián Tiscornia

La Reserva Federal (Fed) culminó su primera reunión del año sin sorpresas, al mantener la tasa de interés de referencia en 5,25%-5,5%. Es la cuarta reunión consecutiva en la que el banco central estadounidense mantiene los tipos en los mayores niveles en 23 años.
En la conferencia de prensa posterior, el presidente de la Fed, Jerome Powell señaló que "probablemente será apropiado comenzar reducir la moderación de la política en algún momento de este año", pero evitó dar certezas sobre cuándo y cómo será ese camino.
Varias gestoras de activos marcaron que la sensación es que marzo, es muy pronto para que se de el primer recorte de tasas y apuestan por junio.
Para Josep Nin, gestor de renta fija y activos monetarios senior de Creand AM, "no hubo sorpresa en la decisión de la Fed. Pero el foco del mercado estuvo en el discurso posterior de Powell. Por un lado, confirmó que está satisfecho con los recientes datos de inflación, una 'inflación core', la que mira la Fed, que en diciembre ya se situó por debajo del 3% (en el 2,9%), y afirmó que existe el consenso unánime entre todos los miembros del consejo de que es apropiado reducir tasas este año".
"Pero, por otro lado, Powell sugirió que es demasiado pronto para hablar de bajadas inminentes de tasas de interés, dada la fortaleza del mercado laboral y de la economía, aunque se hayan equilibrado las fuerzas", agregó.
En esa línea, James McCann, economista jefe adjunto de abrdn, coincidió en que "el comunicado de prensa de la Fed confirmó que el banco central ha dejado de plantearse activamente llevar a cabo nuevas subidas de tipos, lo que confirma lo que el mercado sabía desde hace meses".
"Sin embargo, -añadió- el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) no parece tener prisa por recortar las tasas, y advierte que necesita tener más seguridad de que la inflación ha vuelto de forma sostenible a su objetivo antes de poder relajar la política monetaria. Esta afirmación decepcionará a quienes apostaban por un recorte en marzo".
Eric Winograd, economista jefe de AllianceBernstein, resumió la reunión de la Fed con una analogía: "parece que el Comité se inclina por recortar las tasas, pero aún no está listo para apretar el gatillo".
Expresó que al FOMC le "preocupa que la inflación, mucho más baja de lo que ha sido hasta ahora, pueda situarse por encima del 2%. Quieren asegurarse de que vuelva al objetivo, y no están preparados para concluir que han mantenido la política suficientemente restrictiva durante el tiempo suficiente para garantizar ese resultado".
Para Anna Stupnytska, macroeconomista global de Fidelity International, "la Fed tardará un poco más en acumular pruebas adicionales sobre la inflación y obtener más claridad sobre cómo se transmite la política monetaria a la economía. Esto descarta un inicio temprano del ciclo de recortes, lo que concuerda con el comentario de Powell de que marzo no es el caso base".
Kevin Thozet, miembro del comité de inversión de Carmignac, explicó que esto es porque "es probable que Powell quiera evitar influir demasiado en el mercado" con lo que "la Fed está reduciendo la probabilidad de un recorte en marzo".
"En su lugar, se ceñirá al plan de dependencia de los datos. Aún se esperan dos datos de inflación antes de la próxima reunión de marzo, junto con dos publicaciones de nóminas no agrícolas", añadió.
En ese sentido, Winograd (de AllianceBernstein) dijo que "en la medida en que Powell proporcionó orientación, también señaló que un recorte de tasas en marzo no es el caso base de la Fed. No lo descartó, pero parece probable que se necesiten más de dos meses de datos de inflación adicionales para desencadenar el primer recorte".
Nin (de Creand AM) recordó que "después de la reunión, el mercado sigue asignando una probabilidad de bajadas de tasas del 100% en junio, aunque la de marzo ahora se ha reducido".
Para Stupnytska (de Fidelity International) "dada la rigidez de algunos de sus componentes, consideramos que los riesgos de inflación siguen sesgados al alza en los próximos meses, especialmente en el contexto de una economía fuerte. Esto significa que es poco probable que la Reserva Federal se apresure a recortar las tasas hasta junio, y una vez que comience el ciclo de recortes, no lo hará con el piloto automático: el ritmo que aplique dependerá fundamentalmente de la combinación de crecimiento e inflación en ese momento".
En ese sentido, Thozet consideró que "más adelante en el año, surgirán interrogantes sobre lo lejos y rápido que puede llegar la Fed con los recortes de tasas. Los cambios en la dinámica de la oferta de mano de obra, con la inmigración convirtiéndose en un tema electoral, el impacto de la geopolítica en las materias primas, la posibilidad de medidas de apoyo más sustanciales por parte de China y unos tipos más bajos alimentan intrínsecamente unas condiciones financieras más suaves, que a su vez, alimentan tanto el crecimiento económico como la inflación".
Por último, Christian Scherrmann, economista para EE.UU. de DWS, planteó que "de cara al futuro, creemos que marzo es demasiado pronto para que la Fed declare la victoria contra el aumento de precios. No obstante, creemos que la próxima reunión podría telegrafiar las condiciones para un recorte de tasas, mientras que seguimos esperando un primer recorte de tipos en el segundo trimestre”.