
18 OCT, 2024
Por Fabián Tiscornia

La uruguaya Gletir Corredor de Bolsa lanzó un nuevo servicio de asesoramiento financiero a inversores y empresas que consiste en la difusión de información, análisis particulares de la estructura de deuda, entre otros. Lo hizo mediante una conferencia que contó con una presentación del economista Aldo Lema.
El director de Gletir, Juan María Terra presentó el nuevo servicio que, dijo, nace a raíz de la demanda de las empresas locales por mayor análisis e información financiera para la toma de decisiones.
Así la firma tendrá la difusión periódica de información macroeconómica y del mercado de valores exterior y local, así como reuniones presenciales y virtuales profundizando en esos temas, para ayudar en la toma de decisiones de las empresas, según un comunicado.
También contempla la posibilidad de asesoramiento particular a empresas respecto de su estructura de deuda, el análisis de tasas de interés de mercado y la evaluación de la estructuración de una operación de compra o venta de empresas.
Terra detalló las herramientas disponibles para las empresas como ser el manejo de la liquidez en pesos uruguayos y dólares, la posibilidad de operar futuros de dólar-peso uruguayo a través del mercado de valores local, futuros de novillo, soja y otros commodities, así como la emisión pública de deuda de las empresas.
A su turno, el economista Aldo Lema se refirió a la situación de la economía uruguaya y también a algunos aspectos de la economía regional y global.
En ese sentido, hizo referencia al plebiscito jubilatorio que se votará en Uruguay el próximo 27 de octubre y que fija en la Constitución la edad mínima jubilatoria en 60 años, equipara las pasividades mínimas al salario mínimo nacional y elimina el régimen de ahorro privado con fines jubilatorios que gestionan las administradoras de fondos previsionales (AFAP).
Lema dijo que si se aprobara ese plebiscito, generaría una disrupción muy significativa en las perspectivas económicas, sociales y políticas de Uruguay.

Podría ser incluso más disruptivo que la pandemia por consecuencias negativas más permanentes, agregó y explicó que se pondría en riesgo la dinámica del déficit fiscal y la deuda pública, lo cual se reflejaría en caída de los precios de los bonos del gobierno, mayor costo de financiamiento para todos los agentes económicos y fuerte alza del tipo de cambio por menores perspectivas de crecimiento.
Según Lema, también haría aumentar la carga tributaria, probablemente a través de impuestos
directos sobre la inversión, las ganancias de las empresas y el capital humano.
El economista planteó que es un cambio de reglas mal orientado, con una modificación significativa de rumbo, que probablemente lleve a la pérdida del grado inversor de Uruguay.
Podría ser una gran sorpresa negativa, una especie de “cisne negro” para el país, pero lo más probable es que el plebiscito no se apruebe, afirmó el economista basándose en los números de las últimas encuestas que le dan una intención de voto menor al 50% necesario.
Más allá de eso, señaló que para Uruguay los próximos cinco años van a ser complejos, sea cual sea el
partido que esté en el gobierno.
Respecto a Argentina, Lema dijo que se está viendo un rebote en la actividad y que ese país se encareció rápidamente en dólares, lo cual repercutirá positivamente en la temporada turística en Uruguay.
La prueba de fuego del gobierno argentino van a ser las legislativas del años que viene, ya que si bien hay una oposición básicamente destruida e incipientemente liderada por Cristina Fernández, que quizás es lo mejor que le puede pasar al gobierno de Javier Milei, igualmente es un equilibrio frágil, planteó Lema.
Sobre las elecciones estadounidenses, Lema analizó que a Donald Trump ganarle por tanto a Joseph Biden en el debate presidencial, le restó en lo que al principio parecía algo bueno, porque terminó generando que lo cambien por Kamala Harris y hoy está pareja la contienda.
Respecto a su efecto en Uruguay y la región, opinó que en cualquier caso no sería beneficioso. Si se diera
un nuevo gobierno de Trump, habría guerra comercial especialmente con China, se mantendría la baja de
impuestos que él mismo impulsó y que vence en 2025, con alto déficit fiscal y presión sobre las tasas de
interés de la Reserva Federal (Fed).
Todo ello podría significar un escenario de commodities en precios bajos y dólar fuerte, un contexto parecido al observado entre 2015 y 2020.
En cambio, si Harris ganara las elecciones, impulsaría el alza de impuestos a nivel de EE.UU. y también de las empresas globalizadas alrededor del mundo. Esto podría enlentecer el crecimiento de la economía estadounidense, lo cual también afectaría a China y la región, concluyó.
Sobre China, Lema opinó que no está realizando los cambios necesarios que le den un crecimiento a largo plazo.
Y mencionó que hay que estar alerta al conflicto de Medio Oriente porque si bien no es el principal riesgo, podría deteriorar aún más las perspectivas.