
2 SEPT, 2026
Por Sara Giménez de RankiaPro LATAM

Agustina Prieto es Licenciada en Economía por la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (UDELAR) de Uruguay. En 2024 se incorporó a HSBC Uruguay como Middle Officer, donde dio soporte al área de Wealth Management en operaciones de inversión y crédito para clientes de alto patrimonio.
Desde junio de 2025 se desempeña como Analista de Productos en Nobilis, donde realiza análisis de rentabilidad de portafolios y carteras de fondos, elabora informes de seguimiento del mercado financiero y desarrolla propuestas de inversión personalizadas en coordinación con los Asesores Financieros y la Gerencia.
Lo primero que hago es revisar los mercados: ver cómo arrancó la jornada, leer análisis sobre la coyuntura actual y evaluar cómo esto repercute en nuestras carteras. Parte de mi trabajo consiste en acompañar a los asesores en la gestión de sus clientes y diseñar propuestas a medida. Por eso, estar al día con lo que sucede en el mercado es fundamental para aportar valor en ese proceso.
Lo que más disfruto es armar propuestas pensadas en las necesidades del cliente, elaborar informes de mercado y debatir con asesores y colegas sobre la actualidad financiera. Eso potencia mi aprendizaje constante y le da un dinamismo al día a día. Lo que menos me atrae son las tareas operativas y repetitivas que, aunque son parte del rol, no aportan el mismo nivel de entusiasmo.
Lo primordial es siempre el cliente. ¿Cuáles son sus objetivos? ¿Qué necesidades inmediatas tiene? ¿A qué plazos proyecta su ahorro? Sin entender al cliente, es imposible estructurar una cartera adecuada. Por supuesto que la coyuntura del mercado, las tasas, los spreads y los fundamentos son sumamente relevantes y nutren nuestro análisis a la hora de combinar fondos, pero todo eso es secundario si no comprendemos primero a la persona detrás de la inversión.
Analizamos varios puntos clave. Primero, el proceso de inversión: entender los objetivos del fondo y la estrategia para alcanzarlos. Segundo, la consistencia: ¿logra sus metas? Y si algún año no lo hizo, ¿por qué fue? Nos importa ver si mantiene la convicción en su proceso o si tomó decisiones fuera de su filosofía para intentar compensar. También seguimos los pilares de Morningstar: el equipo humano detrás de la estrategia, su permanencia en la firma y el prestigio de la propia gestora. Finalmente, la rentabilidad sostenida en el tiempo y los costos. La rentabilidad a largo plazo valida la solidez del proceso. A partir de ahí evaluamos la alineación con nuestros clientes: si el perfil de riesgo o el producto difiere de lo que buscamos, ¿vale la pena trabajar con esa gestora? En un universo con tantas alternativas, hay un trabajo muy riguroso detrás para elegir únicamente lo mejor para nuestros clientes.
Proactiva, metódica y empática. Proactiva, porque siempre busco brindar nuevas ideas, objetivos y proyectos sobre la mesa; hoy, además, herramientas como la IA nos permiten automatizar lo técnico y explorar más nuestra creatividad. Metódica, porque una vez que tengo un objetivo, trabajo con total consistencia hasta cumplirlo. Y empática, porque al final del día nuestro trabajo busca mejorar la calidad de vida de las personas a través de sus finanzas. No podemos olvidar que del otro lado hay familias y proyectos confiando en nosotros.
En el contexto actual, la clave está en apostar por portafolios globales. En renta variable, los sólidos fundamentos y el crecimiento de ganancias impulsados por la expansión de la IA han generado valoraciones muy atractivas y oportunidades de consolidación. En renta fija, con spreads apretados pero con tasas de interés en niveles históricamente elevados para los últimos años, creemos que hay oportunidades especialmente en los tramos cortos y medios de la curva. Asimismo, encontramos valor en activos alternativos para diversificar y descorrelacionar las carteras.
En mi tiempo libre disfruto bastante de desconectar y estar tranquila. Me gusta escuchar música o mirar alguna serie o película. También aprovecho los momentos libres para compartir tiempo con mi familia y amigos, que es fundamental para recargar energías.