
26 DIC, 2024
Por Fabián Tiscornia

La situación de la Bolsa de Valores de Montevideo (BVM), las propuestas para hacer crecer al mercado bursátil uruguayo, Uruguay como hub financiero regional y otros temas. De eso se trató la entrevista que el presidente de la BVM, Ángel Urraburu, mantuvo con RankiaPro LATAM.
Urraburu es el presidente de la entidad desde 2017 y antes ocupó ese cargo entre 2005 y 2011. Además, es director de Urraburu Corredor de Bolsa, la casa de bolsa que fundó su padre en 1975.
Lo que tenemos que destacar es que se volvió a juntar la Comisión de Promoción del Mercado de Valores (CPMV) que está desde el año 2010, que debería haber empezado, y que hasta el 2020 se juntó tres veces, cuatro veces, o sea que no había gran voluntad. Este gobierno nombró un responsable (Alberto Estrada) que trató de llevarla adelante, estuvo dos años trabajando bastante fuerte, y para mi gusto, logró algo que es las emisiones simplificadas de valores. Ya estaba el régimen de emisiones simplificadas a partir del 2015, pero no había habido ni siquiera una emisión en ese régimen. A partir de lo que actuó la Comisión, se modificaron algunas de las exigencias, se bajaron exigencias, y en ese sentido se logró algo mucho más potable y mucho más accesible para el mercado. Eso significó que ya ha habido tres emisiones simplificadas, dos de obligaciones y una de acciones, en tres meses, o sea que no es poca cosa.
Son empresas que generalmente no son muy grandes porque además la propia reglamentación limita la facturación de la empresa hasta cierto punto. Entonces son empresas más chicas, son las empresas que le dan movilidad a la bolsa. Pasa todo por la bolsa nuestra, porque está claro que esas emisiones se venden entre corredores y no entre bancos, ni entre AFAP (Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional). Por lo tanto, el mercado mayorista se desplaza, primero porque no tiene calificación de riesgo y segundo porque el volumen de las propias emisiones, como decíamos antes, es chico. Por lo tanto, eso para mi gusto fortalece la bolsa, porque queda como único ámbito propicio para emitir y para cotizar. Y eso está marcando un camino, sobre todo en un momento en el que estoy viendo que determinados sectores de la economía están empezando a tener alguna dificultad de financiamiento que hasta ahora no tenían.
Por ejemplo, la construcción. La construcción durante mucho tiempo tuvo un auge en Uruguay, no menor, en los últimos siete años. Pero, la construcción siempre se financió vendiendo en el pozo (N. de la R.: vendiendo apartamentos previo a iniciar las obras) y con eso hacían el edificio. Eso tiene un supuesto, que la moto no se pare, y que sigue, y que sigue. Ahora, al momento que se satura, que hay un cambio de gobierno en la Argentina, en diciembre pasado, hablo con gente que está en el sector, y me dicen que los argentinos, a partir de diciembre, no vienen prácticamente a invertir a Uruguay. Están como haciendo el stand-by o están esperando que las condiciones de allá mejoren para meterse o están comprando cosas baratas allá. Está todo eso en el escenario. Pero por lo menos ahora tienen un gobierno que, sin hacer ninguna valoración del mismo, les da un poco más de confianza, por lo menos en la parte económica y financiera. Entonces, si el mercado inmobiliario, empieza a tener síntomas de saturación, hay empresas que empiezan a necesitar financiamiento y no es casualidad que haya venido (la constructora) Ebital como primera emisión en el régimen simplificado y alguna otra empresa se me ha acercado al escritorio interesada en emitir también, vinculada con ese sector. Por lo tanto, creo que el mercado de valores está con determinado “resurgimiento”, pequeño, pero algo es algo, con estas emisiones simplificadas, y está aportando lo que siempre debe aportar. Cuando el financiamiento usual, bancario, estándar, se debilita, aparece el mercado de valores. Sobre todo con emprendimientos a mediano y largo plazo, que es lo que el mercado de valores abastece en forma más eficiente. Y está también la otra pata que es la del pequeño inversor, que quizás en algunas emisiones que se han hecho que apuntan más directamente al inversor institucional, no estaba y ahora en estas emisiones sí. El uruguayo es muy conservador, muy conservador y por más que cada vez se está confiando más en la Unidad Indexada (UI) a la inflación -y está demostrando ser una muy buena alternativa, sobre todo después de los últimos dos años y medio que el dólar estuvo relativamente planchado-, pero el uruguayo no va a largo plazo.
En el año 2011, cuando yo me fui a la primera presidencia de la BVM, había 74 corredores de bolsa. Hoy hay 28. Ya con eso, más elocuente que eso, difícil. Por otro lado, hay 160 asesores de inversion y antes no había ninguno. ¿Gestores de portafolio? Pongámoslo en los 160. Y están los agentes de valores, que también son pocos, no llegan a 20 creo, pero son otros más. Todos esos y la mayoría de los corredores de bolsa tienen un esquema muy novedoso, muy actual, que es (llevar a invertir) todo en el exterior y todo atrás de fondos. Todo entre comillas, no es todo, es la gran parte. Entonces son los fondos, que han hecho una campaña de publicidad brutal en toda Latinoamérica y se están llevando una cantidad enorme de recursos al exterior. Pero, al corredor, al asesor que opera abriéndole cuentas a los clientes en el exterior, eso lleva a que vendiendo fondos tenga una comisión anual que le representa una rentabilidad no menor. Y eso está repercutiendo en la plaza cuando a veces nos encontramos algunas emisiones que salieron y emisiones que quisieron salir y que no salieron por temor a no colocarse, porque a veces la ronda de colocación se hace previo a la salida oficial. Y entonces, en términos generales, los corredores no están dispuestos a ir al frente con emprendimientos locales en gran parte. Algunos sí, nada es absoluto, pero se ha debilitado mucho la demanda de los corredores, ni que hablar de los asesores, de valores locales.
Yo discrepo con esa estrategia de los corredores, cada uno hace lo que le parece en su escritorio, por supuesto, todo es respetable. A mí me parece que abandonar la plaza local es bastante suicida porque vos te estás llevando a un mercado muy competido afuera, muy competido. Y además realmente la lejanía entre tu cliente y el que administra el fondo, no se conocen, hace que el uruguayo, que es muy conservador, le cueste todavía transitar por ese camino. O sea que la industria se está transformando, para mi gusto esta transformación perjudica todas las emisiones locales, perjudica el mercado de valores local, que es donde deberíamos tener nuestras ventajas comparativas, y las tuvimos siempre.
Los dineros de los argentinos están fuera de discusión, me parece muy bien que abran la cuenta donde quieran. Los argentinos sabemos que tienen más dinero afuera que adentro de la Argentina y está bien. También los argentinos podrían comprar algún valor local porque no tienen por qué ser desplazados los valores locales como si no sirvieran. Acá hay empresas muy fuertes y muy sólidas que emiten, pero bueno está todo dirigido al otro lado.
Creo que eso es posible hacerlo, para eso lo primero que hay que hacer es cambiar el presidente de la bolsa, sin duda, lo digo con total claridad, y el presidente de la bolsa ya hace mucho que está en la presidencia de la Bolsa. O sea que tiene que venir alguien joven con esa mentalidad que hablábamos hoy, haciendo de la bolsa, Luxemburgo o Irlanda. Conozco esa operativa, está lejos de mis principios, está lejos de lo que yo pienso para la bolsa y para el papel que la bolsa debe cumplir en un país. Ahora, si pienso solo en la rentabilidad del corredor, en el bolsillo del corredor, me llevo a Irlanda, a Luxemburgo, armo una estructura reglamentaria y legal para que todo eso sea posible y entonces tengo un mercado maravilloso que al país no le sirve absolutamente para nada, pero tengo un mercado que alimenta los bolsillos del corredor. Mientras este presidente esté, eso no va a pasar.
Hace un año y medio que la CPMV no se reúne, o sea, que entregó el resto. Y me parece que hay muchas más cosas para hacer. Hubo un artículo de la ley de Urgente Consideración (LUC) que decía que las empresas estatales bajo derecho privado podrán abrir su paquete accionario en la bolsa de valores y cotizar una parte de ellas en el mercado de la bolsa. Ese podrán, nunca pudieron. No se pudo. Creo que dijeron vamos a poner un artículo en la LUC para que se queden contentos. Porque además, atrás de eso tiene que haber una decisión política las empresas son esta, esta y esta. La transparencia que genera el mercado de valores con las exigencias de información, al Banco Central, a la bolsa y a la gente se pierde en esas empresas y son empresas que a veces son muy buenas y que necesitan capitalización del mercado, necesitan recursos para ir a más.
Me parece que hay dos o tres cosas que todavía están pendientes. Una es que la comisión de promoción se transforme en una Comisión Nacional de Valores, como tiene por ejemplo Argentina, Perú, Colombia, o sea, no estamos inventando nada, pero de esa comisión salen las reglamentaciones porque la integra también el Banco Central y después el Banco Central controla que se cumplan, pero no hace las dos cosas: emite las normas y controla. Para mí tiene que emitir las normas el Banco Central en combinación con un representante de las AFAP, uno de cada bolsa y uno de los emisores de valores.
Segundo, la cotización pública de empresas que están en el borde del Estado, que no son el cerno del Estado, de lo que estamos hablando, pero llevados a la práctica. Eso al mercado le daría mucha profundidad, mucha representatividad y es un momento muy oportuno para poder hacerlo. También deberíamos pedir a nivel impositivo. A mí no me gusta pedir cosas a nivel impositivo. Pero creo que así como se sacó la emisión simplificada, habría que hacer un shock y para eso las emisiones públicas de empresas privadas deberían estar exoneradas, hoy pagan 7% de Impuesto a la Renta de las Personas Físicas.
El tema no pasa solo por el ánimo. Ahora vence mi mandato en abril próximo, no es sano que una institución tenga siempre el mismo presidente. Yo estoy porque quiero mucho a la bolsa, porque la defiendo mucho porque tengo muchas inquietudes para hacerla avanzar o para proponer. Ahora sería sano que venga otro. El tema es que no es tan sencillo. Tengo la esperanza de que aparezca alguien y sobre todo hay elecciones. Algún movimiento va a haber, en algún sentido.
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