Espacio publicitario
Bloqueo total en Gaza: Impacto económico y financiero del conflicto israelí-palestino
Macro

Bloqueo total en Gaza: Impacto económico y financiero del conflicto israelí-palestino

Además de los bombardeos de las fuerzas israelíes, el gobierno de Netanyahu ha implementado un bloqueo total en la zona.
featured
Comparte
LinkedInLinkedIn
TwitterTwitter
MailMail

El reciente ataque de Hamás en el sur de Israel ha tenido un impacto devastador en la Franja de Gaza, una región palestina donde más de dos millones de habitantes enfrentan condiciones extremadamente adversas. Además de los continuos bombardeos llevados a cabo por las fuerzas israelíes en los últimos tres días, el gobierno de Netanyahu ha implementado un bloqueo total en la zona.

En este contexto, las firmas gestoras de fondos internacionales han comenzado a evaluar las posibles implicaciones que el conflicto palestino-israelí podría tener en los mercados financieros y en la economía en general.

¿Cómo afecta la guerra entre Israel y Gaza a los mercados financieros?

François Rimeu, estratega senior de La Française AM

La forma en la que se desarrollará el conflicto entre Israel y Palestina es, a día de hoy, extremadamente incierto. No pretendemos conocer el desenlace, pero hemos identificado un cierto número de consecuencias potenciales que analizaremos brevemente a continuación:

La situación es complicada y surge en un mundo ya plagado de numerosos desequilibrios: climáticos, migratorios, diplomáticos entre China y Estados Unidos, vinculados al conflicto entre Rusia y Ucrania, entre otros. Todos estos desequilibrios favorecen la volatilidad de los mercados financieros durante los próximos meses.

Es poco probable que el conflicto repercuta directamente en la producción de petróleo, pero podría tener un impacto indirecto:

  • Las esperanzas de que las relaciones entre Israel y Arabia Saudí se normalizaran a corto plazo probablemente han desaparecido. EE.UU. lleva meses trabajando en ello, lo que podría haber provocado un aumento de la producción de petróleo por parte de Arabia Saudí a principios del próximo año. Es poco factible que esto ocurra.
  • EE.UU. ha reducido el nivel de sanciones aplicadas a Irán durante el último año, lo que ha provocado un aumento de la producción de petróleo iraní. Este incremento se estima en 700.000 barriles/día (fuente: Bloomberg). Dados los vínculos entre Irán y Hamás, es posible que se reanuden las sanciones estadounidenses, lo que provocaría un descenso de las exportaciones de petróleo de Teherán.

Las discusiones entre republicanos y demócratas estadounidenses sobre el apoyo a Ucrania han sido difíciles en los últimos meses y es probable que se compliquen aún más si el Gobierno estadounidense tiene que “arbitrar” entre el apoyo a Israel y a Ucrania.

Afortunadamente, aún no hemos llegado a este nivel de escalada, pero siempre vale la pena recordar que una guerra es, por su propia naturaleza, “inflacionista”, y la mayoría de las veces se traduce en un aumento de los precios de las materias primas. Así pues, los acontecimientos del fin de semana podrían dificultar aún más la misión de los bancos centrales.

Benjamin Melman, Global CIO Edmond de Rothschild AM

Los acontecimientos del fin de semana en Israel han provocado esta mañana una reacción bastante contenida de los mercados, con un repunte de los precios del petróleo de alrededor del 3%, una subida del dólar de alrededor del 0,5% y una ligera huida hacia la calidad con una caída moderada de las bolsas y de los tipos de interés a largo plazo. Conviene recordar que la dramatización de la situación implica a protagonistas no productores de petróleo cuyo impacto en la escena económica global sigue siendo limitado. La principal amenaza es una conflagración regional, con el riesgo de una guerra entre Irán e Israel que se avecina, con repercusiones de gran alcance.

Irán no sólo es un importante productor de petróleo, sino que también tiene capacidad para bloquear el estrecho de Ormuz, como ya ha hecho en el pasado y, puede destruir fácilmente los yacimientos petrolíferos vecinos. Cabe señalar que la reacción del fin de semana de Hezbolá, brazo armado de Irán, fue bastante simbólica y no apunta abiertamente a una acción coordinada de Teherán.

El Primer Ministro israelí ha anunciado una “guerra larga y compleja”. Nadie sabe en este momento si se mantendrá en el ámbito de las operaciones ya vistas en el pasado o si la onda expansiva implicará una reacción tal que podría conducir a una extensión del conflicto. El hecho de que el gobierno israelí se haya visto especialmente debilitado en la escena interna tras los intentos de reforma constitucional rechazados por amplios sectores de la población puede hacer menos previsible su reacción internacional.

En este contexto, la acumulación de una prima de riesgo en los mercados esta mañana es lógica. En esta fase, no presenta ninguna oportunidad particular, ni exige una revisión de nuestra política de asignación de activos. Por lo tanto, estamos a la espera de nuevos acontecimientos antes de tomar una posición.

Maximilien Macmillan, Investment Director de abrdn

La escalada del conflicto en la franja de Gaza está generando en los mercados un patrón típico de movimientos de aversión al riesgo en todas las clases de activos; lo que se caracteriza por ventas en la renta variable y una revalorización del dólar al convertirse en una buen destino para quienes buscan un activo refugio. Las excepciones notables a la fortaleza del dólar son el yen japonés, una divisa defensiva que se ha devaluado fuertemente en los dos últimos años, y la corona noruega, que se ha beneficiado de la subida de los precios del petróleo.

Esta conmoción geopolítica está haciendo que los precios del petróleo suban, ya que el mercado valora también la posibilidad de una escalada que arrastraría a Irán al conflicto. Tras un periodo de tres meses de fuerte apreciación de los precios del petróleo, que había contribuido a elevar los rendimientos de la deuda pública y a bajar los de la renta variable, esta situación es poco alentadora. De hecho, el relato del aterrizaje suave y el patrón positivo asociado de los rendimientos en todas las clases de activos están condicionados una caída continuada de la inflación. La subida del petróleo, la posibilidad de que se mantenga en niveles elevados, pone en entredicho este entorno y puede alterar la dirección prevista de la política monetaria (en una dirección de línea dura).

La deuda pública estadounidense, considerada activo refugio, cotiza de forma lateral, señal de influencias contradictorias. Por un lado, una sacudida del sentimiento genera demanda de seguridad; por otro, la presión alcista sobre el petróleo suele ir asociada a rendimientos más elevados debido a su repercusión en la inflación.

Los shocks de este tipo son estanflacionarios por su propia naturaleza y, por lo tanto, resultarán especialmente difíciles de manejar para los responsables políticos que tienen que hacer malabarismos para equilibrar el crecimiento y la inflación con los que ya están luchando.

Nos gusta el dólar por sus características defensivas frente a este tipo de shock y mantendremos un bajo nivel de riesgo corporativo y de duración hasta que veamos pruebas de que este episodio de deterioro del sentimiento y de revalorización alcista de los tipos ha llegado a su fin.

Espacio publicitario