
20 JUN, 2023
Por Lonvia Capital

Por Iván Díez, Socio y Director de LONVIA Capital.
Con el endurecimiento de las políticas implementadas desde los bancos centrales con el objetivo de frenar una descontrolada inflación a inicios de 2022, se planteaba un escenario un tanto difuso e incierto. Siguiendo esta línea, el turbulento inicio de 2023, con la caída de Silicon Valley y el consecuente impacto en Europa con el final de Credit Suisse; ya parecían presagiar la continuidad de la volatilidad de los mercados.
No obstante, incluso en este contexto, se abre una ventana de oportunidades de inversión significativa si se presta atención a los factores adecuados. Pero, ¿cuáles serían aquellos parámetros a seguir con el propósito de localizar a aquellos “campeones del mañana”?
Antes de nada, conviene definir este innovador concepto que llevamos acuñando ya más de una década. Los denominados “campeones del mañana”, son aquellas compañías con fuertes barreras de entrada, que disponen de un control total de su estrategia industrial, con gran capacidad para crecer de forma estructural y que operan en nichos de mercado donde además Europa juega un rol de liderazgo global.
Para averiguar cuáles son estos campeones del mañana, en primer lugar, es importante analizar el propio modelo de negocio de la compañía para hallar hasta qué punto éstas dependen de factores exógenos sobre los que no se tiene ningún tipo de control, como las tasas de interés o los precios de las materias primas. En este sentido, un elemento que deviene esencial son sus posiciones de caja netas que, a su vez, son consecuencia directa del dominio de sus propios nichos de mercado y por lo tanto, pueden generar cómodos márgenes y flujos de caja. Por lo tanto, el aumento de las tasas de interés no genera un impacto directo en la capacidad de desarrollo de este tipo de compañías en un horizonte a medio- largo plazo.
De hecho, resulta curioso cómo incluso, en algunos casos, esta tipología de compañías podría beneficiarse de las políticas de los bancos centrales. ¿De qué modo? Estas subidas de tasas ejercerían mayor presión sobre los competidores más débiles y endeudados, de modo que, aquellos más independientes a los movimientos de los mercados, ganarían cuotas de mercado adicionales o realizarían adquisiciones oportunistas, como se vio durante el apogeo de la crisis del COVID.
Además, debemos añadir que estas empresas se encuentran muy bien preparadas ante las tasas de inflación sostenidas porque su poder de fijación de precios es elevado. Los competidores con productos de menor valor agregado u otras compañías involucradas en negocios más mercantilizados, deberían sufrir mucho más.
De manera adicional, observamos oportunidades de inversión notorias en el sector tecnológico que obtuvo una rentabilidad muy óptima en 2023. Es cierto que cuando hablamos de compañías de tecnología, implícitamente pensamos en compañías de gran capitalización, y principalmente en compañías estadounidenses.
No obstante, las compañías de tecnología de pequeña y mediana capitalización resultan muy atractivas en Europa y han tenido un desempeño impresionante hasta ahora. Para ser más concretos, en segmentos como tecnología médica, innovación digital, automatización de la industria y de la logística, constatamos márgenes sobrevista por encima de 25%, márgenes operativos por encima del 20%, crecimiento en beneficios por encima del 25%. En definitiva, son compañías muy robustas que pueden realizar un ejercicio más que óptimo y navegar con fluidez en un entorno de mercado tan complejo como el que sin duda estamos atravesando.