
14 SEPT, 2026
Por Fabián Tiscornia

La inversión de impacto comienza a ganar espacio como una alternativa dentro del mercado de deuda privada y entre ella, el Fondo Sigma Doble Impacto, desarrollado por BELAT y administrado por Sigma Administradora General de Fondos, aumentó 53% sus activos bajo administración al comparar julio de 2026 con el cierre de 2025, según un comunicado de BELAT.
Al cierre de julio de 2026 este fondo alcanzó 13.362 millones de pesos chilenos (unos US$ 14,2 millones) en activos bajo administración.
El fondo inició sus operaciones con siete inversionistas y 1.000 millones de pesos chilenos en diciembre de 2023 y, en poco más de dos años y medio, ha logrado ampliar su escala y atraer capital de inversionistas institucionales, family offices y personas físicas.
Amaia Redondo, gerente de Inversiones de BELAT dijo que el hecho de que "el fondo haya crecido cerca de 53% en solo siete meses y que los inversionistas institucionales representen alrededor del 60% de su patrimonio muestra que la inversión de impacto está alcanzando una nueva escala".
"Esta evolución confirma que es posible combinar una propuesta financiera competitiva, gestión de riesgo y diversificación con trazabilidad sobre el destino del capital y el impacto que generan las operaciones financiadas”, agregó.
Al cierre de julio de 2026, el fondo reunía a 304 aportantes: de los cuales 26 son inversionistas institucionales. Esta composición muestra que la inversión de impacto está convocando tanto a instituciones como a personas interesadas en combinar una propuesta financiera competitiva con la posibilidad de conocer el destino de sus recursos.
Los resultados financieros acompañan el crecimiento. A julio, las distintas series del fondo registraron una rentabilidad acumulada en los últimos 12 meses de entre 8,18% y 8,90%, en línea con su objetivo de retorno proyectado, ubicándose en la cota superior respecto a otros fondos de deuda privada local, pero con una menor volatilidad. El fondo cerró el período con una cartera sana: la mora superior a 30 días se ubicó en 0,42% y la mora superior a 90 días en 0,04%. Al mismo tiempo, el 82% de la cartera cuenta con garantías reales.
Estos indicadores reflejan una estrategia que busca combinar propósito con una rentabilidad de mercado, y gestión profesional del riesgo.
Este crecimiento se produce en un escenario marcado por dos tendencias: el mayor interés por la deuda privada como alternativa de inversión y la demanda por conocer con mayor precisión qué empresas, actividades y proyectos están siendo financiados con el capital invertido.
“Una de las fortalezas del fondo es que permite seguir el recorrido del capital y conocer qué actividades y proyectos está haciendo posibles. Esa trazabilidad transforma el impacto en resultados concretos en educación, vivienda, salud, cultura y medioambiente, sin separarlo de la disciplina financiera y la gestión de riesgo que exige una cartera de deuda privada”, dijo Redondo.
La estrategia del Fondo Sigma Doble Impacto no consiste en incorporar criterios de sostenibilidad a una cartera ya construida. BELAT estructura desde el origen operaciones destinadas a financiar empresas y organizaciones cuya actividad genera un impacto social o ambiental positivo, indicó el comunicado. Para ello, combina el análisis financiero tradicional con un modelo propio que permite determinar qué se está financiando, por qué genera impacto y cómo medir sus resultados.
A diferencia de otras estrategias de inversión sostenible, el Fondo Sigma Doble Impacto permite identificar concretamente las empresas, organizaciones y proyectos que reciben el financiamiento. De manera acumulada, el fondo ha destinado 6.302 millones de pesos chilenos a Educación y Cultura, 5.491 millones de pesos chilenos a Medio Ambiente y 4.355 millones de pesos chilenos a Desarrollo Social.
Entre las operaciones financiadas se encuentran establecimientos educacionales como los colegios Altazor, Aliwen, El Salvador, Ossandón, Antilén, Oscar Salinas, Rucalhue, Humboldt y Gregoriano; organizaciones sociales como Coanil, Coaniquem y Trabajo para un hermano; actores culturales como la Fundación Pablo Neruda, Fábula y el Centro Cultural La Moneda; y empresas vinculadas con desafíos ambientales como Maqui New Life, Ceres, Biogrow, Revaloriza y Rising Sun.
Estas operaciones han permitido financiar 12 proyectos de infraestructura educacional, 566 viviendas sociales nuevas o mejoradas, ampliar el acceso a salud para 14.000 personas, beneficiar a 350.000 personas mediante el acceso a experiencias culturales, cuatro proyectos de energía limpia, 38 de riego agrícola eficiente y 1.270 hectáreas de suelo conservado.
El Fondo Sigma Doble Impacto es un fondo de inversión público no rescatable, administrado por Sigma AGF y regulado por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Tiene un horizonte hasta diciembre de 2031 y está orientado a inversionistas con tolerancia moderada al riesgo y una perspectiva de mediano y largo plazo.
Ofrece ventanas mensuales de liquidez de hasta un 3% del patrimonio del fondo y reúne a inversionistas institucionales, family offices y personas naturales. Su propuesta permite acceder a una estrategia de deuda privada en la que los aportantes pueden conocer y hacer seguimiento del destino de su capital y del impacto generado por las operaciones financiadas.