
En un entorno mundial marcado por incertidumbres geopolíticas, económicas y políticas, la protección de activos se ha convertido en una prioridad esencial para gobiernos y empresas. En el reciente "Safety Symposium" organizado por Thematics AM, filial de Natixis Investment Managers, destacados hackers, expertos en ciberseguridad y el exprimer ministro francés, Dominique de Villepin, se reunieron para discutir cómo afrontar estos desafíos.
"Estamos en una niebla que se hace cada vez más espesa", dijo Dominique de Villepin, quien fue primer ministro francés entre 2005 y 2007.
Dominique de Villepin subrayó el creciente entorno de inseguridad global, con conflictos a las puertas de Europa y la retirada de la democracia y el libre comercio. De Villepin destacó las rupturas geopolíticas, tecnológicas y de globalización que están cambiando el equilibrio de poder mundial, y la necesidad de que los gobiernos anticipen riesgos y busquen seguridad.
Jean-Marie Letort, de Microsoft Francia, abordó el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la ciberseguridad. Mientras la IA mejora la detección de ciberataques, también puede ser utilizada por ciberdelincuentes. Letort enfatizó que la ciberseguridad, aunque costosa, es esencial para proteger los activos empresariales y ofrece una atractiva oportunidad de inversión a largo plazo.
La tecnología puede ayudar a incrementar tanto el peligro de los ciberataques como el arsenal de soluciones para responder a ellos. Por un lado, la IA generativa puede aumentar las posibilidades de detectar ataques. Microsoft ha integrado OpenAI en sus soluciones de ciberseguridad, lo que permite ganar productividad y mejorar la calidad de los datos.
El gasto en seguridad, tanto digital como en el mundo real, es indispensable. Ejemplos como el de Boeing, enfrentando sanciones regulatorias por fallas de seguridad, demuestran que los recortes en seguridad son inviables. La regulación estricta asegura la necesidad continua de inversiones en seguridad, beneficiando a las empresas que proveen estas soluciones.
Es evidente que, incluso en épocas de recesión, suele ser imposible recortar los gastos de seguridad impuestos por las normativas. Por ejemplo, es obligatorio el mantenimiento periódico de los sistemas de seguridad contra incendios.
Sin embargo, esta restricción regulatoria ofrece a los accionistas de las empresas que ofrecen soluciones de seguridad visibilidad y recurrencia de los flujos generados. Unas regulaciones más estrictas y numerosas implican que debemos invertir en características de seguridad.
Mathieu Rolin, codirector de la estrategia de seguridad de Thematics AM, filial de Natixis Investment Managers, concluyó que la seguridad es un motor de crecimiento secular que trasciende sectores y ciclos económicos. "Las empresas vinculadas a la seguridad ofrecen un crecimiento estructuralmente superior al de la economía mundial", afirmó Rolin, subrayando la importancia y el potencial de la inversión en seguridad.