
1 AGO, 2024
Por Fabián Tiscornia

La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos no sorprendió al mercado y mantuvo las tasas de interés entre 5,25% y 5,5%, por octava reunión consecutiva. La esperada baja de tasas por parte de la Fed, podría concretarse en septiembre, de acuerdo a lo que dejó entrever el comunicado del Comité de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) tras la reunión de dos días culminada el miércoles.
"El comité juzga que el riesgo para alcanzar sus objetivos de empleo e inflación continúa moviéndose a un mejor equilibrio", indicó el FOMC.
Luego, en conferencia de prensa, el presidente de la Fed Jerome Powell, dijo que no se ha tomado ninguna decisión sobre un posible baja de tasas en septiembre, si bien la economía se está acercando al punto "en el que será apropiado reducir" los intereses.
"Estamos acercándonos pero todavía no estamos ahí", dijo Powell y señaló que necesitan ver "más datos buenos" en inflación y empleo para tomar la decisión de recortar tasas.

¿Qué dijeron los analistas de las gestoras ante esta nueva reunión de la Fed?
Para Eric Winograd, economista de Alliance Bernstein, "dada la expectativa generalizada de que las tasas se mantendrían sin cambios, la atención se centró en qué orientaciones daría o no la Fed sobre cuándo podrían producirse recortes de las tasas. En este sentido, la Fed no se ha comprometido, ni en su comunicado ni en la rueda de prensa del presidente Powell. En mi opinión, esto dejaría la puerta abierta a un recorte de tipos ya en septiembre, pero no lo garantiza".
"Powell reconoció que se acerca el momento de recortar los tipos, pero que el comité aún no tenía la confianza suficiente para hacerlo ayer. Subrayó que la Fed 'se basará en datos, pero no en puntos de datos' para determinar cuándo empezar a recortar las tasas", añadió.
Por tanto, "tienen (por intención) una definición difusa de lo que necesitan ver para recortar los tipos; no hay un punto de referencia numérico específico que alcanzar. Dicho esto, el presidente Powell ha indicado que están claramente satisfechos con la forma en que se han presentado los datos en los últimos meses", concluyó Winograd.
El economista jefe adjunto de abrdn, James McCann, dijo que estaba claro que la Fed no iba a mover las tasas en esta reunión porque "necesita más pruebas de que la inflación se está ralentizando antes de recortarlas".
"Sin embargo, tras una racha de subidas de precios más moderadas en los últimos meses, parece que este listón se acerca rápidamente, y el comunicado de prensa de esta reunión destaca el 'progreso' hacia el objetivo de inflación del FOMC", remarcó McCann.
"Por otra parte, los signos de desaceleración del crecimiento y el debilitamiento del mercado laboral se suman a los argumentos a favor de que el banco central empiece a moderar su política restrictiva, y la Fed está empezando claramente a dar más importancia a estos riesgos a la baja. En este contexto, parece cada vez más segura una baja de tasas en septiembre, salvo que se produzca algún contratiempo importante", añadió.
"Esto dará inicio a una serie de recortes de tipos, pero el ritmo de los mismos hasta 2025 dependerá probablemente de quién ocupe la Casa Blanca. De hecho, las muy diferentes políticas comerciales, fiscales y de inmigración presentadas por demócratas y republicanos, y las implicaciones de éstas para la inflación, añaden una incertidumbre significativa en torno a las perspectivas de tasas", concluyó McCann.

Para Mauricio Guzmán, head de Estrategia de Inversión de SURA Investments "el comunicado y posterior conferencia de prensa entregó la guía de un recorte en septiembre, incorporando la mención al mandato dual de la Reserva Federal, un cambio frente a los últimos meses, para incluir no sólo inflación sino crecimiento económico, resaltando que los riesgos a este mandato dual se encuentran en mejor balance".
"Con respecto al comportamiento de la inflación, se mencionó que, aunque no se realizarán recortes hasta tener confianza en que se está moviendo sosteniblemente hacia el objetivo de 2%, los datos del segundo trimestre incrementan la confianza del comité en que se encuentra en la dirección apropiada que permitiría un recorte. Se dijo explícitamente que un recorte en la próxima reunión está sobre la mesa y que de hecho, en la reunión de hoy se debatió la conveniencia de un movimiento a la baja", añadió.
"El conjunto de comunicado y comentarios en la conferencia de prensa refuerzan la expectativa de un inminente inicio de ciclo de recortes y normalización de la política monetaria, desde la postura restrictiva actual, hacia una más relajada en la reunión de septiembre", señaló Guzmán.
"Esto se encuentra en línea con nuestras expectativas de dos recortes antes de finalizar el año, en las reuniones de septiembre y diciembre. La combinación de indicadores económicos suavizando, pero en terreno positivo y un impulso monetario que iniciará en breve, nos mantiene con una visión favorable en la renta variable sobre la renta fija y nuestra alineación en expectativa de recortes de tasas con el consenso de mercado nos lleva a mantener neutralidad en duración.", concluyó.
En esa línea, el economista senior para Estados Unidos de Schroders, George Brown dijo que esperan que “el ciclo de recorte de tasas comience en septiembre, de modo que ahora sólo esperamos dos recortes este año".
"Para 2025 seguimos esperando un solo recorte, basándonos en nuestra expectativa de que la inflación estará entonces en el objetivo y la economía en pleno empleo. Los riesgos se inclinan hacia recortes más tardíos y menores, o incluso hacia ninguno”, remató.
En tanto, el economista para Estados Unidos de DWS, Christian Scherrmann explicó que en contra de algunas expectativas del mercado, la Fed no se comprometió definitivamente a un recorte inminente de las tasas, ya que siguen buscando mayores garantías de un descenso sostenido de la inflación.
"En un giro pesimista, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, dio algunas pistas durante la conferencia de prensa sobre lo que puede esperarse en el futuro: si los datos entrantes evolucionan en la dirección correcta, una reducción de los tipos de interés podría estar sobre la mesa ya en septiembre, y más adelante, podrían ser posibles múltiples recortes", evaluó.

Para Scherrmann "en general, la dependencia de los datos volvió a ser el tema central de la reunión, pero hubo fuertes indicios de que la postura del FOMC está evolucionando. La continua desinflación observada en los tres últimos meses está ya a la par de los retrocesos experimentados en el primer trimestre del año y la tasa de desempleo se ha movido en los últimos meses. Dada la robustez actual de la actividad económica y el enfriamiento gradual de los mercados laborales, coincidimos en que no era necesario emitir en esta reunión ninguna orientación firme sobre un cambio en los tipos de interés oficiales".
"Esto adquiere mayor relevancia en la medida en que es posible que los banqueros centrales sigan queriendo evitar cualquier reacción significativa del mercado, como la del último trimestre de 2023, que podría ser contraproducente", añadió.
"Esto puede reflejarse en un presidente de la Fed que se esfuerza por equilibrar su mensaje, incluso en medio de algunos comentarios relativamente moderados. Basándonos en nuestras perspectivas, creemos que un primer recorte de tipos en septiembre sigue siendo una opción viable y esperamos con interés el simposio económico de Jackson Hole de agosto para confirmarlo", finalizó Scherrmann.
Por último, Raphael Olszyna-Marzys, economista internacional de J. Safra Sarasin Sustainable AM sostuvo que "el comité ajustó su declaración para reflejar una perspectiva equilibrada en su doble mandato, citando los avances en la inflación y la moderación de las condiciones del mercado laboral".
"La Reserva Federal sigue confiando en que la economía se está normalizando, no deteriorando, y por ello prefiere esperar a que se confirme la tendencia de la inflación hacia el 2% antes de relajar la política monetaria. Algunos miembros se inclinaron por un recorte inmediato durante su debate, pero al final el voto a favor de mantener el tipo de interés oficial fue unánime", recordó.
A su vez, "Jay Powell subrayó que la desinflación del segundo trimestre fue generalizada y, por tanto, probablemente más sostenible que la de finales del año pasado. También señaló que las condiciones del mercado laboral ya no amenazan con una mayor inflación", añadió Olszyna-Marzys.
"Esto no fue una declaración de victoria sobre la inflación, pero sí indica un cambio de enfoque hacia el mercado laboral. La Fed es consciente de que un mercado laboral que se enfría podría deteriorarse y debilitarse, aunque hasta ahora no ve datos que apunten en esta dirección", explicó.
"Powell, al ser preguntado por el ritmo de la futura relajación económica, se abstuvo de dar orientaciones de cara al futuro. Sin embargo, la regla de Taylor probablemente ofrezca la mejor previsión para las acciones de la Fed en los próximos trimestres, suponiendo que la economía se mantenga en esta senda de aterrizaje suave. Esta regla apunta a un ciclo de relajación gradual, con un ritmo de recortes trimestrales de los tipos hasta llegar a una política neutral", concluyó Olszyna-Marzys.