
15 MAR, 2024
Por Sara Giménez de RankiaPro LATAM

Durante el evento Kick Off de LATAM ConsultUS en el hotel Enjoy de Punta del Este (Uruguay), se desarrollaron hubs en simultáneo con presentaciones de gestoras sobre productos de inversión.
En el hub MaximUs expuso Edmond de Rothschild, con la presentación de David Hayon, head of Latam Business Development y Stephane Mayor, senior manager Emerging Markets Debt Fund quienes comentaron sobre las oportunidades en crédito corporativo de mercados emergentes.
Uno de los principales motores de rendimiento en el high yield de mercados emergentes es la dinámica de las tasas de interés y la calidad crediticia. Los inversores tienden a dirigirse hacia este activo cuando las tasas de interés disminuyen y el crédito de alta calidad comienza a mostrar signos de debilidad en sus pagos. Esto se traduce en una búsqueda de rendimientos más atractivos, asumiendo un cierto nivel de riesgo crediticio, comentó Hayon.
En este contexto, la labor del equipo gestor del fondo se vuelve crucial. Su objetivo principal es disociar el riesgo de crédito y el riesgo balance con el riesgo país. ¿Cuál es la diferencia entre estos tipos de riesgo? El riesgo de crédito se refiere a la probabilidad de que un emisor de bonos incumpla con sus pagos, mientras que el riesgo país considera las condiciones macroeconómicas y geopolíticas que podrían afectar a toda una región o país en particular.
En cuanto al posicionamiento del fondo, hay una estrategia específica. El enfoque se centra en el segmento de high yield, con una distribución geográfica que muestra una infraponderación en Asia, mientras que se mantienen posiciones significativas en América Latina, África y Europa.
Dentro de América Latina (58% de la cartera); Brasil, Argentina y Colombia representan una parte considerable del portafolio, seguidos por una presencia estratégica en África (20%), principalmente en sectores como el gas y las telecomunicaciones, y en Europa, con una exposición destacada en Ucrania.
El fondo no utiliza derivados para gestionar la duración, que proviene directamente de los bonos en cartera, en ese sentido no hay gestión activa. Asimismo, se evita la compra de bonos con calificación CCC, evaluando cuidadosamente la situación de países como Argentina y Ucrania para decidir si mantenerlos en la cartera o no.
En el caso de Argentina, ya no está tan presente en la cartera aunque hay empresas como Pampa Energía y Aerolíneas Argentinas, que podrían ser consideradas como investment grade en otros contextos, brinda confianza al fondo.
Además, la situación en Ucrania ha sorprendido positivamente, con empresas que han logrado aumentar sus ingresos incluso después de la guerra, gracias a su ubicación estratégica y su enfoque empresarial resiliente.
Al analizar el spread del fondo en comparación con el índice de referencia CEMBI BROSD DIVERSIFIED INDEX, se observa una diferencia significativa que ha contribuido a su desempeño superior. Sectores específicos como los sectores de transporte y logístico en Brasil, representan áreas de oportunidad para la recuperación.
Finalmente, los resultados del fondo hablan por sí mismos, superando significativamente el rendimiento del índice de referencia gracias a una gestión activa y un enfoque agnóstico respecto a los benchmarks. Esto ha llevado al fondo a destacarse en su categoría, que rankea en las primeras posiciones de los 600 de su categoría.