
14 JUN, 2023
Por Constanza Ramos de RankiaPro LATAM

Mañana se llevará a cabo la reunión del Banco Central Europeo (BCE), programada para el jueves 15 de mayo. En este importante encuentro, se espera que Christine Lagarde, presidenta del BCE, anuncie un aumento de 25 puntos básicos en las tasas de interés.
Las gestoras de fondos están especialmente interesadas en la revisión que el banco central realizará sobre sus proyecciones de inflación. A continuación, te presentamos las perspectivas que tienen las administradoras antes de esta relevante reunión que se llevará a cabo mañana.

Es casi seguro que el BCE subirá el tipo de depósito 25 puntos básicos, hasta situarlo en el nivel de 3,5%, esta semana. Así se deduce de la insistencia de la presidenta Lagarde y otros miembros de que el BCE “no va a hacer una pausa”. Por tanto, el interés estará en las nuevas previsiones y en la comunicación sobre la trayectoria futura de la política monetaria.
Es probable que las previsiones macroeconómicas actualizadas de los miembros de la institución señalen un crecimiento ligeramente más débil y una inflación más baja, habida cuenta de la evolución reciente de los datos, incluida la confirmación de una recesión técnica durante el invierno. Sin embargo, el Consejo de Gobierno ha concedido menos importancia a las previsiones en los últimos tiempos, centrándose en cambio en el actual exceso de inflación y en la necesidad de endurecer la política monetaria para hacerle frente.
Mientras tanto, las señales del BCE sobre la futura senda política han sido claras en cuanto a su dirección (es decir, tipos de interés más altos), pero ambiguas en relación con el número de subidas que esto podría suponer. Creemos que el BCE volverá a subir los tipos en julio, pero el giro a la baja de la inflación general y subyacente, y la creciente evidencia del efecto retardado del anterior endurecimiento de la política pesan sobre el crecimiento del crédito y la inversión, probablemente harán que esa sea la última subida de este ciclo.”

Aunque la inflación subyacente de la zona euro sorprendió a la baja en mayo, las presiones subyacentes sobre los precios se mantienen firmes. La economía de la zona euro parece resistente, la inflación sigue siendo demasiado alta y el mercado laboral excepcionalmente tenso.
Es probable que el Banco Central Europeo (BCE) suba los tipos de interés en 25 puntos básicos en su reunión de junio, hasta el 3,5%, y confirme el fin de las reinversiones del programa de compra de activos (APP).
Esperamos que el BCE se abstenga de dar directrices firmes más allá de junio, pero que el Consejo de Gobierno (CG) indique que tiene previsto seguir subiendo los tipos de interés. Aunque el episodio de turbulencias financieras relacionadas con los bancos aumentó la incertidumbre en torno a la configuración macroeconómica, es poco probable que modifique fundamentalmente la valoración del CG sobre las perspectivas de inflación.
Por lo tanto, creemos que los riesgos se inclinan hacia tipos de interés más altos durante más tiempo en comparación con las expectativas del mercado de una subida de 25 puntos básicos en junio, subidas acumulativas de 30 puntos básicos en las dos reuniones siguientes y recortes de tipos a partir del primer trimestre del próximo año. Para que la inflación se normalice completamente y vuelva al objetivo de estabilidad de precios del BCE del 2%, es probable que sea necesario un enfriamiento de la economía y del mercado laboral.

Esperamos que el BCE suba su tipo de depósito en 25 puntos básicos, hasta el 3,50%, esta semana. En la reunión anterior se dio una firme indicación en este sentido, por lo que no será una sorpresa.
La reunión de esta semana también irá acompañada de una nueva ronda de previsiones, pero no prevemos muchos cambios significativos. Es probable que se revise a la baja el crecimiento a corto plazo y se reconozca la reciente recesión técnica, pero es probable que la inflación se mantenga en torno al 2% a medio plazo. Por otro lado, es probable que el Consejo de Gobierno apruebe la reducción del balance (quantitative tightening o QT) completo para el programa de compras de activos (APP, por sus siglas en inglés) a finales de julio. Seguimos considerando que las reinversiones del Programa de Compras de Emergencia frente a la Pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés, continuarán hasta 2024, tal y como se acordó. La incertidumbre en torno a las perspectivas de inflación sigue siendo elevada, lo que puede dar lugar a periodos de desbordamiento, junto con los factores globales. Dicho esto, el tipo terminal actual se sitúa en el 3,75%, lo que nos parece razonable teniendo en cuenta la debilidad del crecimiento y la caída de la inflación.
Esto mantiene los rendimientos básicos en un rango mientras el BCE se acerca a su “altitud de crucero”. Dado que no es probable que la inflación vuelva a situarse en el objetivo hasta 2025, la atención podría centrarse en cuánto tiempo se mantendrán los tipos restrictivos, en lugar de en cuánto se elevarán. Creemos que ya se ha hecho mucho y la Encuesta sobre Préstamos Bancarios demuestra que el mecanismo de transmisión funciona. En nuestra opinión, los tipos subyacentes se mantendrán en esta pauta por el momento.

Aunque seguimos pensando que hay más pruebas de que la economía europea se está ralentizando, también sigue habiendo demasiada velocidad adquirida en el mercado laboral para que el BCE se sienta relajado sobre el riesgo de una segunda oleada de inflación impulsada por los salarios. Estamos marginalmente más seguros con nuestro escenario base de que julio, y no septiembre, será el punto álgido de los tipos de interés oficiales para el BCE.
Christine Lagarde ya declaró la semana pasada que ‘no hay pruebas claras de que la inflación subyacente haya tocado techo’ en la zona euro. El BCE está ahora convencido de que el endurecimiento de su política se está transmitiendo visiblemente, pero también sigue convencido en general de que las restricciones monetarias no son ‘suficientemente restrictivas’. El experto sospecha que, “a la vista de los últimos datos, el debate está menos dominado por los halcones, pero aun así el mercado debería mantenerse alerta este verano.

Se esperan pocas sorpresas de cara a la reunión del BCE de este próximo jueves, donde todos esperamos una subida de 25 pb que llevará la facilidad de depósito hasta el 3,50%, y al tipo oficial del dinero en la Eurozona a alcanzar el nivel psicológico del 4%.
Las declaraciones a las que hemos asistido a lo largo de las últimas semanas por parte de Lagarde y otros miembros del BCE como Muller o Guindos mostrando su preocupación por la evolución de la inflación core y defendiendo que todavía queda terreno para mover los tipos hacia un nivel suficientemente contractivo dejan pocas dudas en cuanto a la direccionalidad del movimiento.
Más interesante que la decisión en sí, será la revisión que hará la autoridad monetaria de sus previsiones tanto de crecimiento como de inflación para este año y para 2024 y que deberían mostrar el sesgo de actuación de cara a la segunda parte del año.
Una nueva subida de 25 pb en julio es más que probable, aunque el hecho de que se haya confirmado la entrada en recesión técnica de la zona euro en el primer trimestre de este año y que no es descartable que se mantenga para el segundo trimestre puede añadir cierta presión de cara a las próxima reuniones.