27 JUL, 2023

Por Sara Giménez de RankiaPro LATAM

Por Constanza Ramos de RankiaPro LATAM

Tal como pronosticaban los expertos, anoche la Reserva Federal (Fed) aumentó en 25 puntos básicos las tasas de interés, situándolos en el rango del 5,25% al 5,50%, alcanzando su nivel más alto en 22 años.
Con esta decisión, después de la pausa en junio, la Fed retoma su camino de endurecimiento en su política monetaria. A continuación, te presentamos las primeras impresiones de los especialistas de la industria ante este nuevo incremento de las tasas de interés.

La Reserva Federal ha aumentado sus tipos de interés oficiales en 25 puntos básicos, hasta el 5,25%-5,50%, tal como se esperaba, y ha mantenido un tono agresivo en su comunicado. La puerta sigue abierta a una nueva reunión en septiembre para decidir una pausa o una nueva subida de los tipos de interés oficiales.
Powell ha tratado de equilibrar el debate en torno a las próximas decisiones: la inflación subyacente sigue siendo demasiado alta y la mano de obra demasiado ajustada para que la situación sea más confortable, pero los riesgos son ahora “hacer demasiado” en los tipos, especialmente si el objetivo es generar sólo un aterrizaje suave, lo que significa que no haya un repunte importante de la tasa de desempleo.
Observando las respuestas más detalladas dadas por Powell sobre la evolución del escenario (es decir, crecimiento, inflación y mano de obra), parece bastante claro que el presidente de la Fed está a favor de la pausa, pero es demasiado pronto para decirlo en voz alta a los mercados.
Puede que la próxima reunión de Jackson Hole, prevista para finales de agosto, sea el lugar ideal para que Powell proponga puntos de vista más personales e impulse las expectativas con mayor comodidad. Pero, por el momento, como la inflación podría seguir siendo volátil con los precios de la energía y la mano de obra todavía ajustada, Jerome Powell quiere tener libertad para manejar las expectativas por su propia agenda.
La visión restrictiva que ha mantenido hoy la Fed también podría ser una advertencia para los mercados monetarios que ya esperan importantes recortes de tipos en marzo-mayo del próximo año. Dado que M. Powell declaró que el camino hacia una inflación del 2% puede llevar un período de tiempo más largo, es peligroso esperar un recorte rápido y considerable de los tipos en el 1T-24, especialmente si la economía estadounidense evita cualquier recesión y se mantiene en un escenario de aterrizaje suave.

Esta reunión cumplió dos expectativas clave de la comunidad inversora: una subida de 25 puntos básicos y un endurecimiento del tono, aunque es poco probable que la Fed suba mucho más de aquí en adelante. Teniendo en cuenta el endurecimiento que ya se ha producido y nuestras previsiones sobre la senda de la inflación, nuestra opinión es que esta es la última subida de la Fed del ciclo. Esperamos que el tipo de interés oficial se mantenga estable en el 5,25-5,50% este año. El siguiente paso será hacia una relajación gradual, pero no antes de finales del primer trimestre de 2024. Este no es un entorno en el que la Fed esté intentando resolver un problema agudo recortando agresivamente los tipos. Al mismo tiempo, es probable que la Fed continúe con la normalización pasiva del balance en segundo plano, más o menos durante 2024.
Antes de la reunión de septiembre se publicarán muchos datos que permitirán juzgar mejor la trayectoria de los tipos. El mensaje de los datos del IPC de junio fue muy alentador, con una tendencia a la baja no sólo en la inflación general, sino también en la inflación subyacente, y especialmente en los servicios básicos, excluyendo la vivienda, y creemos que se avecina una mayor desinflación. El mercado laboral continúa su lento reequilibrio. Mientras tanto, a pesar de una serie de sólidos datos recientes sobre la actividad económica, es poco probable que un crecimiento resistente que se materialice en un contexto de desinflación preocupe a los responsables políticos.

Mientras la inflación parece desplazarse hacia el objetivo, el presidente de la FED, Jerome Powell no quiere correr riesgos. La Reserva Federal anunció una subida de 25 puntos básicos, manteniéndose firme en su discurso de dependencia de los datos y tratando de mantener viva la reunión de septiembre sin descartar la posibilidad de que este incremento no sea el último.
La Reserva Federal está sopesando los argumentos de que los efectos retardados de las subidas anteriores todavía se están transmitiendo a la economía, a la vez que observa atentamente los signos de restricción del crédito por parte de los bancos.

La Fed está aún lejos de declarar la victoria en su lucha contra la inflación, aunque algunas de las tendencias más recientes de la dinámica de los precios hayan sido alentadoras. La Reserva Federal se ha ceñido firmemente al guión, subiendo los tipos 25 puntos básicos de forma unánime, y el comunicado de prensa sigue indicando que la institución aún tiene previsto esforzarse más en esta coyuntura.
Somos escépticos y creemos que la medida de la última reunión será probablemente la última de este ciclo de endurecimiento. Es probable que la Fed mantenga los tipos estables en su reunión de septiembre, en consonancia con su deseo de recabar más información sobre la actividad y la inflación antes de volver a endurecerlos. Y para cuando llegue noviembre, pensamos que la debilidad de la situación económica impedirá un nuevo ajuste.
Por supuesto, en caso de que la economía se muestre más resistente ante este endurecimiento, el banco central podría volver a plantear una o más subidas. En nuestra opinión, para que la inflación vuelva a situarse de forma sostenible en el objetivo será necesario un contexto económico mucho más débil.

La decisión de la Fed de subir los tipos 25 puntos básicos en la reunión de julio no ha sido una sorpresa. La principal incógnita que se planteaba antes de la reunión giraba en torno al mensaje que Powell decidiría enviar sobre un mayor endurecimiento. El “cuidadoso ritmo” de endurecimiento del que habló en junio se había interpretado como un endurecimiento cada dos reuniones, lo que hasta ahora han cumplido saltándose junio y volviendo a subir tipos ahora en julio. En la conferencia de prensa, no obstante, Powell dijo que el FOMC está actuando reunión a reunión, lo que significa que la de septiembre está “viva”.
Dada la resiliencia continuada de la economía, especialmente la rigidez del mercado laboral, creemos que la Fed tiene que seguir avanzando para garantizar que la inflación se desacelera de forma sostenida hacia el objetivo y que las expectativas de inflación están bien ancladas. Seguimos esperando que la economía estadounidense entre en recesión en los próximos trimestres, aunque el momento sigue siendo incierto, ya que la duración de los desfases de las políticas y la sensibilidad de la economía a unos tipos más altos parecen diferir significativamente en este ciclo en relación con la historia.