
30 MAY, 2023
Por Constanza Ramos de RankiaPro LATAM

En el mundo de las inversiones, los fondos de renta fija ocupan un lugar destacado en las estrategias de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) en Chile. Estos fondos ofrecen a los inversionistas la oportunidad de obtener ganancias a través de la adquisición de instrumentos de deuda, como bonos y valores gubernamentales, que brindan una mayor seguridad y estabilidad en comparación con otros activos financieros.
De acuerdo a información publicada por el regulador chileno, la Superintendencia de Pensiones, a fines de diciembre de 2022 se observó inversión de los Fondos de Pensiones en 138 fondos mutuos de renta fija, 40 vehículos de deuda privada, 20 fondos de inversión nacionales, 17 bonos de empresas y bancarios, 8 ETF de deuda, 7 títulos de deuda estatales y 1 fondo mutuo nacional.
A fines del trimestre en análisis, la inversión en renta fija (5,71%) es menor que la del trimestre anterior en términos de participación en los activos totales (6,53% en septiembre 2022).
Una de las opciones en la cartera de inversiones de las AFP está en activos de renta fija del Gobierno de Estados Unidos. Esta inversión se centra en la adquisición de bonos del gobierno estadounidense, considerados tradicionalmente como una inversión segura y de bajo riesgo.
Otro fondo de renta fija en el que las AFP están invirtiendo es el "Robeco Capital Growth Funds Robeco High Yield Bonds" (Fondos de Crecimiento de Capital de Robeco: Bonos de Alto Rendimiento). Este fondo se especializa en bonos corporativos de alto rendimiento, lo que implica un mayor nivel de riesgo en comparación con los bonos gubernamentales. Sin embargo, a cambio de ese riesgo adicional, los inversionistas pueden obtener rendimientos más atractivos, ya que las empresas emisoras ofrecen tasas de interés más altas para compensar el riesgo asociado.
Además, las AFP también consideran el "Moneda Deuda Latinoamericana FDO de Inversión" como una opción atractiva en la categoría de renta fija. Este fondo se enfoca en adquirir bonos y valores de deuda emitidos por países latinoamericanos. Estas inversiones brindan la oportunidad de diversificar la cartera y aprovechar las oportunidades de crecimiento en la región, al tiempo que se mantiene un enfoque en la rentabilidad y la gestión del riesgo.