
17 SEPT, 2023
Por RankiaPro LATAM

La Bolsa de Santiago publicó en su sitio web la actualización de su Guía del Segmento de Bonos Etiquetados, cuya novedad principal es la incorporación de la figura de “Verificador Externo”. Con esto los emisores podrán presentar, tanto opiniones de segundas partes (“Second Party Opinion”), como verificaciones de terceras partes (“Third Party Verification”) al momento de la inscripción de bonos etiquetados, ampliando así el rango de consultoras que tienen la facultad de confirmar el nivel de apego de las compañías a los estándares internacionales asociados.
Lo anterior, facilitará el proceso y reducirá los tiempos de colocación de este tipo de instrumentos, de manera de promover las finanzas sostenibles y ampliar las posibilidades que emisores e inversionistas tienen para alinear sus estrategias financieras con la acción climática e iniciativas con impacto social.
“Desde la Bolsa de Santiago fomentamos un Mercado de Capitales dinámico, competitivo, transparente y abierto, alineado con las mejores prácticas y estándares internacionales. Esperamos que esta modificación al reglamento permita que más actores del mercado financiero se sumen y así promover una mayor responsabilidad ambiental y social”.
María Gloria Timmermann, gerente de Relaciones Corporativas y Sostenibilidad de la Bolsa de Santiago.
En abril de 2018, la Bolsa de Santiago introdujo en su oferta de instrumentos de deuda el Segmento de Bonos Etiquetados –considerando Bonos Verdes, Sociales, Sostenibles y Vinculados a la Sostenibilidad – que buscaba entregar al Mercado de Valores una nueva forma de financiamiento que permita a emisores, inversionistas y stakeholders en general, la posibilidad de contribuir directamente a los objetivos planteados en el Protocolo de Kioto (2005) y en el Acuerdo de París (2015).
Esto, con respecto a la mitigación de los efectos del calentamiento global, y a los principios de Pacto Global de las Naciones Unidas, relacionados al apoyo que debiesen prestar las compañías en la aplicación de criterios de precaución sobre los problemas ambientales, adoptando, a su vez, iniciativas que permitieran promover una mayor responsabilidad ambiental y social.
A la fecha, en el mercado chileno se han colocado 19 bonos corporativos etiquetados, por alrededor de US$1.550 millones, mientras el Estado hizo la primera colocación de un bono vinculado a la sostenibilidad en moneda local por $1.750.000 millones con vencimiento en 2037 durante julio del presente año.