Perspectivas para 2025: el regreso de Trump y su efecto en la economía global
Tanto la resistencia del crecimiento como la bajada de los tipos de interés en las principales economías deberían contribuir a que la renta variable genere rentabilidades superiores a las de la renta fija durante el año próximo, con EE.UU. a la cabeza.
La victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos proyecta una sombra considerable sobre los mercados financieros globales. Sin embargo, esto no implica que el panorama sea enteramente negativo. A menos que Trump implemente al pie de la letra las propuestas más extremas de su programa, los fundamentos económicos globales positivos podrían prevalecer y crear un contexto favorable para los activos de riesgo en 2025.
Políticas de Trump: Escenarios probables
Trump asumirá el cargo con un gabinete leal, el respaldo de las mayorías republicanas en el Congreso y un Tribunal Supremo de orientación derechista. Aunque su programa radical no enfrentará mucha oposición efectiva, queda por ver cómo, en qué orden y cuándo decidirá implementarlo. Hasta ahora, los inversores han apostado por un Trump “propicio”, centrándose en elementos favorables como las rebajas fiscales y la desregulación, y restando importancia a medidas más drásticas como:
Aranceles del 60% a las importaciones chinas y del 20% al resto del mundo.
Políticas migratorias severas.
Un Trump “adverso”, que aplique completamente sus políticas más perjudiciales, podría provocar daños económicos significativos tanto en EE. UU. como a nivel internacional.
De acuerdo con la Oficina de Presupuestos del Congreso, el aumento del déficit fiscal (actualmente en 6% del PIB y proyectado a 9%) y el peso de la deuda (100% del PIB, rumbo al 143% en 10 años) podrían erosionar la confianza del mercado.
Probabilidades de escenarios
Escenario adverso (15%): Recesión provocada por políticas fiscales insostenibles y una crisis inflacionaria derivada de aranceles y guerras comerciales.
Escenario básico (40%): Implementación parcial de las políticas de Trump. Las rebajas fiscales equilibrarían los aranceles, permitiendo a la economía crecer al ritmo tendencial. La Fed podría relajar su política monetaria hacia un tipo neutral.
Escenario óptimo (20%): Rebajas fiscales y mayor productividad por desregulación e innovación tecnológica impulsarían un crecimiento económico superior a la tendencia, con una inflación inferior al 2%.
Bajo el escenario básico, proyectamos un crecimiento global estable del 2,8% en 2025, con inflación a la baja y bancos centrales adoptando posturas más acomodaticias.
Riesgos extremos
A pesar del optimismo moderado, no deben subestimarse dos grandes riesgos:
Guerra comercial global: Un endurecimiento arancelario podría desestabilizar la economía mundial.
Aumento de los rendimientos de los bonos: Una subida del rendimiento del "US Treasury" a 10 años por encima del 5% afectaría las valoraciones de los activos.
EE. UU., China y Europa: Situaciones divergentes
Estados Unidos
La economía crecerá por encima de sus pares, aunque el ritmo se moderará en 2025.
La adopción de la IA seguirá impulsando los beneficios empresariales.
Rebajas fiscales y desregulación podrían equilibrarse con aranceles y restricciones migratorias.
China
Será la más afectada por los aranceles, pero cuenta con margen fiscal y monetario para aplicar estímulos.
El segundo semestre de 2025 podría mostrar signos de estabilización.
Europa
Inflación en descenso y salarios estabilizados podrían permitir recortes de tipos del BCE, incluso por debajo del tipo neutral.
Alemania, especialmente vulnerable por su sector manufacturero, seguirá mostrando debilidad.
Reino Unido destaca por su menor exposición a aranceles y sectores defensivos como energía y servicios.
Renta variable: Oportunidades y riesgos
EE. UU.: Sólido crecimiento de beneficios impulsado por la IA y las políticas promercado.
Reino Unido: Menor exposición a aranceles y enfoque en sectores defensivos hacen del FTSE 100 una cobertura atractiva ante estanflación.
Zona euro: Rezagada por incertidumbre política y menor adopción tecnológica.
Japón: Sólidos fundamentales a medio plazo, pero mayor incertidumbre en 2025.
Sectores clave
Bancos: Beneficiados por el incremento de préstamos.
Utilities: Favorecidas por la caída de rendimientos de bonos y mayor demanda eléctrica.
Servicios de comunicación: Expuestos al crecimiento secular de la IA y menor riesgo arancelario.
Renta fija y divisas: El Reino Unido sobresale
Rendimientos de bonos: Esperamos una ligera caída en el rendimiento del "US Treasury" a 10 años, hasta el 4,3%.
Reino Unido: Mejores perspectivas de inflación y recortes graduales del Banco de Inglaterra. Los rendimientos de los bonos británicos podrían caer al 4%.
Bonos emergentes: Rendimientos reales atractivos, especialmente en México.
Crédito corporativo: Valoraciones ajustadas, pero sólidos balances empresariales.
Divisas
Dólar estadounidense: Mantendrá su fortaleza a corto plazo, pero enfrenta presiones por déficits estructurales.
Yen japonés: Se espera apreciación, respaldada por la aceleración económica y la subida de tipos del Banco de Japón.