
7 NOV, 2025
Por RankiaPro LATAM

La Cámara de Asesores de Inversión y Gestores de Portafolio del Uruguay (CAIU) celebró su CAIU Day, una jornada de aprendizaje, networking y actualización profesional en el auditorio Celebra de la zona franca Zonamérica. Allí, el Banco Central del Uruguay (BCU) presentó una “rampa de despegue” para el mercado de valores uruguayo, hubo paneles de cumplimiento regulatorio y perfil del cliente, exposiciones sobre tributos y un cierre con la situación económica argentina.
La intendente de Regulación Financiera del BCU, Patricia Tudisco dijo que el regulador busca sentar las bases de una “rampa” para el "despegue del mercado de valores" local, sobre la cual “vamos a poner el avión”.

Tudisco dijo que en Uruguay hay tres regímenes para emitir valores: general, simplificado y el crowdfunding. El ingreso a esa “rampa” está visto como un proceso gradual, según el volumen de financiamiento a requerir, tipo de emisores o proyecto, y de inversores al que se dirige. El BCU ajustará próximamente requisitos en estos regímenes.
También mencionó que habrá ajustes a la normativa de proveedores de servicios de activos virtuales y emisores de ese tipo de activos.
En el panel sobre cumplimiento regulatorio estuvieron Claudia Olano Lasarte (escribana certificada en prácticas y regulaciones de lucha contra el lavado de dinero y financiamiento del terrorismo), Fernando Jiménez de Aréchaga (presidente del Capítulo Uruguayo de la Asociación Mundial de Complience), Andrea Queralto (oficial de Cumplimiento en Atlantis Global Investors) y Cecilia Gallero (abogada especializada en prevención de lavado de activos, financiamiento del terrorismo y en gestión de riesgos y gobernanza).
Jiménez de Aréchaga dijo que Uruguay tiene una valoración positiva en cuanto al compliance en la comparativa internacional, incluso por encima de Canadá y Alemania en cuanto al índice de percepción de corrupción, pero “acá los empresarios aún miran al compliance como un obstáculo”.
Para Olano Lasarte, no se debería dejar de realizar operaciones por el riesgo detectado, sino que hay que llevarlas adelante con los controles del caso.
Por su parte, Queralto se refirió a cómo los cambios normativos de 2024 y en 2025, impactaron la práctica de los asesores de inversiones, por ejemplo, a nivel de la frecuencia de los reportes que se exigen y cambios en el régimen de tercerizaciones (actualmente, la tercerización de la debida diligencia requiere autorización expresa, algo que antes no requería).
En cuanto a la clasificación de “cliente de riesgo alto, medio o bajo”, depende en gran parte del “monto significativo de la operación” y ésto varía según las instituciones, en función de los criterios que apliquen.
Por último, Gallero se refirió a la seguridad de las bases de datos de los clientes que pueden tener asesores o gestores. Mencionó que las bases deben ser legítimas y registradas, con un tratamiento adecuado en base a la ley, la cual establece además consideraciones sobre la jurisdicción adónde se van a enviar los datos del cliente y con qué fin.
En el panel sobre Perfil del cliente y estrategia de inversión, Daniel Vegue, cofundador y Chief Customer Officer de Estating, rechazó que al real estate se le denomine como activo alternativo, cuando es el activo más grande del mundo y el que los clientes mayormente tienen como patrimonio.
También se refirió al debasement que ocurre en el sistema en general y por qué es importante considerar activos como los cripto. Para Vegue actualmente el oro y el bitcoin están en incrementándose porque "los inversores ya no confían en el dinero fiduciario".

En tanto, Franco Mercatini, integrante de la CFA Society Uruguay habló de cómo elaborar un perfil de cliente que cumpla con la normativa y las buenas prácticas. Además, explicó cómo definir una estrategia de inversión.
En ese sentido, dijo que puede dividirse en tres niveles. El primero es la asignación estratégica de activos, que "determina la distribución de largo plazo entre las distintas clases de activos" (cada una de ellas cumpliendo un propósito específico). El segundo es la asignación táctica que "permite realizar ajustes temporales ante cambios coyunturales del mercado o del cliente". Por último, está la "política de rebalanceo y revisión" que "asegura que la cartera mantenga su coherencia con la estrategia".
Andrés Hessdörfer, director de Hessdörfer Tax & Corporate habló sobre la evolución del marco de transparencia fiscal de la OCDE y cómo ha evolucionado el intercambio de información fiscal de Uruguay con Argentina, Brasil, Suiza y Estados Unidos. Repasó los diferentes acuerdos de intercambio de información y convenios para evitar la doble tributación (que incluyen intercambio de datos) que existen.
En ese sentido, planteó que Uruguay recibe más pedidos de información que los que hace a fiscos extranjeros.
Por su parte, Martín Litwak, fundador y CEO de Untitled Strategic Legal Consulting habló de Islas Vírgenes (BVI por sus siglas en inglés) y las implicancias del nuevo registro de beneficiarios finales y cómo impacta en la gestión y el cumplimiento del sector financiero.
Litwak señaló que BVI ha hecho de la privacidad del cliente su negocio y eso se mantendrá pese a que el mundo realiza avances sobre la transparencia fiscal. "No importa cuánto te pida la OCDE, la Unión Europea o el Reino Unido, sino qué hace la jurisdicción frente a cada uno de esos pedidos", afirmó.
En tanto, el economista argentino Roberto Cachanosky repasó la situación en su país. Entre otros aspectos, cuestionó que el gobierno de Javier Milei está en el mismo nivel de tipo de cambio real que cuando asumió, y por tanto se "comió" la devaluación que hizo del peso argentino apenas comenzó el mandato.

Eso hace que la Argentina esté "cara" y allí tiene un dilema, porque dejar deslizar el tipo de cambio más se le traduciría en mayor inflación.
Por otro lado, Cachanosky apuntó que el gobierno de Milei "resolvió el problema del balance del Banco Central, pero no resolvieron el problema de fondo que es la deuda que tiene el Estado con los bancos".