
2 JUN, 2026
Por RankiaPro

La soberanía europea ha evolucionado de ser simplemente un concepto político a convertirse en una tendencia estructural de carácter económico, industrial y estratégico. El Covid-19, la crisis energética, el deterioro del entorno geopolítico y el debate en torno a la competitividad del continente han reforzado la idea de que Europa necesita fortalecer su autonomía en sectores considerados críticos.
Desde una perspectiva de inversión, esta evolución puede generar oportunidades en compañías que, según nuestro análisis, deberían estar bien posicionadas para beneficiarse de esta transformación o contribuir a ella. Sobre esta premisa se construye el Tikehau European Sovereignty Fund, una estrategia de renta variable europea gestionada activamente que combina un enfoque temático con una selección de compañías que consideramos de alta calidad.
Christian Rouquerol, MD, Head of Sales Europe & Latin America y Co-Country Head Iberia en Tikehau Capital, responde a la siguientes cuestiones acerca de dicha estrategia de inversión.
En Tikehau Capital*, creemos que, tras todos los acontecimientos de los últimos años, ha quedado en evidencia el deterioro de determinados puntos críticos para el continente.
Por una parte, la pandemia del Covid-19 puso de manifiesto vulnerabilidades en ámbitos como la salud o los semiconductores. Tras ella llegaron la crisis energética, un mayor impulso en el debate sobre la defensa europea y una creciente atención a la necesidad de recuperar capacidad industrial y tecnológica.
Creemos que todo ello ha hecho que la soberanía europea deje de percibirse como una discusión teórica y empiece a tener implicaciones económicas más tangibles. A nuestro juicio, esto puede traducirse en mayores inversiones públicas y privadas en sectores estratégicos y, por tanto, en una temática de mercado con dimensión estructural.
El fondo busca obtener una rentabilidad superior a la del mercado de renta variable europeo a largo plazo, con un horizonte de inversión superior a cinco años, invirtiendo en empresas que, según nuestro análisis, se benefician de la soberanía europea o contribuyen a ella. La estrategia se gestiona de forma activa y discrecional, sin restricciones de índices en la construcción de la cartera.
La filosofía del fondo combina dos dimensiones. Por un lado, la exposición a un tema que consideramos estructural. Por otro, la selección de empresas que, en nuestra opinión, presentan características de calidad, como un crecimiento que consideramos sostenible, importantes barreras de entrada, márgenes elevados, una generación de caja relativamente estable y valoraciones que consideramos razonables.
Por lo tanto, no se trata de asumir una exposición indiscriminada dentro de este marco. El objetivo es construir una cartera de alta convicción con empresas que, según nuestro análisis, combinen exposición temática y fundamentos atractivos.
En el caso del fondo, la temática se articula en torno a pilares fundamentales como, entre otros: la defensa, la autonomía industrial, las infraestructuras críticas, la competitividad digital y la autonomía sanitaria.
La dimensión más visible en el contexto actual es probablemente la defensa, pero creemos que esta tesis va mucho más allá e incluye también temas como las empresas vinculadas a la electrificación, la automatización industrial, las redes energéticas, los semiconductores o las capacidades sanitarias y farmacéuticas.
A 30 de abril de 2026, la asignación temática de la cartera reflejaba esta diversidad: autonomía industrial (29,6 %), autonomía sanitaria (21,3%), defensa (17,6%), infraestructuras críticas (15,7%) y competitividad digital (12,9%), con un 2,9% en efectivo. Esta asignación puede variar con el tiempo en función del análisis y las decisiones de gestión.
Diríamos que una de las principales diferencias es que no se trata de una estrategia diseñada para replicar un índice ni de una exposición temática destinada a abarcar todo el universo de inversión. Se trata de una cartera concentrada de entre 35 y 45 posiciones (a finales de abril de 2026, el fondo cuenta con 41 posiciones).
Además, refleja claramente nuestras convicciones. La exposición se centra, por el momento, en la Europa continental, excluyendo el Reino Unido. También excluimos a los bancos a día de hoy. Estas decisiones son deliberadas y reflejan la filosofía del fondo y la intención de construir una cartera coherente con nuestra visión, más que con una representación del mercado europeo.
El proceso de inversión es muy selectivo.
Parte de un universo de aproximadamente 2.500 empresas europeas, que se reduce progresivamente mediante filtros temáticos y fundamentales hasta alcanzar la cartera final. Este análisis examina factores como la rentabilidad del capital, la estabilidad en la generación de caja, los márgenes, el apalancamiento, la solidez del modelo de negocio, las barreras de entrada y la calidad del equipo directivo, siempre de acuerdo con nuestro análisis.
A 30 de abril de 2026, entre las principales posiciones del fondo destacan Roche, ASML, Iberdrola, Rheinmetall, Gaztransport & Technigaz y Leonardo.
Creemos que estos gigantes europeos ayudan a ilustrar bien cómo se materializa la tesis, ya que no nos limitamos a ganar exposición a un «tema». Invertimos en empresas con fuertes barreras de entrada, altos márgenes y una rentabilidad atractiva sobre el capital empleado, con el fin de beneficiarnos del efecto de capitalización.
El mensaje principal es que, en nuestra opinión, la soberanía europea puede consolidarse como un tema de inversión estructural en los próximos años, ya que responde a necesidades reales de inversión y renovación en sectores como la defensa, la industria, la energía, la tecnología y la sanidad, así como a factores institucionales favorables. En este contexto, se está produciendo una movilización de capital sin precedentes: se están destinando varios cientos de miles de millones de euros a apoyar sectores clave a nivel europeo, con el objetivo de reforzar su autonomía y competitividad y garantizar la influencia y la resiliencia a largo plazo de la economía europea.
Dicho esto, también creemos que el tema por sí solo no es suficiente. Desde nuestra perspectiva, la clave reside en identificar empresas que, según nuestro análisis, no solo estén expuestas a esta transformación, sino que también cuenten con unos fundamentos que consideramos sólidos. A través del Tikehau European Sovereignty Fund, buscamos combinar ambas dimensiones dentro de una estrategia activa, concentrada y a largo plazo.
* Comunicación comercial. El Tikehau European Sovereignty Fund es un subfondo de la SICAV luxemburguesa Tikehau Fund, gestionado por Tikehau Investment Management, sociedad gestora de activos del grupo Tikehau Capital. El Fondo conlleva riesgos, entre los que se incluyen el riesgo de pérdida de capital, el riesgo de renta variable, el riesgo de liquidez, el riesgo de contraparte y el riesgo de sostenibilidad. Para obtener una descripción de todos los riesgos, consulte el folleto del subfondo. La materialización de cualquiera de estos riesgos podría provocar una caída del valor liquidativo del subfondo. Consulte el folleto del fondo y el DFI disponibles en el sitio web de la sociedad gestora y, si es necesario, póngase en contacto con su asesor habitual antes de tomar cualquier decisión de inversión definitiva.