
23 FEB, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

El asesoramiento financiero sigue siendo un pilar clave para los inversores españoles, no solo por su impacto en la rentabilidad, sino por el valor intangible que aporta en términos de confianza, tranquilidad y acompañamiento. Así lo concluye el estudio Client Connect: The Vanguard Advice Survey 2026, elaborado por Vanguard tras encuestar a 1.009 inversores asesorados y 206 asesores financieros en España.
Uno de los datos más llamativos del informe es que el 95,7% de los inversores considera que su asesor contribuye positivamente al crecimiento de su cartera. De media, los encuestados estiman que el asesoramiento les proporciona una rentabilidad adicional —alfa percibido— del 5,8% anual, una vez descontadas las comisiones. Sin embargo, el estudio subraya que la rentabilidad no es el único, ni siquiera el principal, factor que determina la satisfacción del cliente.
Para los inversores, el valor del asesoramiento va mucho más allá de los números. El 71,3% afirma que su asesor le aporta tranquilidad y mejora su bienestar mental y emocional. Además, el 69,9% se siente más seguro de alcanzar sus objetivos financieros a largo plazo y el 64,4% confía en poder mantener un nivel de vida razonable durante la jubilación gracias al acompañamiento profesional.
“Los inversores quieren asesores que vayan más allá de las cifras, que inviertan tiempo, comprendan realmente sus objetivos y estén presentes en los momentos importantes”, señala Fabrizio Zumbo, especialista sénior del Advisory Research Centre de Vanguard y autor principal del estudio.
Esta dimensión emocional también se refleja en los motivos de ruptura de la relación. Según los asesores encuestados, el 72,8% de los ceses se debe a factores personales o a una calidad de servicio percibida como insuficiente, frente a solo un 19,9% que los atribuye a un mal rendimiento de la cartera. De hecho, la causa individual más frecuente para cambiar de asesor es el deterioro de la relación (21,4%).
La confianza emerge como elemento central: el 89% de los inversores españoles considera que es fundamental para su satisfacción general con la relación asesor-cliente.
El informe también detecta un desajuste en las expectativas de interacción. El 61% de los inversores querría reunirse en persona con su asesor más de una vez al año, pero los profesionales reconocen que solo cumplen esta preferencia en el 51% de los casos. Aunque en reuniones virtuales y contactos telefónicos existe mayor alineación, la confianza —según el estudio— se construye de forma más natural en encuentros presenciales.
Este margen de mejora es especialmente relevante en un entorno en el que la retención de clientes depende cada vez más de la calidad del vínculo personal.
Otro de los ejes del estudio es el papel del asesor como “coach conductual”, especialmente en periodos de volatilidad. El 78% de los inversores valora que su asesor le ayude a no reaccionar de forma impulsiva ante los movimientos del mercado y el 70% aprecia el apoyo para evitar perseguir rentabilidades a corto plazo.
Los inversores estiman que estas intervenciones les han permitido evitar pérdidas medias del 10,1% anual, mientras que los asesores elevan esa cifra al 19,3% en los últimos tres años. Vanguard, por su parte, señala en sus investigaciones que el coaching conductual puede aportar al menos un 1,5% adicional de rentabilidad neta anualizada a largo plazo.
“El coaching conductual suele subestimarse, pero en mercados turbulentos puede ser decisivo para mantener con éxito las inversiones a largo plazo”, afirma Zumbo.
El estudio también pone el foco en la planificación patrimonial y familiar, un ámbito donde persiste una brecha entre la importancia percibida y la acción real. Aunque el 75% de los inversores considera relevante abordar la planificación sucesoria con su asesor, solo el 12% ha mantenido conversaciones detalladas al respecto.
Además, la implicación de la familia sigue siendo limitada: las parejas participan en la planificación financiera en el 37% de los casos y los hijos en apenas el 15%. Según el informe, una incorporación más temprana y estructurada de cónyuges y herederos podría ser clave para preservar el patrimonio entre generaciones y reducir la fuga de activos tras una herencia.
En definitiva, el estudio de Vanguard confirma una tendencia clara: en el asesoramiento financiero, la rentabilidad importa, pero la relación pesa más. Como concluye Zumbo, “los clientes buscan algo más que resultados: quieren sentirse comprendidos y acompañados”.