
19 OCT, 2026
Por Sofía Vargas de RankiaPro

El 7 de octubre de 2026, Bilbao acogió un nuevo Funds Meeting de RankiaPro, un desayuno con profesionales de la inversión en el que cuatro gestoras expusieron sus ideas ante selectores de fondos y banqueros privados: BNP Paribas Asset Management, Santalucía Asset Management, NAO Sustainable Asset Management y Eurizon Asset Management. Las propuestas fueron muy distintas entre sí. Hubo una apuesta temática por la autonomía estratégica europea y una estrategia de crédito euro sin restricciones. También se presentaron un vehículo de pagarés de corto plazo, una cartera de renta variable europea de calidad y una estrategia global de infraestructuras ligada al ciclo inversor de la inteligencia artificial.
Elena Armengot, Directora de Ventas de BNP Paribas Asset Management, presentó dos ideas para el último trimestre de 2026. La primera es el BNP Paribas Europe Strategic Autonomy, un fondo temático de gestión activa que invierte en compañías europeas cuyos productos y servicios refuerzan la seguridad y la resiliencia de personas, infraestructuras y sistemas, con defensa, industria y tecnología como ejes principales. La tesis parte de que buena parte de las reformas propuestas en el Informe Draghi siguen pendientes de aplicar. A eso se suman grandes planes de inversión europeos en defensa, infraestructuras y tecnología, que la gestora ve como motor de crecimiento a largo plazo para estas compañías. A fecha de 31 de agosto de 2026, el fondo acumulaba un 13,74% en el año, frente al 12,33% del MSCI Europe (EUR) NR.
La segunda propuesta fue el AXA WF Euro Credit Total Return, una estrategia de crédito euro sin índice de referencia que gestiona la duración de forma dinámica y puede cubrir riesgo con derivados. La gestora considera que las rentabilidades del crédito siguen siendo atractivas aunque los diferenciales parecen ajustados. Además, sitúa el principal riesgo de cola en una posible venta desordenada de bonos, más que en la burbuja de la IA. El fondo mantiene una postura de duración larga, con convicciones en crédito IG a largo plazo de banca, seguros, inmobiliario y utilities, y en híbridos corporativos. A fecha de 31 de agosto de 2026, la clase I EUR registraba una rentabilidad neta anualizada del 6,47% a tres años.
José Martín-Vivas, Portfolio Manager de Santalucía Asset Management, defendió el Santalucía Pagarés, un fondo de renta fija a corto plazo y gestión activa que se sitúa entre los monetarios tradicionales y los bonos de largo plazo: busca más rentabilidad que los primeros y menos volatilidad que los segundos. Invierte mayoritariamente en pagarés corporativos cotizados en mercados europeos y mantiene una duración media inferior a un año. La presentación sitúa la TIR bruta de la cartera en el 4,36% a fecha de 24 de septiembre de 2026. El sector renovable es el de mayor peso. La gestora lo explica por la experiencia del equipo en project finance y por una ineficiencia del mercado: cuando el pagaré se emite desde el holding y la deuda principal está en la sociedad vehículo del proyecto, el instrumento queda subordinado y exige un diferencial adicional.
La tesis se apoya en la prima de liquidez y tamaño del Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF). Para la gestora, ese extra de rentabilidad no se explica solo por el riesgo de crédito, y se lo reparte quien dedica recursos a analizar a los emisores. Defendió además que el mercado ofrece liquidez porque los emisores acuden con frecuencia y suelen ampliar las referencias que ya tienen vivas. Subrayó también la alineación de intereses: Santalucía Seguros es el mayor inversor del fondo. Y el volumen del balance asegurador permite proponer a los emisores plazos y tipos a medida.
Sergio Luján, Fund Manager y Eugeni Segarra, Fund Manager en NAO Sustainable Asset Management, presentaron la estrategia de renta variable europea que se ofrece a través de NAO Renta Variable Europa y de Protea Fund NAO European Equities, ambos artículo 8 y referenciados al Euro Stoxx 50 Net Return. La filosofía se resume en una idea que repite la presentación: la calidad abre la puerta, la valoración decide y el riesgo fija el tamaño. El objetivo declarado es reducir los errores permanentes de capital. Para entrar en cartera, cada compañía debe superar un filtro financiero y otro ESG, y el resultado es una cartera concentrada, diversificada por temáticas y con sesgo hacia las grandes capitalizaciones.
La construcción de cartera se explica con una metáfora futbolística. La caja, farma y defensa actúan de portería; seguros, supermercados y bancos ocupan el mediocampo; y semiconductores, hyperscalers y gases industriales forman la delantera, que aporta crecimiento estructural y poder de fijación de precios. Entre las mayores posiciones figuran ING, Nordea y ASML. La gestora pone el acento en el control del riesgo: a fecha de 2 de septiembre de 2026, NAO Renta Variable Europa registraba una volatilidad anualizada desde su inicio del 14,05%, frente al 19,17% de su índice de referencia.
Jorge Díaz, Senior Sales Director para España y Portugal de Eurizon Asset Management presentó el Eurizon Fund Global Equity Infrastructure, una estrategia global de renta variable cuya gestión delega Eurizon en Jennison Associates. La tesis descansa en tres motores estructurales: la transformación digital, la urbanización, y la expansión y transición energética. A ellos se suman los rasgos propios del activo infraestructura: altas barreras de entrada, demanda inelástica, flujos de caja contractuales o regulados y capacidad de trasladar la inflación a las tarifas. Según la presentación, la IA y la electrificación están tensionando redes eléctricas que han sufrido años de infrainversión, lo que abre una oportunidad de gran escala en generación, transmisión y distribución.
El fondo construye una cartera de alta convicción y baja rotación, y solo invierte en compañías cuyos ingresos proceden mayoritariamente de actividades de infraestructuras. Equinix, Ferrovial y Elia Group se mostraron como ejemplos de cada temática. Frente al índice FTSE Global Infrastructure 50/50, la cartera sobrepondera claramente Europa y los industriales, e infrapondera Norteamérica y las utilities. A fecha de 31 de agosto de 2026, el fondo registraba una rentabilidad bruta anualizada desde su inicio del 12,8%, frente al 10,6% del índice.