
22 OCT, 2026
Por RankiaPro

El State Street 2026 Digital Assets Study elaborado por State Street, que llega a su quinta edición, confirma que la tokenización está saliendo de la fase experimental. El 63% de las instituciones encuestadas afirma gestionar ya activos digitales o tener acuerdos listos para hacerlo, y crece la convicción de que su adopción será generalizada en un plazo de cinco años.
El dato más relevante se refiere al horizonte de tres años: más de la mitad de los encuestados prevé cambios sustanciales en la custodia, los pagos y la emisión de fondos. El estudio cuantifica además los beneficios esperados, con ahorros estimados de entre el 18% y el 26% según el área operativa.
Según la Figura 3 del estudio, el 66% de los encuestados prevé que la custodia será el área operativa más afectada por la tokenización en los próximos tres años. Le siguen los pagos (54%), la emisión de fondos (51%), la gestión de colateral (45%) y la administración de fondos (41%). Solo el 25% menciona la función de depositario.
| Área operativa | % de encuestados |
|---|---|
| Custodia | 66% |
| Pagos | 54% |
| Emisión de fondos | 51% |
| Gestión de colateral | 45% |
| Administración de fondos | 41% |
| Función de depositario | 25% |
| Otros | 4% |
Entre las prioridades estratégicas que recoge la Figura 4, la emisión y tokenización de fondos encabeza la clasificación con el 52%, por delante de la emisión y tokenización de otros activos (46%). Después figuran la administración digital de fondos (41%) y los servicios de custodia digital (38%). Los fondos monetarios tokenizados reúnen el 33%, mientras que la distribución digital se queda en el 28%.
El estudio vincula la tokenización con la inteligencia artificial: el 57% de los encuestados la considera una herramienta crítica o muy importante para las operaciones con activos digitales, sobre todo en áreas como la generación de contratos inteligentes (smart contracts), la ciberseguridad y el análisis de datos.
La reducción de costes operativos es el beneficio más citado: el 53% de los encuestados la considera la principal ventaja de la tokenización, seguida del crecimiento de los ingresos (26%) y la mejora de la rentabilidad (20%). Entre los principales impulsores figuran la liquidación más rápida de las operaciones, la liquidez y la captación de nuevos clientes.
Las estimaciones cuantifican ese beneficio: los ahorros esperados oscilan entre el 18% y el 26% según el área operativa medida. La mejora de la rentabilidad de las inversiones se sitúa entre el 18% y el 25%, mientras que el crecimiento de los ingresos es más moderado, entre el 11% y el 16%.
A pesar de la creciente preparación operativa, las asignaciones efectivas siguen siendo modestas: la media actual se sitúa en el 11% en activos digitales, con un crecimiento previsto hasta el 17% en los próximos tres años. El año pasado los valores eran del 7% y del 16%, respectivamente, señal de una aceleración progresiva.
La quinta edición mantiene el formato de las anteriores, con una muestra global de unos 300 directivos sénior de gestoras de activos y propietarios de activos (asset owners). Entre las barreras señaladas destaca la falta de claridad regulatoria (46%), seguida de la escasa armonización entre jurisdicciones (34%).
Este cambio operativo se suma a la hoja de ruta que traza el mismo estudio para los fondos tokenizados, donde el 84% de los institucionales apuesta por versiones tokenizadas de productos ya existentes. Transformación operativa y lanzamiento de productos avanzan en paralelo y comparten la misma ventana de tres años. Un ejemplo reciente es el de Generali Investments, que ha tokenizado una clase de su fondo monetario, por ahora reservada a empresas del Grupo Generali.