
23 MAY, 2025
Por RankiaPro

La inversión de impacto puede ser un motor de alfa en la renta variable cotizada cuando se dan las condiciones adecuadas, según un reciente estudio publicado por Schroders, en colaboración con la Saïd Business School de la Universidad de Oxford.
Los resultados demuestran que las empresas con una mayor materialidad de impacto (la medida en que los ingresos de una empresa se derivan de productos o servicios que generan un impacto positivo) tienden a mostrar unos resultados financieros más sólidos. Ejemplos de empresas que generan un impacto positivo son, por ejemplo, las que lideran la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono y las que favorecen la inclusión financiera.
La recopilación de datos, la modelización financiera y las pruebas retrospectivas fueron realizadas de forma independiente por la Saïd Business School para garantizar la independencia y el rigor metodológicos.
A partir del análisis de 257 empresas de impacto, se comprobó si superaban a los índices de referencia tradicionales mediante modelos de valoración de activos y análisis de regresión. Se controlaron los principales factores financieros -tamaño, valor, momentum, rentabilidad y factores de inversión- para determinar si las empresas de impacto generaban alfa independientemente de las características de riesgo.
Al introducir la materialidad del impacto como posible factor de rentabilidad e incorporar estudios de casos reales, la investigación ofrece una visión basada en datos de la viabilidad financiera de la inversión de impacto en valores de renta variable cotizados.
El análisis pone de relieve tres conclusiones clave:
Durante demasiado tiempo, en los mercados se ha dado por sentado que la inversión de impacto exige sacrificar la rentabilidad en favor del propósito. Ahora, nuestro estudio pionero ofrece respuestas sobre la relación entre el impacto y la rentabilidad financiera, y pruebas de que las inversiones de impacto pueden ser un motor de generación de alfa en los mercados cotizados. Sin embargo, no hay que olvidar que la gestión activa a través de un marco sólido de medición y seguimiento del impacto sigue siendo clave.
Maria Teresa Zappia, Responsable Global de Impacto de Schroders
Al integrar las métricas de impacto con el análisis financiero tradicional, los resultados muestran que las carteras de impacto bien construidas pueden ofrecer rentabilidades competitivas con menor volatilidad y riesgo a la baja. Aunque no todas las estrategias de impacto obtendrán mejores resultados, las conclusiones de este estudio cuestionan la suposición de que la inversión con propósito requiere sacrificios financieros y sugieren que, cuando se ejecuta con disciplina, el impacto puede contribuir a la creación de valor a largo plazo y a la resistencia de las carteras.
Amir Amel-Zadeh, Director de la Oxford Rethinking Performance Initiative, Saïd Business School, Universidad de Oxford