
29 MAY, 2025
Por RankiaPro

El volumen estimado de las inversiones del sector asegurador español alcanzó los 320.275 millones de euros (20,1% del PIB) en el año 2024. El 46,5% de este volumen está asociado a la cartera de vida, el 16,4% corresponde a no vida, el 3,2% a fondos propios y el 33,9% restante a la cartera general. Son datos que se desprenden de la nueva edición del estudio ‘Inversiones en el sector asegurador. Tendencias 2025’, que ha publicado ICEA en colaboración con Amundi.
El 71,7% de las inversiones del sector se concentra en efectivo, y depósitos y en títulos de renta fija. En concreto, un 4% en efectivo y depósitos; un 47,7% en deuda pública y un 20% en deuda corporativa. La duración de la cartera de renta fija se sitúa en 6,3 años. Por su parte, los activos de mayor riesgo, renta variable (7,1%) e Instituciones de Inversión colectiva (12,1%) representan el 19,2% de la cartera, mientras que la inversion en inmuebles representa un 3,3%
Con un 67,7%, el sector asegurador español es el segundo con mayor exposición a renta fija en el conjunto de la UE, con un peso relativo superior en casi 30 puntos porcentuales al de la media de la UE (37,2%) y solo superado por Rumanía (70,7%).
En lo que se refiere a la distribución geográfica de la inversión, 56,7% de la inversión se destina a activos españoles, mientras que el resto de la inversión se concentra mayoritariamente en los países de la eurozona. De hecho, casi nueve de cada diez euros invertidos por las entidades de nuestro país se destinan a países de la eurozona.
La inversión en renta variable alcanzó en 2024 los 22.631 millones de euros, lo que equivale al 7,1% de la cartera de inversiones de las entidades aseguradoras, frente al 15% de la UEM. Dos de cada tres euros invertidos en renta variable se destinan a títulos españoles, lo que equivale a 14.746 millones de euros.
La inversión en renta variable nacional unida a la inversión que las entidades realizan en deuda corporativa de empresas españolas supone que el sector asegurador contribuye con 29.545 millones de euros a financiar a las empresas de nuestro país
El volumen invertido en instituciones de inversión colectiva (IICs) durante el año 2024 alcanzó los 38.800 millones de euros, lo que representa el 12,1% del total de la cartera, frente al 34,2% de la UEM. Dicha inversión se concentra en nuestro país en mayor medida en fondos de renta variable, a los que se destina casi cinco de cada diez euros invertidos (46,7%) mientras que en el conjunto de la UEM se destina una cuarta parte de la inversión (26,7%) a este tipo de fondos. Por su parte, los fondos alternativos representan en España un 14% de la inversión en IICs (1,7% sobre el total de la cartera); mientras que en la UEM alcanzan el 23,5% (y un 8% sobre el total de la cartera)
La inversión directa en inmuebles representa un 3,3% en España, más del doble que el 1,5% de la UEM, sin embargo, la exposición completa, incluyendo inversión indirecta a real estate vía otras clases de activos, alcanza en España el 4,7%, muy por debajo del 8,3% de la UEM.
Según el estudio, las entidades aseguradoras se muestran preocupadas por el impacto potencial que las tensiones geopolíticas puedan tener sobre su cartera de inversión, así como por las medidas de Donald Trump en su segundo mandato, especialmente las relacionadas con la política comercial y su efecto sobre la normalización de la inflación, especialmente en EEUU. De hecho, el 74,5% de los participantes considera que existe riesgo de repunte de la inflación.
En cuanto a los factores con mayor repercusión en las decisiones de asignación de activos se encuentra el ciclo de tipos de interés, las rentabilidades esperadas por clases de activos; cambios en el perfil del pasivo y venta de productos, así como los requisitos regulatorios de capital.
Además de la renta variable europea, el crédito IG Europeo y la deuda pública Europea, las entidades consideran los activos alternativos privados entre los activos con oportunidades potenciales de inversión. Así, la deuda pública española y europea sigue siendo atractiva para las entidades aseguradoras, ya que más de la mitad de los encuestados prevé aumentar su exposición a lo largo del presente ejercicio. Los bonos verdes también se encuentran entre los activos en los que un 48% de los encuestados se plantea aumentar exposición, junto a casi un 45% que prevé hacerlo en crédito IG europeo.
Las entidades dirigen su atención hacia las inversiones alternativas entre los activos que ofrecen mejores oportunidades de inversión, destacando la deuda privada, el capital riesgo y las infraestructuras, donde un 36%, 24% y 26% de encuestados prevé aumentar exposición en 2025.
Casi la totalidad de las entidades aseguradoras que han colaborado en el estudio (98%) considera criterios ESG en la estrategia de inversión, destacando sobre todo criterios ambientales. En este sentido, un 25,5% de las entidades encuestadas están implementando inversión ligada a los objetivos Net Zero. La regulación aparece como primera motivación para considerar criterios ESG, mientras que la disponibilidad de datos constituye el principal obstáculo que encuentran.
La mitad de las entidades encuestadas (51%) aseguran que externalizan parte o la totalidad de la gestión de su cartera y prevén que siga siendo así en 2025. Lo hacen por la capacidad que tiene el gestor externo de ayudar a evaluar las inversiones, las tendencias de los sectores y los ciclos económicos, con el objetivo de identificar determinadas oportunidades de inversión y construir una sólida estrategia de gestión de su cartera.
Por su parte, el uso de la IA para el análisis/gestión de las inversiones no está muy extendido por el momento dentro de las entidades aseguradoras de nuestro país. Solo el 4% de las entidades consultadas declaran utilizar IA para el análisis y la gestión de la cartera de inversión, si bien un 54% indica que, aunque actualmente no utilizan herramientas de inteligencia artificial para esta finalidad, están considerando su uso.
Durante la presentación del informe, Víctor de la Morena, director de inversiones de Amundi Iberia, destacó cómo el escenario actual macroeconómico ha llevado a una descorrelación entre el dólar estadounidense y los activos denominados en esa moneda nunca vista antes y a una desincronización de los bancos centrales, lo que da vientos de cola a la renta fija, particularmente de gobierno europea e investment grade de mercados desarrollados. Igualmente, este escenario ha llevado a la renta variable a tener vientos de cara, considerando la incertidumbre sobre el futuro de muchas compañías, aunque siguen existiendo oportunidades en value de Estados Unidos. De la Morena destacó que la visión actual de Amundi es más positiva en Europa sobre Estados Unidos, tanto en renta fija como en renta variable.