
Actualizado:
28 OCT, 2025
Por Leticia Rial de RankiaPro

Durante hoy y mañana tendrá lugar la reunión de la Fed de octubre. Un encuentro en el que se espera que Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, lleve a cabo un recorte de los tipos de interés de 25 puntos básicos. Con este telón de fondo, el foco de esta reunión estará en el tono que adopte la Reserva Federal respecto a las perspectivas de crecimiento económico y la evolución de la inflación.
A continuación, te mostramos cuáles son las perspectivas que manejan las gestoras de fondos, tanto nacionales como internacionales, de la reunión de esta semana del banco central de los Estados Unidos.

La reunión de la Reserva Federal de este próximo miércoles se anticipa como una mera formalidad, donde la bajada de 25 pb por parte de la autoridad monetaria se da más que por descontada, especialmente tras las declaraciones de Powell a las que hemos asistido en las últimas semanas. De esta manera, el tipo de intervención se situará en el rango 3.75%-4.0%
La clave en esta reunión será el mensaje que transmita la Fed en materia tanto de crecimiento como de inflación, que nos de pistas sobre lo que podemos esperar de cara a la reunión de diciembre. El mercado, a día de hoy, da por hecho que el proceso de reducción de tipos continuará e incluso se acelerará, anticipando una bajada de 50 pb. A pesar de la debilidad en el empleo, los datos de precios desde luego no justifican una bajada de dicha cuantía y sería más lógico continuar con una senda menos agresiva en la reducción de tipos y finalizar el año en el rango 3.50%-3.75%.
El cierre de gobierno y la falta de visibilidad sobre datos importantes en diversas áreas económicas hace que las predicciones hoy en día sean más susceptibles que nunca de variar de forma relevante, por lo que el escenario que se dibuja de cara a diciembre es todavía muy incierto.
El fin del proceso de restricción cuantitativa (QT) y el tamaño optimo de balance de la Fed son elementos de discusión adicionales que están sobre la mesa y en los que esta reunión puede arrojar algo más de luz.

La reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) continuará, previsiblemente, con el ciclo de relajación monetaria en Estados Unidos. Santalucía AM espera una reducción de 25 puntos básicos, hasta un rango objetivo del 3,75% - 4%, movimiento también descontado por el mercado.
Todo apunta a que la Reserva Federal confirmará su tendencia acomodaticia, impulsada por las presiones políticas de Donald Trump, la debilidad del mercado laboral y las revisiones a la baja de las cifras de empleo de los últimos meses.
No obstante, aunque el deterioro del empleo justificaría cierta flexibilidad, la inflación subyacente sigue en torno al 3%, lo que limita el margen para recortes agresivos y continuados. Es previsible que Jerome Powell insista en un enfoque dependiente de los datos y evite comprometerse con una senda de bajadas rápidas. Adicionalmente, el cierre de la Administración norteamericana de las últimas semanas ha restado transparencia a la evolución reciente de su economía.
La elevada dispersión de las previsiones de la Reserva Federal refleja la falta de consenso sobre el ritmo y la magnitud del ciclo de bajadas. Esa divergencia en las expectativas es indicativa de la incertidumbre sobre el equilibrio entre inflación y crecimiento, y puede amplificar la volatilidad en los mercados de renta fija.
El mercado ya descuenta alrededor de 125 puntos básicos de recortes hasta 2026, por lo que el tono del comunicado será clave. Si la Fed rebaja tipos menos de lo previsto o proyecta un ritmo de relajación más moderado, el dólar podría apreciarse frente al euro y otras divisas, especialmente en un contexto de divergencia con un BCE con gran parte del trabajo realizado.

Esperamos que la Fed recorte los tipos de interés en octubre, diciembre y otras dos veces más en el segundo trimestre de 2026. Pero el mercado también lo espera, y la pregunta más interesante es si la rueda de prensa de la Fed respaldará los recortes muy agresivos incorporados en la curva hasta principios de 2027. E, igualmente importante, cómo piensa la Fed abordar la disminución de la liquidez en el extremo corto, dada la gran emisión de bonos del Tesoro en los últimos meses.
Podríamos ver un ligero aumento de los rendimientos a dos años en EEUU si la Fed decepciona a las agresivas expectativas del mercado en cuanto a recortes de tipos, pero también podrían verse respaldados si la Fed comienza a aumentar la liquidez en el sistema.

El presidente de la Fed, Powell, anunció recientemente que la reducción de su balance terminaría en los próximos meses. Aunque la formulación es vaga, esto sugiere que el endurecimiento cuantitativo (QT) podría terminar ya este año. Esta medida solo se esperaba para el primer trimestre de 2026. Supondría un cambio hacia unas condiciones de liquidez más acomodaticias, lo que reduciría la presión sobre los mercados de financiación. La mejora de la liquidez y la presión a la baja sobre la prima de plazo contrarrestarían la tendencia cada vez más marcada hacia curvas de rendimiento más pronunciadas. Sin embargo, en general, suponemos que las curvas de rendimiento globales aún tienen cierto potencial de pronunciarse, dado el entorno de inflación más elevado y el aumento de la deuda pública.
Dado que, en cualquier caso, se esperaba que el QT finalizara a principios de 2026, es probable que su impacto sobre los activos de riesgo y el dólar estadounidense sea limitado. Sin embargo, un posible final prematuro y la mejora de la liquidez asociada confirman nuestra perspectiva cautelosamente positiva sobre los activos de riesgo. Anticipamos un aterrizaje suave para la economía estadounidense, mientras que la zona euro se encamina hacia una recuperación gradual. La relajación de las condiciones financieras, las nuevas bajadas de los tipos de interés por parte de la Fed y el posicionamiento de los inversores, que aún no está muy extendido, son también factores favorables. La depreciación del dólar estadounidense, que ya habíamos anticipado, también debería verse reforzada por el fin del QT.
El posible fin del QT por parte de la Fed es coherente con la idea de una política monetaria menos restrictiva en Estados Unidos. Esperamos que la Fed siga el fin de la reducción de los balances con nuevas bajadas de los tipos de interés oficiales. Esto representa un cambio general en las prioridades, pasando del control de la inflación al apoyo a la estabilidad financiera y al crecimiento. En consecuencia, dada la sólida perspectiva económica, llevamos ya algún tiempo recomendando una posición sobreponderada en activos de riesgo, en particular en acciones y bonos corporativos. Un posible fin prematuro del QT refuerza nuestro posicionamiento.