
1 JUL, 2026
Por Sara Giménez de RankiaPro LATAM

Pablo Gegalian es el Regional Director Southern Cone de FlexFunds, donde brinda asesoramiento sobre nuevos desarrollos de negocios, estructuración, estrategia comercial e ingeniería financiera. Pablo cuenta con una vasta experiencia en la gestión y análisis de mercados financieros. Se ha desempeñado como portfolio mánager de fondos financieros titulizados y ha ocupado puestos como analista de investigación y estrategia. Posee un título en Economía por la Universidad Argentina de la Empresa.
Comencé a trabajar en la industria financiera a los 17 años. Mi principal motivación fue el interés por los negocios familiares y la búsqueda de independencia financiera. Desde muy joven me fascinó la amplitud de alternativas de inversión que ofrece el mercado y la posibilidad de construir patrimonio a través de buenas decisiones.
Siempre tuve una vocación muy marcada por la economía y los mercados financieros. Mi interés también estuvo influenciado por las distintas crisis económicas que viví en Latinoamérica. Nací en Venezuela, cursé la secundaria en Colombia, me formé profesionalmente en Argentina y posteriormente me mudé a Brasil. Haber vivido realidades económicas tan diferentes me permitió comprender el enorme impacto que tienen las decisiones financieras sobre las personas y las empresas.
Esa curiosidad por entender cómo evoluciona la industria es la misma que hoy sigo desarrollando desde FlexFunds, acompañando a gestores e instituciones financieras en la estructuración de soluciones de inversión para Latam y Europa.
Lo más desafiante es interpretar correctamente las tendencias y tener la capacidad de adaptarse a ellas sin dejar que el ego o los sesgos personales interfieran en la toma de decisiones. Los mercados cambian constantemente y muchas veces es necesario aceptar que el escenario ya no es el mismo que uno imaginaba.
Lo más gratificante es que esta industria te permite participar en proyectos de sectores completamente distintos. A lo largo de mi carrera, y especialmente en FlexFunds, he tenido la oportunidad de participar en procesos de securitización de activos mediante la emisión de vehículos de inversión para estrategias convencionales, activos alternativos, tecnología, inmobiliario y muchos otros sectores. Esa diversidad genera un aprendizaje permanente y una visión mucho más amplia del mundo empresarial.
Desde mi experiencia en FlexFunds, donde nos dedicamos al diseño y emisión de vehículos de inversión (ETPs) para gestores de activos e instituciones financieras y no a la distribución de fondos, considero que la principal clave para una distribución exitosa es entender profundamente al cliente. No es lo mismo asesorar a un inversor retail, a un cliente de banca privada o a una institución. Cada uno tiene objetivos, restricciones, horizontes de inversión y necesidades diferentes.
Cuando realmente conoces a tu cliente, puedes diseñar una solución de inversión adecuada y seleccionar el vehículo más eficiente para alcanzar sus objetivos. La distribución de productos financieros hoy tiene mucho más de consultoría que de venta y muchas veces también implica seleccionar la estructura de inversión más adecuada para cada estrategia.
He tenido la fortuna de vivir una transformación enorme de la industria. Cuando empecé, acceder a los mercados internacionales era mucho más complejo y costoso. En paralelo, también hemos visto cómo los vehículos de inversión se han vuelto mucho más flexibles y accesibles, permitiendo que estrategias antes reservadas para grandes instituciones lleguen a un universo mucho más amplio de inversores.
También he visto nacer una nueva clase de activos como los criptoactivos, que, independientemente de la volatilidad que aún presentan, marcaron un antes y un después en la industria financiera.
Creo que el próximo cambio significativo vendrá de la integración entre la inteligencia artificial y la gestión de inversiones. La IA permitirá optimizar procesos, mejorar el análisis de información y brindar soluciones mucho más eficientes y transparentes tanto para gestores como para inversores.
Creo que veremos un fuerte crecimiento de los activos tokenizados, los vehículos que permitan acceder de forma eficiente a mercados privados y, especialmente, los ETPs, que seguirán consolidándose como una herramienta eficaz para ofrecer exposición a estrategias cada vez más sofisticadas, tanto en mercados públicos como privados. También considero que los productos vinculados a inteligencia artificial, infraestructura tecnológica, ciberseguridad, espacio y defensa seguirán ganando protagonismo, impulsados por cambios estructurales en la economía global.
Disfruto mucho del tiempo con mi familia y mis amigos, especialmente porque mi trabajo implica viajar con frecuencia. También me gusta jugar ajedrez y backgammon, tanto online como presencialmente. Son juegos que, de alguna manera, mantienen vivo ese componente estratégico que también encuentro en los mercados financieros.
Comencé a invertir justo antes de la crisis financiera de 2008, una experiencia que difícilmente puedo olvidar. Recuerdo que podías empezar el día convencido de haber realizado una compra brillante y, pocas horas después, sentir que habías tomado la peor decisión de tu vida por la volatilidad extrema del mercado.
Esa etapa me dejó una de las lecciones más importantes de mi carrera: construir un portafolio pensando en objetivos de mediano y largo plazo. Cuando uno intenta evaluar cada decisión minuto a minuto, termina sometiendo sus inversiones a un estrés innecesario y dejando que las emociones influyan demasiado. Entender que el tiempo también forma parte de la estrategia de inversión fue, probablemente, uno de los aprendizajes más valiosos que me dejaron los mercados.