
17 DIC, 2024
Por Fabián Tiscornia

En un contexto marcado por tasas de interés elevadas y una economía resiliente, cada una de las clases de activos alternativos ha mostrado dinámicas particulares. Mientras que el capital privado refleja una evolución positiva pero moderada, el mercado inmobiliario se mantiene cauteloso ante los altos costos de financiamiento. Por otro lado, la deuda privada sobresale con rendimientos atractivos, consolidándose como una opción destacada en el entorno actual.
Conocemos en el informe que realizó Puente el desempeño de las distintas inversiones alternativas a lo largo del año, con un enfoque en tres segmentos clave: capital privado (private equity), bienes raíces (real estate) y deuda privada (private credit).
El capital privado exhibe una evolución positiva pero modesta en EE.UU. en el transcurso del año, en un entorno desafiante de recaudación de capital para la fusión y adquisición de compañías con niveles elevados de tasa de interés.
En el período enero – septiembre, la captación de capital tuvo un desempeño módico. En concreto, la industria captó US$ 236.300 millones mediante 220 nuevos fondos de inversión.
En tanto, la actividad de fusiones y adquisiciones de las compañías totalizó US$ 577.900 millones a través de 5.163 transacciones en nueve meses del año.
Hacia adelante, la perspectiva es de tasa de interés más baja pero elevada a niveles históricos. Así, no se esperan cambios de tendencia en el desempeño histórico de esta clase de activos.
A largo plazo, es esperable que las inversiones alternativas en capital privado representen una
porción más elevada en las carteras de los inversores.
En el segmento de bienes raíces prevalece la cautela, puesto que los altos costos de financiamiento actuales dificultan la compra de viviendas. Se prevé que el sector cobre impulso en tanto la Fed continúe relajando progresivamente la política monetaria, lo que tendería a impulsar la demanda de nuevas propiedades y la actividad de la construcción.
El índice Case Shiller muestra que los precios de las viviendas unifamiliares cedieron -0,1%
mensual en septiembre.
Se prevé que las tasas hipotecarias –hoy en 6,8%, el nivel más elevado de los últimos cuatro meses– se mantengan elevadas debido a la resiliencia económica.
Dado que es esperable que la tasa de referencia se mantenga en niveles elevados históricamente, esto pondría un tope a la valoración de estos activos. Por ende, el real estate multifamiliar se posiciona como negocio de renta.
Así, lucen interesantes otros segmentos de bienes raíces: industrial, logístico, centros de datos, estudiantil y residencial multifamiliar, con mejores niveles de renta y potencial valorización que propiedades residenciales tradicionales.
La deuda privada mantiene su atractivo por sobre el capital privado, con rendimientos anuales superiores al 10%. La expectativa es que el segmento mantenga un buen desempeño este año, pese a que el ciclo de recortes iniciado en la tasa de interés de la Fed obliga a las compañías a ajustar las líneas de crédito y las condiciones de los préstamos para continuar siendo competitivas.
Los rendimientos nominales mayores por sobre el de capital privado y real estate se debe a que la deuda privada está atada a tasas de interés flotantes, es decir, los intereses que paga están vinculados a la tasa de referencia de la autoridad monetaria.
De este modo, luce conveniente optar por aquellas con enfoque más conservador sobre la elección de los deudores, dado los altos costos de financiamiento que predominan en la actualidad.
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