
13 DIC, 2023
Por Fabián Tiscornia

Las gestoras, asesores y bancos evaluaron el paquete de 10 medidas económicas que anunció el martes en la noche el ministro de Economía argentino Luis Caputo.
Entre las medidas que comunicó Caputo está la devaluación del tipo de cambio oficial, un ajuste fiscal y el aumento de la Asignación Universal por Hijo.
Este miércoles se conoció además que la inflación en 12 meses a noviembre en Argentina llegó a 160,9%.
Para Javier Casabal, estratega de renta fija de Adcap Grupo Financiero, "las medidas anunciadas por Caputo suenan bien orientadas a atacar los principales problemas que se venían señalando, como el déficit fiscal, que estaba muy conectado con los subsidios a la energía, las transferencias a las provincias y las obras públicas. Consideramos que esos son los principales problemas que había que atender y de ejecución relativamente rápida".
Respecto al nuevo tipo de cambio oficial que se estableció en los 800 pesos argentinos "es un nivel que debería encontrar vendedores por el lado de los exportadores; a su vez, se atendió a la histórica discriminación que venía maltratando al campo", añadió.
"Sin embargo, -señaló Casabal- la mayor cantidad de dudas que se escuchan en el mercado están relacionadas con la sostenibilidad de estas medidas. Por un lado, cómo impacta en el transporte y en las facturas de energía a los sectores menos favorecidos, y por otro lado, qué tan sostenibles son estas medidas. Por ejemplo, la evolución del tipo de cambio que tendrá cuando empiece a impactar la inflación y el consecuente atraso cambiario".
En tanto, el managing partner de Adcap, Javier Timerman, planteó que los anuncios "son una forma rápida de solucionar un problema, dar una señal para discutir todo lo que es imprescindible hacer hacia adelante, que son las reformas estructurales. Argentina ha quedado rezagada porque nunca pudimos resolver este problema inmediato del déficit más inflación. Es una jugada audaz; creo que forma parte de un plan”.
"Hay ciertas cosas que necesitan coordinación, pero claramente el gobierno fue por un ajuste que beneficie la acumulación de reservas, y creo que ese es el primer signo para evaluar si esto está funcionando bien o mal”, agregó.
Timerman enfatizó que "el mercado validó las medidas, pero hay que esperar a ver cómo reacciona la sociedad y el mercado a situaciones que son complicadas”.
Para Thierry Larose, gestor de Vontobel, "es probable que los mercados acojan con satisfacción el hecho de que la principal prioridad haya sido un profundo ajuste fiscal".
Sobre la devaluación del tipo de cambio oficial y la aplicación de una paridad móvil del 2% mensual, dijo que esto implica que el dólar estadounidense "se ajustará diariamente de manera creciente en unos pocos centavos".
Este ritmo de suba "podría ser demasiado bajo, ya que la inflación supera actualmente el 200% anual", añadió Larose.
El gestor se mantiene "cautelosamente optimista" sobre las posibilidades de que "la nueva administración pueda frenar la situación fiscal y volver a controlar la espiral inflacionista. Sin embargo, sigue habiendo importantes interrogantes: aún no sabemos si la devaluación, mayor de lo previsto, bastará para detener la sangría de las reservas brutas de divisas, que ya son negativas en términos netos".
"Además, seguimos esperando más detalles prácticos sobre la aplicación del ajuste fiscal y sobre cómo abordará el Banco Central la insostenible bola de nieve de sus pasivos remunerados", agregó.
Larose concluyó que "si el equipo económico fuera incapaz de atajar rápidamente la inflación con esas medidas, el riesgo de que se acabe el periodo de luna de miel del que disfruta (el presidente Javier) Milei se traduciría en una reacción social y en un problema de gobernabilidad, dada la falta de mayoría del presidente en el Congreso".
El economista y diputado de Juntos por el Cambio (grupo en el que varios de sus referentes apoyaron a Milei), Luciano Laspina apuntó que no se trata de un plan económico, sino de un conjunto de medidas "para comenzar a ajustar el desequilibrio fiscal, monetario y cambiario" y que al no ser un plan "la falta de consistencia supone riesgos de espiralización y/o persistencia inflacionaria".
Sobre el ajuste fiscal, Laspina dijo que descansa en "impuestos temporarios, altamente distorsivos y no estructurales" lo que "debilita la fortaleza del 'ancla fiscal' que busca aplicar el gobierno".
En cuanto a la devaluación de la moneda argentina, el economista dijo que fue "altísima" para los estándares históricos y que "tendrá un impacto inflacionario en precios regulados y combustibles (estos últimos ya subieron este miércoles) que están al tipo de cambio oficial".
"Los riesgos de la estrategia son claros. La aceleración de la inflación puede conducir a sucesivas devaluaciones del tipo de cambio oficial/comercial" y la "aceleración inflacionaria puede complicar el ajuste fiscal", afirmó Laspina.
Además, "la falta de consistencia fiscal (por tensiones sociales o por 'temporalidad' del ajuste vía impuestos insostenibles) podría mantener alta la brecha cambiaria y las expectativas de devaluación", concluyó.
El economista jefe de Banco Mariva, Juan Carlos Barboza marcó diferencias con los análisis previos. En un comentario titulado "No pain, no gain", Barboza señaló que el anuncio de Caputo "es positivo".
"El ajuste fiscal contiene un componente de mayores ingresos tributarios (para lo cual no necesita pasar por el Congreso). Este componente hace que el paquete fiscal sea más sólido y creíble dada la magnitud del ajuste requerido", afirmó.
"Sin embargo, los desafíos son importantes. La recesión se profundizará drásticamente y la inflación será muy alta en los primeros meses de 2024. Aunque el gobierno aumentará el gasto social en la Asignación Universal por Hijo y el Plan de Alimentos, la suspensión de los ajustes de pensiones y el aumento de tarifas serán una pastilla dura para la sociedad", explicó.
El economista jefe de Mariva marcó que "el gobierno de Milei todavía tendrá que trabajar duro para obtener el apoyo parlamentario, más necesario para mantener la gobernabilidad que para apuntalar el paquete fiscal. El gobierno y la sociedad enfrentarán una prueba sin precedentes".
Por su parte, el economista jefe para mercados emergentes del banco de inversión estadounidense BCP Securities, Walter Molano destacó en su análisis diario que "los bonos argentinos subieron a un máximo de dos años tras la presentación de medidas de terapia de shock por parte del gobierno de Javier Milei".
"Los bonos extranjeros de referencia con vencimiento en 2035 alcanzaron los 34,9 centavos por dólar, el nivel más alto desde septiembre de 2021", añadió.
Molano concluyó que "si bien algunos inversores expresan entusiasmo, persisten las preocupaciones sobre la profundidad de las medidas y la capacidad de Milei para implementarlas".
El índice Merval, el principal de la Bolsa de Buenos Aires, bajó 1,77% este miércoles y finalizó en 992.062,01 puntos.
El dólar oficial subió 118,3% en la jornada y cerró a 799,95 pesos argentinos, tal como había anticipado Caputo.
En el mercado paralelo, el denominado dólar blue cerró estable en 1.070 pesos argentinos.
Los dólares financieros operaron con dos tendencias. El dólar contado con liquidación (mediante la compra en el mercado bursátil local con pesos argentinos de acciones o bonos y luego la venta en dólares en la bolsa de Nueva York) bajó 2,3% y terminó en 1.007,75 pesos argentinos.
El dólar MEP (mediante la compra de activos que cotizan en pesos y en dólares, se pagan en pesos al adquirirlos y se venden en dólares en la bolsa local) subió 2,6% y cerró a 1.037,29 pesos argentinos.