
23 ABR, 2025
Por Fabián Tiscornia

XP Inc. (Nasdaq: XP), plataforma líder basada en tecnología y proveedor de servicios financieros en Brasil, ha publicado su último informe de investigación Macro Mensual Brasil, que proyecta una trayectoria más optimista para la economía brasileña en 2025 y 2026.
A pesar de la incertidumbre global, los economistas de XP han revisado al alza sus previsiones de crecimiento del PIB, que se sitúan en el 2,3% en 2025 (desde el 2%) y en el 1,5% en 2026 (desde el 1%).
Las nuevas previsiones reflejan el sólido desempeño del mercado laboral, la resiliencia de los ingresos familiares y las recientes medidas de estímulo introducidas por el gobierno federal. Estas incluyen financiación adicional para el programa de vivienda "Minha Casa Minha Vida", la expansión del crédito deducible de nómina e incentivos fiscales dirigidos a hogares de ingresos bajos y medios.
"Aunque los riesgos externos son elevados, el dinamismo interno de Brasil se mantiene sólido", afirmó Caio Megale, economista jefe de XP.
El estímulo fiscal y un mercado laboral sólido ofrecen importantes amortiguadores, pero las persistentes presiones inflacionarias implican que la política monetaria deberá mantenerse restrictiva durante más tiempo.
Los aspectos más destacados del informe macroeconómico de XP incluyen:
-La previsión de inflación se mantiene en el 6% para 2025, y se revisó al alza a 4,7% para el 2026, lo que refleja las mayores expectativas de crecimiento y el probable impacto inflacionario de la reforma del impuesto sobre la renta.
-La previsión del real brasileño se mantiene en 6,0 por dólar estadounidense para fin de año, aunque los riesgos siguen vinculados a las perturbaciones del comercio mundial y la volatilidad de los precios de las materias primas.
-Se avecinan desafíos para el equilibrio fiscal, ya que XP proyecta que el gobierno necesitará recaudar 110.000 millones de reales (aproximadamente US$ 18.300 millones) adicionales en ingresos para alcanzar el objetivo de superávit de 2026.
El informe también destaca la incertidumbre del entorno internacional, en particular el impacto del aumento de los aranceles estadounidenses y la depreciación del dólar. Si bien esta dinámica ha apoyado hasta ahora a las monedas de los mercados emergentes, incluido el real brasileño, XP advierte que la aversión al riesgo podría retornar si se materializan los temores de una recesión global.
"La política monetaria está haciendo el trabajo pesado", añadió Megale. "Pero para lograr una disminución sostenida de la inflación y tasas de interés más bajas en los próximos años, Brasil necesitará mayor claridad en la consolidación fiscal y las reformas estructurales", concluyó.