
19 FEB, 2025
Por Jorge Castro Uriol de Scotiabank

Recientemente, fuimos testigos de un suceso que ha ensombrecido el escenario político argentino y la credibilidad de su actual gobernante, Javier Milei. Todo comenzó cuando ciertos personajes del mundo cripto lanzaron al mercado una moneda llamada $LIBRA, cuya “finalidad” era financiar emprendimientos argentinos, prometiendo grandes rentabilidades y atrayendo a miles de interesados. Sin embargo, lo que parecía ser una criptomoneda prometedora resultó ser un "meme coin", de esos que surgen de la viralidad en las redes sociales sin ningún respaldo ni fundamento.
El agravante aquí es que fue el propio presidente Milei el que la promovió en su cuenta de X, poco después de su lanzamiento, brindando argumentos a los más de 40.000 tomadores de riesgos involucrados. Esto elevó su valor de US$ 0,2 a US$ 4,5 en poco tiempo, alcanzando una capitalización de más de US$ 4.500 millones. Con el paso de las horas, comenzaron a circular rumores sobre la falta de respaldo de la moneda, desatando una ola de ventas que sembró el pánico derrumbando casi todo su valor. Hasta el momento se ha comprobado que los pocos inversionistas beneficiados, quienes además controlaban el 90% de la liquidez, realizaron retiros coordinados por US$ 87,2 millones. A esto se le denomina Rug pull.
Ante la presión mediática, Milei borró la publicación y emitió una aclaración posterior desvinculándose del proyecto, además de brindar una entrevista muy mal manejada a la prensa, que no hizo sino elevar los cuestionamientos hacia su gobierno y darle más munición a sus enemigos políticos.
Está claro que de acuerdo al marco jurídico y ético lo que hizo fue inapropiado porque un mandatario debe actuar siempre en beneficio del interés público y no el de particulares, esto le generará consecuencias, no solo de deslegitimación institucional, sino que también el de posibles sanciones legales.
Esto también evidencia que un estilo de gobierno en forma de pequeño círculo cerrado de poder, con poca experiencia política y con una marcada intolerancia a la crítica y la desobediencia, también presenta desventajas. Ramiro Marra, Diana Mondino y Victoria Villarruel pueden dar testimonio de ello. Ahora Milei enfrenta una denuncia ante el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y un pedido de juicio político de la oposición. Un error que ensucia la excelente gestión económica que estaba realizando.
¿Qué lecciones de inversión podemos aprender de esto?. La regla de las inversiones es clara, si no lo entiendes, no inviertas. Si estás dispuesto a poner tu dinero en un producto solo porque está de moda o por que te lo dice alguien sin mucha explicación ni fundamento, no estás invirtiendo, estás apostando y debes ser consciente de las consecuencias negativas que esto puede conllevar.
Cuando suceden este tipo de fraudes siempre se buscan responsables: en los estafadores, el regulador, el gobierno, pero muy pocas veces se hace un mea culpa de no hacer la tarea de informarse correctamente. Siempre habrá en el sistema personas sin escrúpulos que buscan aprovecharse de gente desinformada con poca cultura financiera.
El célebre inversor Peter Lynch solía advertir con una máxima: "Never fall in love with a stock" (Nunca te enamores de una acción), con el fin de subrayar la importancia de evitar que el sesgo emocional opaque la objetividad en las decisiones financieras, donde debe primar el análisis racional sobre los impulsos emocionales. Esta máxima trasciende el ámbito inversor y resulta igualmente relevante en el terreno de la política.
Estudio de BlackRock: inversores institucionales apuestan por carteras más dinámicas y los mercados privados ganan pesoPor RankiaPro LATAM