
1 NOV, 2023
Por Sara Giménez de RankiaPro LATAM

Campe Goodman, CFA, Fixed Income Portfolio Manager
El uso del capital para respaldar objetivos sociales y medioambientales, a la vez que se mide e informa sobre el impacto logrado, forma parte de la ética de la inversión de impacto. Hasta ahora, los inversores se han centrado principalmente en ese aspecto altruista, pero creemos que la inversión de impacto tiene también sentido desde el punto de vista financiero.
La inversión de impacto, limitada históricamente al sector privado, está cada vez más consolidada en los mercados públicos y puede ofrecer rendimientos atractivos. Mientras que la renta variable supuso un punto de partida para la inversión de impacto en los mercados públicos, los inversores están descubriendo que su exposición a renta fija también puede generar un impacto significativo, además de rentabilidades competitivas. Consideramos que la escala y el alcance de los mercados de renta fija los convierten en un instrumento interesante para los inversores que desean movilizar capital hacia proyectos destinados a resolver problemas de sostenibilidad a largo plazo.
Actualmente, la clase de activos que más rápido crece dentro del universo de impacto es la deuda pública, con un incremento anualizado del 101 % en cinco años1.
Creemos que el universo de impacto en el mercado público de renta fija cuenta ahora con la escala y la liquidez adecuadas para mediante la gestión activa poder batir al mercado y generar un impacto material, adicional y mensurable. El entorno actual, más cíclico y volátil, hace aún más necesario un enfoque activo.
En nuestra cartera Global Impact, por ejemplo, aplicamos una rotación dinámica de países y sectores igual a la que los inversores esperarían de una de nuestras estrategias «tradicionales». Además, contamos con un amplio y líquido universo propio de emisores de impacto desarrollado tras ocho años de inversión de impacto en los mercados públicos de renta fija.
Un aspecto fundamental es que solo invertimos en mercados públicos líquidos, que además de ofrecer liquidez diaria a nuestros clientes, facilita la rotación entre diferentes áreas del mercado en las que el riesgo y la rentabilidad nos resulten más atractivos.
Por último, como sucede con la renta fija tradicional, consideramos muy importante la construcción de una cartera sólida para mitigar los riesgos y aumentar las posibilidades de obtener una rentabilidad positiva consistente a largo plazo.
Los bonos, como instrumentos fundamentales de financiación, son clave en la transición hacia un futuro más verde y equitativo. Creemos que añadir un objetivo de impacto puede mejorar el rendimiento de las carteras de renta fija, ya que aporta una mayor diversificación y nuevas oportunidades de rentabilidad.
Para ver más contenido de Wellington Management visite su página web.