
6 NOV, 2024
Por RankiaPro LATAM

El candidato republicano Donald Trump se impuso en las elecciones de Estados Unidos a su rival demócrata Kamala Harris y volverá a a ser presidente de la principal economía del mundo, luego de haber ganado en las elecciones de 2016.
"Hemos hecho historia", dijo Trump, ya que no solo consiguió ganar más que los 270 votos electorales para asegurar un nuevo mandato, sino que por segunda vez en 20 años un republicano gana también en el voto popular a un demócrata.
Los mercados reaccionaron positivamente, ahora ¿qué esperan las gestoras y asesores de inversión?
"Los futuros sobre acciones estadounidenses han subido más de un 1%, con una mayor ganancia del índice más amplio de futuros Russell 2000. Los mayores beneficiados serán los sectores e industrias que acojan un entorno normativo más favorable a los negocios, incluidas las empresas energéticas de combustibles fósiles, los servicios financieros y las empresas de menor capitalización", dijo Stephen Dover, responsable de Franklin Templeton Institute.
Dover cree que el temor a que se limiten los precios de los medicamentos recetados disminuirá, lo que estimulará la prosperidad del sector farmacéutico.
La política de Trump está focalizada en la reducción de impuestos a la renta empresarial y una mayor flexibilidad regulatoria, "lo que podría beneficiar especialmente a las compañías estadounidenses, en particular a las de pequeña capitalización que presentan valoraciones atractivas; además, algunas empresas tecnológicas podrían verse beneficiadas debido a su apoyo a Trump", remarcaron desde la gestora Allianz Global Investors.
Para David Macià, director de inversiones y estrategia de mercados de Creand AM Andorra, "lo más relevante" del escenario que se abre con el triunfo de Trump, "sea, tal vez las rebajas impositivas que se han prometido, que deberían impulsar de inicio al crecimiento económico, las bolsas y al dólar. Las políticas de Trump son netamente inflacionistas y expanden el déficit, ya de por sí elevado, por lo que es de esperar también que suban las tasas de interés cotizadas por los mercados".
"Los mercados financieros se están comportando de forma coherente con la ola roja de los republicanos. El dólar se fortalece, los rendimientos de los bonos del Tesoro suben, los futuros de las acciones estadounidenses suben y el petróleo baja", señaló Luke Bartholomew, economista jefe adjunto de abrdn.
Oliver Blackbourn, gestor de carteras de multiactivos de Janus Henderson, indicó que los mercados comenzarán ahora a pensar en cómo se traducen las definiciones de Trump en medidas. "Los mercados tendrán que esperar para ver si la Fed está dispuesta y es capaz de hacer frente a una economía caliente. La economía estadounidense ha tenido un buen comportamiento, como demuestra el crecimiento anualizado del 2,8% en el tercer trimestre y una racha continuada de sorpresas positivas en los datos. Sin embargo, con la perspectiva de menos recortes de los tipos de interés, los mercados de renta fija ya preocupados por la montaña de deuda estadounidense y el aumento de los rendimientos del Tesoro a largo plazo, los inversores deben tener cuidado de que la subida a largo plazo no empiece a convertirse en un problema para la economía", declara el experto de Janus Henderson.
Martin Todd, gestor senior de renta variable global sostenible de Federated Hermes, recordó que "existía una gran preocupación por la posibilidad de que fueran unas elecciones prolongadas y muy reñidas, dado lo estrecho de la diferencia en las encuestas. Hay muchas opiniones diferentes sobre qué sectores, modelos de negocio y geografías son 'ganadores' o 'perdedores' de una administración Trump y de una ‘barrida roja’. Pero esto depende enormemente del marco temporal. Entender las implicaciones a medio o largo plazo para los mercados de renta variable es increíblemente difícil, dadas las numerosas consecuencias de segundo, tercer y cuarto orden (y así sucesivamente) de cada anuncio político".
Para Morgane Delle Donne, directora de estrategia de inversión para Europa en Global X, la victoria de Trump impulsará sectores clave como tecnología, infraestructura y defensa, ya que los inversores esperan crecimiento en sectores industriales.
"La combinación de recortes fiscales y posibles reducciones de aranceles corporativos debería beneficiar a las acciones y podría alimentar la inflación, haciendo que aumenten los rendimientos de los bonos y el dólar en el mediano plazo. Empresas con una fuerte presencia nacional, especialmente en los sectores financiero e industrial, están bien posicionadas para aprovechar este nuevo entorno, que podría marcar el inicio de un mercado alcista donde los inversores se enfoquen en sectores procrecimiento", señaló.
Por su parte, el head de Estrategia de Inversión de SURA Investments, Mauricio Guzmán, apuntó que "las encuestas señalaban un resultado más cerrado, que no descartaba el escenario de una victoria de Harris con gobierno divido. Con esta posibilidad cancelada, y dada la naturaleza de las propuestas de Trump, es de esperar en el corto y mediano plazo un fortalecimiento relativo de ciertos activos de riesgo, concretamente los estadounidenses, en detrimento de la renta fija".
"Esto, como efecto de las menores tasas impositivas y desregulación de ciertos sectores con presencia en el principal índice accionario, como son las emisoras vinculadas a petróleo y gas, redundando positivamente en sus utilidades y guías", explicó.
"Consideramos que el efecto sobre otros mercados desarrollados será de menor magnitud y no descartamos volatilidad en Europa por la incertidumbre que generará su postura respecto a la guerra ruso-ucraniana. Para emergentes, de no anunciarse un paquete de estímulos adicional en China, es de esperar desempeños marcadamente negativos en los próximos meses ante la intensificación de la guerra comercial con este país. Esto incluye las acciones taiwanesas, por la postura no intervencionista del republicano en lo concerniente al conflicto que la isla mantiene con China. La bolsa mexicana también mostrará volatilidad y posibles retrocesos, debido a políticas restrictivas del comercio e inmigración, que podrían contagiar al resto de activos latinoamericanos", añadió Guzmán.
"En el largo plazo, la ampliación del déficit fiscal y las disrupciones en las cadenas globales de suministro provocadas por nuevas medidas proteccionistas son amenazas para el crecimiento y el empleo, y por ende, deflacionarias, aunque este escenario no será reconocido por el mercado pronto. Así, mantenemos la visión neutral entre Tesoros y el crédito, aunque manteniendo un sesgo negativo en la duración, y favoreciendo el alto carry en la selectividad", concluyó.