
6 MAY, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

Te presentamos a Borja Fernández-Galiano, Head of Sales en Dunas Capital. Con 25 años de experiencia en el sector financiero, centrado siempre en la gestión de activos y en grupos internacionales de reconocido prestigio como Schroders, Pioneer, Grupo Syz, Lazard y Carmignac, ha desarrollado funciones de responsabilidad en distintas áreas de negocio tales como análisis financiero, gestión de carteras y ventas institucionales, y tanto en España como en Suiza y Reino Unido.
En la actualidad ocupa el cargo de Director Comercial del Grupo Dunas Capital para todos los mercados en los que firma está presente.
Mi primera experiencia fue en la gestora del grupo Schroders, una casa de la que guardo un maravilloso recuerdo, y gracias a la oportunidad que me brindó un tipo magnífico llamado David Burns, de quien, por cierto, aprendí un montón de cosas.
Pero mi primer contacto real fue durante la universidad, ya que me abrí una cuenta de valores en un bróker online junto a un amigo de la carrera y solíamos saltarnos la primera hora de clases para poder ver la apertura de mercado en tiempo real y operar con acciones. No recuerdo si gané o perdí mucho dinero, pero sí recuerdo que nos lo pasábamos muy bien y que aquello me hizo decantarme finalmente por los mercados financieros, a pesar de estar estudiando Derecho y Administración de Empresas.
Soy un apasionado de los deportes en general y practico muchos a diario, así que probablemente hubiera buscado con ahínco trabajar en alguna empresa dedicada al ámbito deportivo y en cualquier sector relacionado con la industria del deporte. De hecho, durante un periodo de tiempo en el que viví en Suiza, recibí una oferta para trabajar en una empresa, grande y muy conocida, relacionada con el mundo del fútbol, y aunque finalmente no la acepté, siempre me quedó la duda de si hice bien o no en rechazarla, porque creo que me hubiera divertido muchísimo también y hubiera cumplido un sueño.
La verdad es que tengo demasiadas y, sin embargo, muy poco tiempo para poder disfrutar de ellas… Además de viajar con amigos, y disfrutar del campo y de la nieve con la familia, lo que más me gusta es practicar deporte, y aquí le dedico muchas horas semanales a montar en bicicleta (de carretera o de montaña), y a jugar al fútbol, al pádel o al golf, según el día y la compañía. Pero sin duda, la afición que más horas de sueño, y años de vida, me quita, es mi pasión por el Atlético de Madrid.
Creo que estamos en un entorno muy complejo y demasiado frágil, por todas las incertidumbres que existen y por todas las sombras que se ciernen sobre los mercados financieros, tanto a nivel económico como a nivel geopolítico.
En general, creo que hay una buena base para el crecimiento, ya que las condiciones económicas y fiscales a nivel global son razonablemente positivas y estables, y la inflación parece —al menos de momento— contenida; pero existen muchas dudas en cuanto al efecto adverso que pueda tener el alza de los precios de la energía, la tendencia restrictiva en el comercio internacional y las múltiples guerras que están sacudiendo el tablero mundial, que pueden cambiar el panorama con rapidez y provocar que los bancos centrales tengan que volver a actuar en materia de política monetaria y hacer que algunas economías descarrilen.
Sin lugar a duda, el fondo que siempre tendría (y que de hecho tengo) en mi cartera sería Dunas Valor Flexible, ya que considero que es el fondo que más y mejor refleja lo que hacemos en Dunas Capital.
Es un fondo de retorno absoluto, multiactivo y multiestrategia que tiene como objetivo batir al Euribor a 12 meses en 400 puntos básicos, pero que se gestiona con una especial preocupación por la preservación del capital; para que así, en momentos convulsos, no tengamos que lamentar grandes pérdidas y podamos obtener a cambio, en el medio plazo, una ganancia patrimonial más que aceptable y sin apenas sobresaltos.
Yo creo que las nuevas generaciones tienen en general menos paciencia que los que ya peinamos canas, y buscan experiencias más intensas, pero sobre todo mucho más rápidas, más inmediatas. En este sentido, la digitalización ha abierto muchos canales nuevos de comunicación y provocado que la relación con estos clientes sea también más directa, más frecuente y probablemente más transparente, aunque menos personalizada en mi opinión, y mucho menos fiel, de manera que el vínculo ya no consiste únicamente en vender y crear una relación más cercana, sino en fomentar una relación más continua y abierta, y ofrecerles una experiencia más relevante, para que así no se aburran y huyan a otro sitio.
Que pregunten constantemente y que no pierdan detalle de todo lo que acontece a su alrededor; pero sobre todo que aprendan mucho de los mayores y que se sienten a escucharnos, aunque les dé pereza.
A estas alturas ya sabemos todos que hoy en día todo gira en torno a la IA generativa, el uso intensivo de los datos, el blockchain y la tokenización de activos; pero a mí me gustaría que los elementos disruptivos fueran mucho más humanos, más terrenales por decirlo de alguna manera, y me conformaría con que hubiera muchísima más cultura financiera en el mundo, mayor formación en materia económica en las escuelas, una operativa más automatizada y eficiente, y un servicio al cliente mucho más personalizado y cercano.
Básicamente, intentamos preservar el patrimonio de nuestros clientes para que su legado llegue sin merma alguna a la siguiente generación; a la vez que tratamos de ofrecerles una rentabilidad decente, sin grandes sustos, que les permita dormir bien por las noches.
¡Puff! Qué complicado… No sabría decirte, porque en realidad soy muchas cosas a la vez, así que dejo que sean los demás quiénes me definan, ¡pero sólo los que me conocen bien de verdad!