
Actualizado:
9 FEB, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

Nos encontramos en un momento óptimo para planificar el nuevo año y descubrir qué fondos de inversión lograrán los mejores rendimientos durante los próximos meses. Por ello, en nuestra última edición de la revista RankiaPro, hemos pedido a diez selectores que nos recomienden un único fondo para mantener en cartera a lo largo de todo 2026 como mínimo.
¿Quieres saber cuáles han sido las diez estrategias elegidas por los profesionales de la industria de gestión de activos? Descúbrelo a continuación.

Francisco Julve, Director del departamento de Productos de Terceros en A&G
Para afrontar un año como 2026, considero que R-co Valor reúne una serie de cualidades que ayudan mucho a la hora de construir una cartera. Es un fondo que se caracteriza por libertad total de decisión, una identidad propia muy marcada y una gestión verdaderamente activa. En un año en el que se prevé un crecimiento moderado y alta dispersión entre regiones y sectores, creo que tener un fondo capaz de moverse con flexibilidad, independencia y convicción es clave.
R-co Valor es un mixto global agresivo/flexible, que utiliza renta variable y cash para formar la cartera pudiendo estar invertido entre 0% y 100%, con una exposición media histórica cercana al 80% a lo largo de sus 15 años de historia. Es de esos fondos en los que no cabe duda que invertir en él supone delegar una parte del asset allocation en un equipo que no está limitado por reglas rígidas ni por la necesidad de parecerse a un índice. Esa libertad que puede generar incertidumbre ante posicionamientos frecuentemente sorprendentes, está respaldada por una trayectoria muy sólida.
De lo que más valoro es que R-co Valor es que es un fondo realmente unconstrained. Yo creo en los fondos que no tienen miedo a diferenciarse, que no siguen al mercado, sino que lo tratan de interpretar. Este es un fondo de autor, gestionado con convicción. No busca estar “donde están todos”, sino allí donde el análisis le indica que hay valor, aunque eso implique decisiones menos populares. Invertir en este fondo es de las decisiones que, indiscutiblemente, suponen una clara apuesta por cambiar beta por alfa.
Su proceso combina un enfoque top down, para entender el ciclo y localizar dónde se concentra el crecimiento, con un profundo análisis bottom up sobre compañías innovadoras, sólidas y con capacidad sostenible de generación de valor. Esta metodología se traduce en una cartera de 40–50 valores internacionales, activa y concentrada, donde cada posición tiene un motivo claro para estar. Me gusta especialmente esa sensación de cartera construida pieza a pieza y que a la vez tiene sentido en su conjunto.
El posicionamiento actual del fondo refleja lo comentado en las líneas anteriores; el peso del 52% en Norteamérica, aunque importante, está claramente por debajo del sesgo tradicional de mercado y responde a su visión de convicción, no de inercia. La asignación del 18% a Europa prioriza compañías internacionalizadas y de calidad, mientras que la apuesta por Asia (24%) y Latinoamérica (6%) demuestra una actitud decidida hacia regiones que otros fondos tienden a evitar. Y algo que aprecio especialmente: no rehúyen China cuando su análisis indica que hay valor, lo cual confirma su identidad como fondo que piensa por sí mismo.
En resumen, yo creo que R-co Valor es un fondo con mucha personalidad y una convicción poco habitual. Esa combinación, difícil de encontrar hoy en día, es lo que me lleva a seleccionarlo como una idea sólida y diferenciadora para 2026.

Juan Pablo Calle, Senior Portfolio Manager de Acacia Inversión
Llevamos varios años destacando la oportunidad que ofrece la inversión en pequeñas compañías, especialmente al comparar sus valoraciones con las de gran capitalización. Esa búsqueda de un vehículo adecuado nos llevó a analizar a fondo numerosas alternativas, en un proceso que se alargó porque la clase de activo no terminaba de comportarse como se esperaba en el corto plazo. Sin embargo, finalmente encontramos un fondo que ha demostrado consistencia en distintos entornos de mercado y cuyo verdadero potencial se aprecia en el medio y largo plazo.
Si bien es cierto que el diferencial entre grandes y pequeñas compañías sigue vigente, incluso ampliándose en algunas geografías, esta circunstancia hace aún más atractiva esta oportunidad.
En este segmento, una alternativa de referencia es el Janus Henderson Horizon Global Smaller Companies, un fondo global, aunque sin exposición directa a mercados emergentes, que invierte con un enfoque de calidad a valoraciones razonables. La gestión está liderada por Nick Sheridan, con más de 37 años de experiencia, y cuenta con un extenso equipo local en las principales regiones. Su filosofía se basa en un análisis bottom-up disciplinado, con una clara orientación en calidad combinada con valor, dos factores que históricamente explican el éxito del segmento en fases de recuperación del ciclo.
El proceso parte de un cribado cuantitativo desarrollado por el propio Sheridan, que reduce el vasto universo global a una lista de aproximadamente 300 compañías. A partir de ahí, los equipos regionales ejecutan un análisis fundamental detallado para identificar los mejores modelos de negocio, la sostenibilidad de los beneficios y la disciplina en la asignación del capital. El resultado es una cartera de 100-125 valores, diversificada y centrada en las mejores ideas. Las desviaciones sectoriales y geográficas frente al MSCI World Small Cap se limitan a un margen del 15%, manteniendo la generación de alfa vinculada a la pura selección de valores. Este enfoque se ha traducido en que el rendimiento de la cartera procede casi en exclusiva de la selección de los valores, dato que evidencia la solidez del proceso inversor.
El posicionamiento actual se concentra en compañías de alta calidad expuestas a grandes tendencias estructurales: relocalización industrial, mayor inversión en infraestructuras, automatización y modernización de cadenas de suministro. Sectores como industriales y tecnología tienen una presencia destacada en cartera.
Además del atractivo fundamental, el telón de fondo actual refuerza la tesis de inversión en pequeñas y medianas compañías: se benefician más de la bajada de tipos (mejora de costes de financiación), son ganadoras naturales del “nearshoring” y la tendencia de reorganización de cadenas de suministro, vuelven a estar en el centro del M&A y ofrecen diversificación real (menor concentración, más sectores en fase de inversión y mayor exposición doméstica).
Desde 2019, el fondo casi ha duplicado la rentabilidad del MSCI World Small Cap, manteniéndose en el primer cuartil frente a sus comparables (18% anualizado a 5 años frente al 11.7% de su índice en USD a 30sep25). Una ejecución sólida para un segmento cuyo potencial aún no está plenamente puesto en precio.
Por todo ello - oportunidad en valoración, impulso estructural y ejecución probada - considero que este fondo es una vía eficiente para posicionarse desde hoy en el liderazgo bursátil del próximo ciclo.

Beatriz Hernández, Analista de Soluciones de Inversión en atl Capital
Un fondo que tendría en mi cartera en cualquier condición de mercado como fondo de armario, teniendo en cuenta que encaje con el perfil de riesgo y horizonte temporal, sería el JPM Global Select Equity Fund. Se trata de un fondo de renta variable global cuyo índice de referencia es el MSCI World, y que a lo largo de los últimos 15 años ha mostrado una rentabilidad positiva en periodos de cinco años, consolidándose como una opción sólida y consistente.
Con una trayectoria que se remonta a abril de 1981 en su clase más antigua, este vehículo de inversión destaca por su diversificación sectorial y geográfica, con más de 70 compañías en cartera. Como suele ocurrir en fondos globales, Estados Unidos ocupa un papel protagonista, y entre sus principales posiciones figuran algunas de las Magníficas Siete. El fondo mantiene restricciones en la desviación por sectores y países respecto al índice mundial; sin embargo, la selección de valores explica aproximadamente el 85% de su rentabilidad, lo que evidencia la calidad del proceso de inversión.
Lo considero un fondo core entre otras cosas, por los límites que tiene a la hora de invertir, por su diversificación y porque invierte de manera global en las mejores oportunidades del mercado.
Detrás de esta estrategia se encuentra un equipo de más de 80 analistas con una media de 20 años de experiencia, que cubren más de 2.500 compañías desde 9 países distintos, aportando un conocimiento local de gran valor. El equipo gestor, liderado por Helge Skibeli y Christian Pecher, ha mantenido una disciplina de inversión coherente y eficaz durante más de cuatro décadas.
El fondo tiene unos ratios de valoración similares al índice global, invierte en compañías con mayor generación de flujo de caja libre (FCF) y con mejores perspectivas de crecimiento que el MSCI World. En la selección de valores, los gestores se centran en tres pilares fundamentales: identificar señales atractivas de rentabilidad esperada a largo plazo, contar con una visión clara y diferenciada del negocio y evaluar hasta qué punto la empresa controla sus resultados.
El fondo se ha quedado ligeramente por detrás del índice, algo que no resulta preocupante dado que se trata de un producto de renta variable y el enfoque debe ser siempre de medio-largo plazo. A pesar de ello, destaca la cercanía de los gestores con los inversores, ofreciendo explicaciones y reafirmando su confianza en el proceso de inversión. En momentos de incertidumbre, muchos inversores dudan o incluso claudican con sus posiciones. Sin embargo, la historia, el track record y la experiencia del equipo gestor son razones de peso para mantener la confianza. Este fondo ha demostrado en múltiples ocasiones que la paciencia y la disciplina son recompensadas.

Celia Benedé, Directora de Distribución y Gestión Discrecional de Carteras en Caja Ingenieros
Entre 2019 y 2023 se consolidó la narrativa de que China era “no invertible”. La combinación de la guerra comercial, restricciones tecnológicas, intervención regulatoria sobre plataformas digitales y educación, o el estallido de la burbuja inmobiliaria deterioraron profundamente la confianza inversora. Como consecuencia, el MSCI China llegó a cotizar con un descuento superior al 45% frente al MSCI USA y muchos inversores institucionales redujeron su exposición a cero.
Pese a este entorno adverso, China ha mostrado resistencia, con crecimiento del PIB del 4,8% en 2024 y expectativas cercanas al 4,5% para 2025-26. La economía se ha visto sostenida por sectores de alta tecnología, manufacturas avanzadas, exportaciones digitales y economía verde, mientras el Gobierno ha aplicado medidas de apoyo monetario, fiscal y regulatorio (Beijing Put) para evitar un deterioro desordenado.
La percepción internacional ha mejorado: el riesgo de un escenario similar al de Rusia se considera bajo y el fortalecimiento del comercio Sur–Sur refuerza el papel del país en la economía global. Además, se han moderado riesgos clave como el delisting de ADRs, la presión regulatoria sobre plataformas de Internet y el tono de la política estadounidense.
En este contexto, China puede pasar de ser “no invertible” a convertirse de nuevo en un “activo estratégico”, apoyado por valoraciones deprimidas, flujos potenciales domésticos e internacionales y un posible ciclo de FOMO institucional. Con riesgos en el horizonte (crecimiento frágil, tensiones geopolíticas, ciclo inmobiliario incompleto) pero donde una exposición selectiva, especialmente a líderes tecnológicos e industriales, es atractiva.
En un mercado con dispersión y donde se presentan tanto ganadores como perdedores a futuro, una de las mejores formas de invertir es a través de una estrategia con enfoque long/short.
En Caja Ingenieros consideramos que Pictet TR-Mandarin es una de las formas más eficientes y prudentes de implementar esta tesis. Su enfoque long/short UCITS, con exposición neta alrededor del 40–50%, permite participar del re-rating sin asumir la volatilidad extrema del índice. Crucial en un mercado donde regulación, geopolítica y el ciclo doméstico pueden generar episodios de volatilidad. La estrategia, gestionada desde Hong Kong, combina análisis fundamental, +450 reuniones corporativas anuales, con análisis top-down para gestionar la exposición neta a mercado, lo que se traduce en una beta histórica cercana a 0,4. Un vehículo apto para capitalizar el potencial del país con una volatilidad muy inferior a la del mercado.
El fondo ofrece algo que los fondos long-only no pueden: acceder a los ganadores y protegerse de los perdedores. El equipo, liderado por Lan Wang con más de 30 años de experiencia, identifica compañías con crecimiento real y poder de fijación de precios (TSMC, Tencent, Alibaba, SK Hynix o Samsung) al tiempo que toma posiciones cortas en sectores en madurez, compañías sobreendeudadas o modelos con deterioro estructural. Esto genera un perfil de riesgo equilibrado y una forma de invertir que no depende exclusivamente del ciclo político o del sentimiento del mercado. A nivel cuantitativo, ha mostrado menores correcciones y protección frente mercados bajistas y una relación rentabilidad-volatilidad muy superior a los diferentes índices del gigante asiático.

Javier Puerto, Director de Inversiones en Caser Asesores Financieros
De cara a 2026, nos enfrentamos a un dilema en la parte conservadora de las carteras. En un entorno donde los tipos de interés se han normalizado a la baja, los fondos monetarios y la deuda pública a corto plazo corren el riesgo de ofrecer rentabilidades reales negativas, incapaces de cubrir la inflación. Esto nos obliga a mirar más allá de los sospechosos habituales en renta fija. En un entorno donde la eficiencia y la diversificación son claves, nuestra idea de alta convicción es el Aegon European ABS Fund.
Este fondo UCITS con liquidez diaria, nos permite acceder al mercado de titulizaciones europeas (Asset Backed Securities), una clase de activo que inversores institucionales tienen muy presente, pero a menudo está infraponderada en las carteras de clientes minoristas. En Europa, el universo invertible está conformado principalmente por hipotecas residenciales, préstamos de automóviles, préstamos para el consumo y tarjetas de crédito y CLOs entre otros; lo que brinda exposición a la economía real alejándonos del riesgo de balance de una única compañía.
La tesis de inversión se sustenta en tres pilares fundamentales que diferencian a este fondo del crédito corporativo tradicional:
Lo que realmente distingue a Aegon AM es la profundidad de su equipo y su rigurosidad técnica. Liderado por Frank Meijer y basado en La Haya, el equipo de 9 gestores dedicados a ABS europeos cuenta con una experiencia media muy elevada, habiendo gestionado la estrategia a través de múltiples ciclos de mercado desde 2004.
Como selectores, valoramos especialmente que no dependen únicamente de las agencias de rating externas. El equipo realiza su propia ingeniería inversa de las calificaciones mediante herramientas propietarias, sometiendo cada bono a pruebas de estrés bajo 225 escenarios diferentes. Esto les permite identificar valor donde otros no miran y evitar riesgos ocultos en el mercado.
En resumen, el Aegon European ABS Fund combina liquidez diaria, un track record probado y un control de riesgos exhaustivo. Para 2026, representa una solución ideal para aquellos inversores que buscan potenciar la rentabilidad de su parte conservadora de la cartera sin correlacionarse con la dirección de los tipos de interés.

Jordi Sánchez, Responsable de fondos externos en Creand Crèdit Andorrà
A las puertas de 2026, se observa un renovado interés por las estrategias alternativas líquidas. Las valoraciones bursátiles se mantienen exigentes, los tipos de interés apuntan a la baja y los diferenciales de crédito corporativo están comprimidos; un cóctel que merma el atractivo de los activos tradicionales y reaviva la búsqueda de diversificación. Estas estrategias pueden actuar como sustituto de la renta fija, aportando descorrelación y rentabilidad adicional a la cartera. En este contexto, cobran protagonismo los enfoques capaces de generar retornos absolutos positivos, independientemente del entorno de mercado, con correlaciones bajas o negativas frente a los activos convencionales.
Entre la multitud de alternativas, las estrategias market neutral emergen como una solución idónea: al mantener una exposición neta neutra, anulan prácticamente toda correlación con el mercado bursátil y reducen la volatilidad de la cartera. Un ejemplo destacado es Jupiter Merian Global Equity Absolute Return, un fondo market neutral que se perfila como una opción muy interesante.
La estrategia multifactorial del fondo diversifica las fuentes de rentabilidad con el objetivo de lograr crecimiento de capital y un riesgo controlado. Busca generar retornos absolutos positivos en cualquier entorno de mercado, medidos en periodos de 12 meses. El fondo mantiene una beta cero respecto al mercado accionario, alcanzando una correlación prácticamente nula con las bolsas y los bonos globales. Asimismo, limita su volatilidad anualizada a alrededor de un 6% y toma como referencia la tasa base de la Reserva Federal.
Jupiter Asset Management gestiona esta estrategia desde 2009 y la ha perfeccionado gradualmente sin apartarse de su filosofía original. Este buen track record sostenido se atribuye al equipo Systematic Equities liderado por Amadeo Alentorn, compuesto por gestores e investigadores experimentados y apoyado por un equipo interno de data science dedicado al desarrollo de herramientas, depuración de datos y experimentación con nuevas metodologías.
El proceso de inversión es totalmente cuantitativo y sistemático, estructurado en múltiples etapas. En su núcleo, la selección de valores se basa en cinco factores cuantitativos propios —valoración relativa, crecimiento sostenible, calidad directiva, sentimiento de mercado y momentum— que han demostrado eficacia a lo largo de distintos ciclos y constituyen la principal fuente de alfa. Adicionalmente, la estrategia aplica un esquema de ponderación dinámica de factores (overlay de gestión de riesgo) que ajusta las exposiciones en tiempo real según el régimen de mercado. Este sistema evalúa la efectividad de cada factor en regiones, horizontes temporales y contextos macroeconómicos, dotando al modelo de la agilidad necesaria para no rezagarse ante cambios de ciclo.
En definitiva, este fondo ofrece un binomio rentabilidad-riesgo muy atractivo junto a una correlación prácticamente nula con los mercados tradicionales, cualidades valiosas en el entorno actual. Esta combinación de atributos lo convierte en una pieza atractiva para las carteras, al aportar diversificación real y retornos absolutos independientes del rumbo de los mercados.

Ignacio Amo, Selector de fondos en MAPFRE Inversión
El panorama macroeconómico para 2026 se presenta constructivo, aunque con la prudencia propia del momento del ciclo actual. El crecimiento del PIB se mantiene positivo en EE.UU. y algo más moderado en Europa, mientras que las previsiones de beneficios corporativos siguen siendo favorables a ambos lados del Atlántico y la inflación continúa convergiendo hacia niveles coherentes con los objetivos de los bancos centrales. Por otro lado, el proceso de normalización monetaria y las bajadas de tipos de interés han ido reduciendo paulatinamente el atractivo relativo de los instrumentos más cercanos a la liquidez. En consecuencia, resulta fundamental identificar estrategias capaces de situarse un escalón por encima de los perfiles monetarios en este escenario sin asumir elevados riesgos de duración, especialmente en Europa, donde la ventana de oportunidad para alargar mucho las duraciones se ha estrechado de forma notable a medida que avanzaba el ciclo de recortes del BCE, el cual podría estar muy cerca de finalizar.
NeubergerBerman, con sede en Nueva York, es una entidad con cerca de 85 años de historia, propiedad al 100% de sus empleados y con más de €500bn en activos bajo gestión, que ofrece una amplia gama de soluciones en renta fija y renta variable. Una de sus estrategias más representativas, el NB Short Duration Euro Bond Fund, se posiciona como una alternativa sólida para capitalizar oportunidades en los tramos cortos europeos. Se trata de un fondo de renta fija europea diversificada a corto plazo que, pese a su estructura aggregate (deuda pública y corporativa) por folleto, suele tener mayor sesgo a la deuda corporativa, funcionando con una duración entre 0 y 2 años. Este sesgo al crédito responde a la especialización del equipo gestor, encabezado por Patrick Barbe y Antonio Serpico, con 37 y 25 años de experiencia respectivamente en gestión.
La filosofía del fondo se centra en aprovechar ineficiencias en emisiones denominadas en euros, con el objetivo de batir a su índice de referencia (Bloomberg Euro Aggregate 1–3) capturando el carry de emisiones a corto plazo y lográndolo con una volatilidad controlada. Aunque la estrategia puede combinar crédito y gubernamental, la deuda pública se utiliza principalmente como instrumento de liquidez y ajuste táctico, aportando flexibilidad a la gestión y dejando el protagonismo al análisis corporativo, motor principal del fondo.
El proceso de inversión combina análisis top-down y bottom-up, a partir del cual se construye la cartera y se realiza un seguimiento en profundidad desde una perspectiva de riesgo. La construcción se organiza en dos pilares: una parte core, que representa un 80% de la cartera, compuesta por emisiones de grado de inversión con vencimientos y duraciones controladas aportando estabilidad; y una parte táctica, que supone el 20% de la cartera y se orienta a añadir oportunidades con valoraciones atractivas, siendo el componente más dinámico, donde también pueden incorporarse ideas de calidad crediticia high yield. Paralelamente, el fondo aplica un riguroso control de riesgos y liquidez, con límites estrictos por emisor y sector, test de estrés periódicos y evaluación diaria de cada posición, realizada por un equipo independiente al de inversiones mediante herramientas de control internas.

Alberto Loza, Senior Manager y Socio de Norwealth Capital
Mi elección como fondo core para tener en cartera el próximo 2026 es el Capital Group New Perspective, con la divisa cubierta.
Se trata de un fondo de renta variable global que invierte exclusivamente en compañías multinacionales, que tengan ventas y activos sustanciales en más de una región geográfica. El mandato de los gestores es identificar ese tipo de compañías, de manera temprana. Busca las campeonas mundiales del presente y el futuro, aquellas que más se van a beneficiar de por dónde va la economía global.
Lanzado en 1973, 52 años de histórico. Con 16.800 millones de euros en el fondo registrado en Irlanda ($188+ billones de dólares de activos en la estrategia). Es uno de los fondos más antiguos y grandes de la industria.
Fondo blend, flexible, sin restricciones, que navega de manera eficiente los diferentes estilos de mercado: el fondo lo ha hecho mejor que su índice de referencia tanto en los periodos value, como en los growth, desde su lanzamiento.
No es un fondo de marcas o de compañías multinacionales clásicas manufactureras. Tiene un sesgo defensivo, lo que ha hecho que el fondo se haya comportado mejor que el mercado en el 100% de los casos de mercados bajistas, en periodos rolling de tres años, durante toda su existencia.
Como todos los equipos de Capital Group, los gestores de este fondo tienen una amplísima experiencia (31 años de media, 27 de ellos en Capital Group). Para evitar tentaciones cortoplacistas a los gestores, su remuneración se basa en los resultados a medio/largo plazo, ponderando más los plazos largos.
Gestionado activamente (“active share” históricamente en el entorno 70-75%), pero con un tracking error moderado. Su rotación anual media es del 25%. No es un fondo concentrado, tiene alrededor de 250 posiciones en cartera.
Un posible entorno de mayor amplitud en los mercados financieros, no liderado por un conjunto pequeño de compañías, suele ser favorable para la gestión activa y para mantener una cartera diversificada como la de CG New Perspective. Últimamente, tras varios años de concentración en megacaps tecnológicas, observamos una ampliación del liderazgo de mercado, lo que podría beneficiar a la filosofía de este fondo.
La cartera sigue bien posicionada para una ampliación del mercado de renta variable, dada su infraponderación estructural en Estados Unidos, tecnología y las “7 Magníficas”. El fondo mantiene una exposición global, con sobreponderación en Europa.
La cartera destaca por una apuesta en industriales y salud, invirtiendo en compañías líderes en transición energética, defensa y biopharma innovadora, mientras mantiene un menor peso en tecnología, especialmente megacaps, consumo básico y sectores tradicionales como energía y bancos.
En emergentes el peso es inferior al del índice (8% vs 11%) y lo mismo pasa con Japón: (3.4% vs 4.8% en índice).
En resumen, un fondo emblema de Capital Group con un estilo adaptable a las cambiantes situaciones del mercado, comportamiento histórico excelente y una forma de seleccionar compañías que ha demostrado sobradamente que aporta valor y que, en particular, puede ser muy adecuada en el momento presente.

David Sánchez, Head of Funds Selection and Funds of Funds Management de Santalucía Asset Management
El fondo Candriam Bonds Credit Alpha es una estrategia UCITS long/short credit global que invierte tanto en EEUU como en Europa. Combina un posicionamiento largo en compañías con alta convicción con un posicionamiento corto en aquellas consideradas sobrevaloradas. La estrategia incluye arbitraje en divisas, curvas de tipos y operaciones de Cash vs CDS. El equipo gestor está liderado por Nicolas Jullien, Director Global de Renta Fija que cuenta con 18 años de experiencia en la entidad. El fondo cuenta actualmente con un patrimonio próximo a los 700 millones de euros (a diciembre del 2025).
El fondo se lanzó en febrero del 2021 con el objetivo de ofrecer un rendimiento no correlacionado con los mercados de crédito. Para conseguir este objetivo, se utilizan dos tipos de estrategias, una estrategia fundamental donde toman posiciones largas y cortas en base a oportunidades entre emisores ganadores y perdedores de diferentes sectores, geografías, etc. y una estrategia cuantitativa que toma también posiciones largas y cortas en base a oportunidades dentro de las estructuras de capital de un mismo emisor. El fondo tiene posibilidad de invertir tanto en bonos grado de inversión como high yield y derivados de mercados desarrollados. La cartera resultante, es una cartera de convicción con entre 30 y 50 posiciones y una exposición total al crédito que puede ir desde una posición corta de -100% hasta una posición larga del 100%. Debemos de tener en cuenta también que se elimina la exposición al tipo de cambio a través de coberturas.
Desde la perspectiva ESG, el fondo está clasificado como artículo 8, integrando los criterios ESG en la gestión del mismo y teniendo en consideración una política de Principales Incidencias Adversas y de exclusiones sobre alguna actividad controvertidas como minería de carbón y generación de carbón térmico, armas controvertidas o tabaco.
El fondo ha tenido muy buen desempeño desde su creación, incluso en año clave como el 2022, un año especialmente complicado para los índices de renta fija, el fondo obtuvo un 4% de rentabilidad. Desde el lanzamiento, el fondo ha cumplido con las expectativas de rentabilidad, generando una rentabilidad total desde 2021 superior al 20% con un riesgo controlado, la volatilidad anualizada en el periodo ha sido próxima al 2%, lo que da un excelente ratio de Sharpe de 2, mientras que la caída máxima se ha situado en tan solo 1,13%.

Pablo de Ahumada, Gestor de carteras en Welzia Management
Antes de entrar a detallar el fondo (Smead US Value), es fundamental empezar por quién está detrás de esta estrategia y la filosofía del equipo, ya que al seleccionar un fondo de inversión la tesis es esa, el gestor.
Smead Capital Management es una empresa americana de gestión de inversiones independiente, donde los gestores son los propios socios y dueños de la compañía. Centrados en el largo plazo y fieles a la inversión en valor, buscan oportunidades en el mercado a través de buenas compañías caracterizadas por ser empresas con altos niveles de flujo de caja, con un gran historial de márgenes operativos, fuertes ventajas competitivas y que resuelven una necesidad económica.
El equipo de inversión, formado por dos gestores (Bill Smead y Cole Smead) y tres analistas, encuentra estas oportunidades en Estados Unidos a través de negocios que no están siendo tenidos en cuenta por el mercado, lo que les permite invertir en empresas con un considerable descuento respecto a su valor intrínseco.
Actualmente, están invertidos principalmente en cinco grandes grupos: empresas de real estate (Simon Property, Macerih), las constructoras de vivienda americanas (D.R. Horton, Lennar, NVR), el sector sanitario (Merck, Amgen, UnitedHealth), empresas de oil & gas (Cenovus Energy, APA Corp, Diamondback Energy) y bancos (JP Morgan Chase, Bank of America, M&T Bank).
Con una cartera concentrada que no suele superar las 30 compañías, priorizan la creación de valor con el paso del tiempo a las tendencias que rigen la bolsa en el corto plazo. Por lo que no encontraréis los sospechosos habituales que lideran los índices mundiales; aun con el gran comportamiento que han tenido en los últimos tiempos, aupado por el furor de la inteligencia artificial, consideran que es muy difícil estimar sus beneficios futuros y más aún que dichos retornos justifiquen las enormes inversiones realizadas en un sector tan disruptivo.
Prefieren llevar la contraria al mercado cuando este se vuelve irracional. Y aunque esta mentalidad te penalice en situaciones de mercado como la actual, donde las valoraciones “dejan de importar”, son conscientes de que su gran rentabilidad histórica se debe a centrarse en invertir en buenas compañías, con balances sólidos y posiciones de mercado defensivas ante competidores. Como el fundador y CIO Bill Smead resume: “En este negocio, tienes que resistir cierto dolor a corto plazo para obtener la recompensa a largo, pero eso no es fácil”. El 10% anualizado generado desde lanzamiento (2008) les ha permitido batir al S&P 500 durante 16 años, hasta inicios de 2024, momento en el cual las bolsas mundiales se han olvidado de gran parte del mercado, generando oportunidades que no conllevan un riesgo por valoración o visibilidad de los beneficios futuros. Consideramos que en los próximos años será muy difícil conocer los ganadores de la IA, mientras que carteras como la del Smead US Value, compuesta por buenas compañías, rentables y lideradas por grandes asignadores de capital, seguirán generando valor para sus accionistas, independientemente de la temática que lidere a las bolsas en cada momento.