
Actualizado:
15 JUN, 2026
Por RankiaPro

Los ETF europeos atrajeron 113.600 millones de euros en activos netos nuevos durante el segundo trimestre de 2026, según el último informe Monthly Flows de Amundi. Esta cifra supone un incremento del 80% respecto al mismo periodo del año anterior en lo que respecta a ETF UCITS domiciliados en Europa, y un 7% por encima de los 105.800 millones captados en el primer trimestre.
El trimestre culminó con una sólida recuperación tras la volatilidad desatada por el conflicto en Oriente Medio en marzo, con un impulso que se fue consolidando progresivamente a lo largo de abril, mayo y junio. Solo junio aportó 40.500 millones de euros en activos netos nuevos, por encima de los 36.200 millones de abril y los 36.900 millones de mayo, lo que elevó el patrimonio total gestionado por los ETF UCITS europeos a 3.093.400 millones de euros a cierre de mes.
Las estrategias de renta variable siguieron siendo la fuerza dominante, absorbiendo 83.900 millones de euros en el segundo trimestre —aproximadamente tres cuartas partes de las entradas totales— y casi duplicando los 45.100 millones registrados en el segundo trimestre de 2025. Sin embargo, dentro de esta clase de activo, el patrón de asignación cambió de forma notable respecto al inicio del año.
Las exposiciones a renta variable global captaron el mayor volumen de activos del trimestre, con alrededor de 34.300 millones de euros, mientras que la renta variable estadounidense protagonizó un fuerte regreso, subiendo hasta los 26.000 millones en el segundo trimestre desde solo 8.200 millones en el primero. La renta variable europea, por el contrario, pasó a registrar salidas netas durante el trimestre —una reversión frente a las entradas de 21.200 millones del primer trimestre—, a medida que los inversores rotaban hacia las grandes compañías estadounidenses ante la relajación de la crisis en Oriente Medio y unos resultados corporativos resilientes. Los flujos hacia mercados emergentes continuaron, aunque a un ritmo más lento, distribuidos de forma más amplia entre exposiciones por país y por sector.
En junio, en concreto, la renta variable estadounidense sumó 12.400 millones de euros en activos netos nuevos, frente a las continuas salidas de los ETF de renta variable europea (-1.730 millones), lo que reforzó la rotación observada durante todo el trimestre. Por sectores, tecnología de la información lideró la captación mensual con 1.700 millones de euros, seguida de salud (712 millones) e industriales (337 millones), mientras que energía (-1.190 millones) y consumo básico (-475 millones) registraron los mayores reembolsos. Los flujos temáticos siguieron una tendencia similar: los ETF de semiconductores captaron 1.100 millones de euros en junio, prolongando una tendencia que llevó a las exposiciones relacionadas con la inteligencia artificial a captar 2.700 millones en el conjunto del trimestre, mientras que las estrategias de cambio climático registraron la mayor salida mensual de todas las temáticas, con -1.720 millones.
Los ETF europeos de renta fija captaron cerca de 29.500 millones de euros en el segundo trimestre, frente a los 19.500 millones del primer trimestre y los 18.300 millones del mismo periodo del año anterior, ya que los inversores aprovecharon oportunidades de compra tras la corrección de marzo, particularmente en deuda pública.
El crédito corporativo con grado de inversión destacó especialmente, con un incremento de casi cuatro veces en las entradas trimestrales, hasta los 6.900 millones de euros, desde los 1.800 millones del primer trimestre, en un contexto en el que los inversores buscaban carry combinado con relativa seguridad; solo junio añadió 2.360 millones al crédito con grado de inversión y 2.320 millones a la deuda pública.
El posicionamiento regional divergió notablemente en cuanto a duración. Los inversores europeos en deuda pública favorecieron la exposición a todos los plazos (3.200 millones en el segundo trimestre; 656 millones en junio), mientras se retiraban del papel a ultracorto plazo, que pasó a registrar salidas tras haber sumado 935 millones en el primer trimestre y perder otros 321 millones en junio. Los inversores estadounidenses en deuda pública optaron por el enfoque contrario, manteniendo su preferencia por la duración ultracorta (1.900 millones en el segundo trimestre; 632 millones en junio), en medio de la persistente incertidumbre sobre la trayectoria de tipos de la Reserva Federal y la inflación en Estados Unidos.
El crédito corporativo siguió una división regional similar, con los compradores europeos prefiriendo la exposición a todos los plazos (1.480 millones en junio) y los compradores estadounidenses concentrándose en vencimientos cortos y ultracortos (380 millones y 315 millones, respectivamente).
Los ETF sostenibles vivieron su mejor primer semestre de la historia, con el primer y el segundo trimestre captando cada uno más de 21.000 millones de euros —un total combinado de casi 43.000 millones en el primer semestre, más del triple que en el mismo periodo de 2025. La renta variable representó aproximadamente dos tercios de la captación de activos ESG en el segundo trimestre, y la renta fija aportó el resto. En junio, las estrategias ESG sumaron 8.110 millones de euros en total, repartidos entre 5.500 millones en renta variable ESG y 2.600 millones en renta fija ESG, una cifra que sigue siendo una fracción de los 26.250 millones y 5.980 millones captados, respectivamente, por sus homólogos no ESG, aunque en línea con la tendencia de aceleración observada durante el año.
La réplica física siguió dominando las opciones de estructuración en el mercado europeo de ETF, representando el 73,9% (23.500 millones de euros) de los flujos de renta variable de junio, frente al 26,1% (8.300 millones) de las estructuras sintéticas.
Fuente de los datos: Amundi ETF Market & Product Strategy, Money Monitor (flujos MTD hasta el 30/06/2026) y Monthly Flows – junio de 2026.