
25 MAY, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

El sector asegurador español invirtió 343.398 millones de euros en 2025, lo que equivale aproximadamente al 20,4% del Producto Interior Bruto (PIB), según la nueva edición del informe “Inversiones en el sector asegurador. Tendencias 2026”, elaborado por ICEA en colaboración con Amundi.
Del total, el 85,9% correspondió al negocio tradicional, mientras que el 14,1% restante estuvo vinculado a productos en los que el riesgo de inversión es asumido por el tomador. El estudio confirma así el papel estructural del sector como inversor institucional de largo plazo, con una marcada orientación hacia activos europeos y, especialmente, españoles.
Más del 53% de las inversiones se concentran en títulos emitidos en España, mientras que cerca del 90% se dirige a activos de la Unión Económica y Monetaria, lo que refuerza la contribución del sector a la financiación de la economía europea y limita la exposición a riesgo divisa.
La cartera del sector asegurador español mantiene un claro sesgo conservador. La renta fija representa el 66,2% del total, con 227.182 millones de euros invertidos, de los cuales la deuda pública supone el 46,3% y la deuda corporativa el 19,9%. El efectivo y los depósitos alcanzan el 3,6%.
En cambio, los activos de mayor riesgo mantienen un peso más reducido, aunque creciente en términos de diversificación. La renta variable directa representa el 7,7% de la cartera (26.501 millones de euros), con una exposición concentrada en los sectores financiero y asegurador.
Por su parte, las instituciones de inversión colectiva (IIC) suponen el 13% del total (44.754 millones), consolidándose como un vehículo clave para la gestión eficiente del binomio rentabilidad-riesgo. El inmobiliario, con 10.933 millones, equivale al 3,2% de la cartera.
Comparativa cartera de inversión sector asegurador año 2024 y 2025
| Total 2024 | Total 2025 | |
|---|---|---|
| Efectivo y depósitos | 4% | 3,6% |
| Deuda pública | 47,7% | 46,3% |
| Deuda de empresas | 20% | 19,9% |
| Renta variable | 7,1% | 7,7% |
| Instituciones de inversión colectiva | 12,1% | 13% |
| Inmuebles genérico | 3,3% | 3,2% |
| Hipotecas y otros créditos | 1% | 0,9% |
| Otros | 4,9% | 5,4% |
| TOTAL | 100% | 100% |
El informe subraya que el sector asegurador español se mantiene como uno de los más conservadores de Europa, con un 74,4% de la inversión tradicional concentrada en renta fija. Esta prudencia responde al marco regulatorio, a la gestión de pasivos a largo plazo y a un entorno macroeconómico todavía incierto.
La inflación persistente y las tensiones geopolíticas aparecen como las principales preocupaciones del sector, seguidas por la incertidumbre sobre la política monetaria y el riesgo de crédito. En este contexto, las entidades afrontan 2026 con una estrategia continuista, aunque con ajustes selectivos en busca de mayor rentabilidad ajustada al riesgo.
Las previsiones de asignación apuntan a un incremento de la exposición a deuda pública europea (+24,4%) y española (+13,3%), así como a una mayor preferencia por crédito investment grade frente a high yield, que muestra saldos negativos.
En renta variable, destaca el interés creciente por Europa (+17,8%), mientras que los mercados emergentes y Estados Unidos presentan un tono más prudente. También se observa una rotación hacia estilos value frente a growth.
Entre los activos alternativos, infraestructuras destaca con un saldo neto positivo del +17,8%, consolidándose como una clase de activo relevante por su estabilidad y horizonte de largo plazo.
El impulso de los activos sostenibles es uno de los elementos más relevantes del estudio. Los bonos verdes registran el mayor saldo neto de inversión (+31,1%), reflejando la creciente integración de criterios ESG en las carteras aseguradoras, aunque aún como factor complementario en la toma de decisiones.
En cuanto a vehículos de inversión, el uso de fondos de renta variable muestra el mayor dinamismo (+20,5%), seguido de infraestructuras y private debt. Los ETF, sin embargo, mantienen una adopción aún incipiente en el sector.
La externalización de la gestión sigue siendo selectiva: el 41,3% de las entidades delega parcial o totalmente su cartera, principalmente en activos complejos como renta variable internacional, crédito y alternativos, más por acceso a expertise que por reducción de costes.
Por último, la inteligencia artificial avanza de forma gradual: solo el 23,9% de las aseguradoras la utiliza en gestión de inversiones, aunque un 45,7% estudia su incorporación. Sus usos actuales se concentran en análisis de datos y automatización del reporting, con barreras aún relevantes en privacidad, reputación y calidad del dato.