
14 JUL, 2026
Por RankiaPro

El mercado europeo de ETF continúa su expansión, pero no todos los países avanzan al mismo ritmo. Así lo confirma el estudio global Be Invested 2026 de Fidelity International, elaborado por Opinium entre 13.000 inversores minoristas de trece mercados, que sitúa a España en una posición intermedia tanto en adopción como en comprensión de estos productos.
Según el informe, el 35,1% de los inversores españoles afirma comprender la diferencia entre ETF activos y pasivos, un porcentaje que sitúa al país en una posición similar a la de los Países Bajos (32,7%) y por encima de Francia (28,7%) e Italia (27,9%). Sin embargo, España queda todavía lejos de los mercados más maduros del continente: Alemania lidera este indicador con un 47%, seguida de Reino Unido (39%) y Suiza (38%).
El estudio describe una "Europa a dos velocidades" en la que los países del centro y norte de Europa combinan mayor volumen de inversión con un conocimiento más profundo de las distintas estrategias de gestión, mientras que mercados como España mantienen, en palabras del propio informe, una adopción "a un ritmo constante" pero sin despuntar todavía.
A nivel europeo, la fotografía general muestra que el 35% de los inversores ya ha invertido en ETFs o ETPs en algún momento, y que un 31% dice entender la diferencia entre las variantes activa y pasiva de estos vehículos, un dato relevante si se tiene en cuenta lo reciente de la llegada de los ETFs activos al mercado europeo.
Más allá de las diferencias geográficas, el estudio identifica motivaciones comunes entre los inversores europeos a la hora de decantarse por los ETF. La facilidad para operar (44,8%), la diversificación (43,2%) y los costes competitivos (41,4%) se consolidan como los tres principales factores de atracción, independientemente del país o la generación del inversor.
También se detecta una brecha generacional significativa: mientras que el 44% de los inversores de entre 18 y 34 años dice entender la diferencia entre ETF activos y pasivos, ese porcentaje cae al 20% entre los mayores de 55 años, un grupo en el que casi dos tercios (65%) reconoce abiertamente no comprender esta distinción.
Los datos de adopción minorista conviven con un momento de fuerte crecimiento en el mercado europeo de ETFs. Según ETFGI, los activos gestionados por estos vehículos en Europa alcanzaron un máximo histórico de 3,77 billones de dólares a cierre de mayo de 2026, tras entradas netas récord de 220.900 millones de dólares en lo que va de año. Los ETF activos, en particular, han captado cerca de 20.300 millones de dólares en el mismo periodo, casi el doble que en 2025.
Stefan Kuhn, responsable de Distribución de ETFs de Fidelity International, subraya el papel que juega la educación financiera en este proceso: "Es alentador que casi uno de cada tres inversores europeos ya comprenda la diferencia entre los ETFs activos y pasivos, especialmente teniendo en cuenta el rápido desarrollo del mercado de ETFs activos en Europa. A medida que continúa la innovación, ayudar a los inversores a entender los distintos enfoques disponibles será clave para reforzar su confianza".
Para el mercado español, el reto pasa precisamente por cerrar esa brecha de conocimiento respecto a los países líderes, en un contexto en el que la oferta de ETFs —tanto activos como pasivos— sigue ampliándose y ganando protagonismo en las carteras de los inversores minoristas.