
27 MAY, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

El ahorro de las familias españolas sigue desplazándose con determinación desde los depósitos bancarios hacia los fondos de inversión. Los datos del Observatorio Inverco para el cierre del ejercicio 2025 son contundentes: el patrimonio invertido en fondos domésticos alcanzó los 450.889 millones de euros, lo que supone un incremento de 51.886 millones en un solo año y pulveriza el récord de incremento absoluto de toda la serie histórica. El crecimiento del 13% se apoya tanto en la revalorización de los mercados —con una rentabilidad media próxima al 5%— como en unas suscripciones netas de casi 32.500 millones, las más elevadas desde 2014.
La magnitud del fenómeno queda reflejada en un indicador especialmente elocuente: los fondos de inversión nacionales ya equivalen al 26,7% del PIB español, quince puntos porcentuales por encima del 11,6% que representaban en 2012. En términos comparativos con el ahorro tradicional, la ratio fondos/depósitos se sitúa ya en el 30,9% a nivel nacional, frente al 20% de hace apenas una década. El fondo ha dejado de ser un producto de nicho para convertirse en un pilar central de la planificación financiera de los hogares.
Si bien Madrid, Cataluña y País Vasco mantienen su dominio en términos de volumen absoluto —acumulando el 52,6% del patrimonio total pese a representar solo el 35,6% de la población—, el mayor dinamismo en 2025 lo protagonizaron otras comunidades. Andalucía encabezó el crecimiento con un incremento del 16,9%, seguida de Galicia (14,3%) y País Vasco (14,2%). Todas las regiones batieron en 2025 su máximo histórico de patrimonio invertido en fondos.
A nivel provincial, el mapa revela disparidades notables. Teruel lidera con una ratio fondos/depósitos del 82,5%, seguida de Huesca y Álava, ambas por encima del 70%. En cuanto al volumen absoluto, el top 5 provincial lo encabezan Madrid, Barcelona, Vizcaya, Guipúzcoa y Zaragoza.
En un entorno marcado por la volatilidad, los partícipes españoles optaron en 2025 por reequilibrar sus carteras hacia activos más conservadores. Los fondos de renta fija y monetarios incrementaron su representatividad del 43,3% al 46,8%, sumando más de 36.500 millones de euros en activos. En un horizonte de cinco años, la categoría acumula un avance de más de veinte puntos porcentuales. En Aragón e Islas Baleares, estos vehículos ya suponen más del 55% del total invertido en fondos.
En el extremo opuesto, los fondos mixtos, globales y de retorno absoluto redujeron su peso hasta el 30,2% —desde el 31% de 2024—, acumulando una caída de más de cuatro puntos en dos años. Los fondos de renta variable presentaron un leve retroceso hasta el 17,1%, pese a las rentabilidades positivas registradas por los mercados bursátiles. Madrid y Cataluña siguen siendo las comunidades con mayor apetito por la renta variable, con pesos del 22,3% y 21,6% respectivamente.
Los fondos de inversión siguen consolidándose como el vehículo preferido de inversión para las familias españolas. En España, los fondos tienen un carácter minorista, acaparándolo el 62% en familias, frente al 27% de la media de la UE.
José Luis Manrique, director de Estudios del Observatorio Inverco
Las cifras de partícipes también reflejan la maduración del sector. Las cuentas superaron los 17,8 millones a cierre de 2025, con un alza del 7,5% respecto al año anterior, impulsada en gran medida por el auge de los servicios de gestión discrecional y asesoramiento de carteras. Solo los contratos de gestión discrecional cerraron el ejercicio en 1.283.321, cada uno englobando diferentes fondos en función del perfil inversor del cliente.
Por tercer año consecutivo, los fondos de inversión domésticos se erigieron como el activo con mayores flujos netos positivos del país, superando a los depósitos bancarios y al efectivo. Mientras los fondos ganan peso, los depósitos reducen su ponderación en el ahorro financiero de los hogares 1,5 puntos, hasta el 33,4%. El cambio estructural en los hábitos de ahorro de los españoles parece consolidado.