
18 SEPT, 2024
Por Fabián Tiscornia

Alan Babic cuenta con una experiencia de 10 años en el mercado de capitales, desempeñándose en diversos roles. Comenzó su carrera con una pasantía en el área de wealth management en el banco Credit Suisse en Nueva York. Tras aproximadamente cinco años en los cuales trabajó en Scotiabank (como operador de mercados financieros -trader-, donde compraba y vendía activos en los mercados de valores), en la bolsa de valores y en Gastón Bengochea Corredor Bolsa, se especializó como asesor financiero. Actualmente, trabaja en Balanz Uruguay como asesor financiero, donde se enfoca en la creación y gestión de portafolios para los clientes.
Además, se define como "un gran defensor" de la educación financiera. Así se dedica a impartir talleres y cursos a empresas y organizaciones sobre temas como la elaboración de presupuestos, el uso de tarjetas de débito versus crédito y los instrumentos de mercado para inversión. También gestiona el blog llamado alan.educa, donde comparte su conocimientos y perspectivas sobre finanzas y educación financiera.
Alan se graduó en 2014 en Dickinson College en Carlisle (Pensilvania, EE.UU.), con una doble licenciatura en Economía y Negocios Internacionales. Posteriormente, completó con éxito los niveles I y II de la designación CFA (Chartered Financial Analyst).
Desde chico, crecí en un entorno donde las conversaciones sobre inversiones y finanzas eran comunes en casa. Aunque al principio me parecía algo distante, esa fascinación creció con el tiempo. Mi interés por las matemáticas y el mundo de los negocios siempre estuvo presente, pero fue durante mi pasantía en la mesa de dinero y de cambios de un banco, a los 22 años, cuando descubrí mi verdadera pasión por el mercado financiero. Con el tiempo me fui involucrando cada vez más con el asesoramiento a personas y empresas. Lo que más me atrajo con el pasar de los años fue la posibilidad de combinar mi interés en las finanzas con mi deseo de asesorar y guiar a otros. Así, encontré en el asesoramiento financiero la oportunidad de unir ambas pasiones.
Lo que más disfruto de mi trabajo es la dinámica que tiene; cada día trae nuevos desafíos y oportunidades. A pesar de que hay una estructura establecida en términos de horarios, el mercado está en constante cambio, lo que hace que cada jornada sea única. También valoro mucho la interacción social que implica: me encanta conectar con clientes y colegas del sector financiero. En cuanto a lo que menos me gusta, es que aún veo un nivel de desconocimiento general sobre la educación financiera. Aún queda mucho por hacer para mejorar la comprensión y sensibilización en este ámbito. De hecho, me gusta brindar charlas sobre educación financiera en diferentes empresas y organizaciones. Creo que, de esa manera, puedo aportar mi granito de arena a la sociedad.
Un buen asesor financiero debe ser empático y proactivo, capaz de manejar la incertidumbre con habilidad. Es crucial ser sociable para construir relaciones de confianza con los clientes, además de estar bien informado sobre los mercados y las tendencias económicas. La combinación de estos atributos permite ofrecer un asesoramiento valioso y adaptado a las necesidades individuales de cada cliente. Al final de cuentas, un asesor financiero es una especie de psicólogo del cliente, donde tiene que saber ayudar al cliente no solamente a asesorar sobre inversiones, sino que también a gestionar sus estados de ánimo con la volatilidad que conlleva invertir en el mercado de capitales.
La diversificación es esencial para lograr un equilibrio efectivo entre la gestión activa y pasiva en una cartera de inversión. Es importante incluir instrumentos que proporcionen estabilidad y que requieran una gestión mínima, mientras se busca maximizar la rentabilidad mediante una gestión activa en áreas con mayores oportunidades. Determinar el perfil del inversor es clave para ajustar el enfoque: una gestión más conservadora se inclinará hacia una mayor proporción de inversiones pasivas, mientras que una estrategia más agresiva puede incorporar más elementos de gestión activa.
Disfruto mucho de viajar con mis seres queridos. Soy un gran fanático de los deportes y me encanta asistir a eventos deportivos en diferentes ciudades. Además, me apasiona la lectura y valoro el tiempo que paso con mi familia y amigos. Estas actividades me permiten desconectar, aprender y disfrutar de la vida de manera equilibrada.