
22 ABR, 2025
Por Fabián Tiscornia

Ana Clara Schenzer es asesora financiera y directora en Alquimia Wealth Management, con más de 15 años de experiencia en banca privada y mercados financieros.
Es licenciada en Administración de Empresas y cuenta con un Máster en Finanzas por la Universidad de Montevideo. Combina el conocimiento técnico con una mirada humana de las finanzas, enfocándose en temas como el bienestar financiero, la planificación para el retiro y la gestión del estrés económico.
Además, promueve activamente la educación financiera a través de publicaciones tanto en su perfil personal como en la página de LinkedIn de Alquimia. Tiene un especial interés por integrar criterios de sostenibilidad en las decisiones de inversión, apostando por una economía más responsable y alineada con valores de largo plazo.
Siempre quise trabajar en un banco, me parecía alucinante el mundo de las inversiones, los créditos y el dinero. Comencé desde muy abajo, fui creciendo dentro de la institución hasta llegar a banca privada. Pero fue cuando empecé a trabajar con personas reales, con historias, objetivos y preocupaciones concretas, que descubrí lo apasionante del asesoramiento financiero. Me motiva poder traducir temas complejos en soluciones claras que ayuden a mejorar la vida de las personas.
Lo que más me gusta es construir relaciones de confianza con los clientes y sus familias y acompañarlos en decisiones importantes a lo largo de sus vidas. Cada caso es único, y eso lo hace desafiante y enriquecedor.
Lo que menos disfruto, quizás, es ver cómo muchas personas se acercan por primera vez al asesor financiero después de haber tomado decisiones que les generaron pérdidas evitables por falta de información o malos consejos.
Empatía, solidez técnica y mucha responsabilidad. No alcanza con saber de inversiones: hay que saber escuchar, entender realmente al cliente y adaptar la estrategia a su perfil, sus valores y sus metas. Además, un buen asesor debe ser transparente, tener criterio y no dejarse llevar por las tendencias del mercado.
El equilibrio depende del perfil del inversor, del horizonte temporal y del contexto de mercado. En general, la gestión pasiva aporta eficiencia, diversificación y bajos costos, mientras que la activa puede generar valor en ciertas coyunturas o nichos específicos. En Alquimia solemos combinar ambos enfoques, buscando una asignación estratégica con pilares estables y un componente táctico que permita capturar oportunidades sin desviar el rumbo.
Recuerdo a una clienta que empezó con nosotros con mucho miedo porque había tenido una mala experiencia anterior en un producto estructurado nada complejo. No confiaba ni en los mercados ni en los asesores. Con el tiempo, fuimos construyendo una relación muy fuerte, y hoy no solo confía en su estrategia de inversión, sino que confía en nuestro equipo y traspasa ese conocimiento a las próximas generaciones. Esas transformaciones humanas son lo que más valoro
Me encanta viajar, especialmente a lugares que combinan naturaleza y cultura. También soy fan de la música en vivo: los conciertos me recargan de energía y me fascina compartirlos con mi hija, que es fan de la música como yo. Y en mi día a día, disfruto mucho de leer, escuchar música, caminar al aire libre y pasar tiempo con mi familia.