
29 ENE, 2025
Por Sara Giménez de RankiaPro LATAM

Benjamín Bravo G., Subgerente de Estudios e Inversiones, cuenta con más de 7 años de experiencia en el sector financiero. Antes de asumir su rol actual, se desempeñó como Analista Senior de Inversiones en el Departamento de Estudios de BICE Corp., donde fortaleció su expertise en análisis y estrategias de inversión. Ingeniero Comercial titulado de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), posee un magíster en Finanzas de la misma institución y es candidato al nivel II de la certificación CAIA. Además, está acreditado como profesional CAMV, lo que respalda su sólida formación y compromiso con la excelencia en el ámbito de las inversiones.
Comencé a trabajar en el sector financiero en el 2018, y siempre me desempeñé en cargos ligados a Estudios y/o Inversiones.
El entorno macro actual se encuentra desafiante, donde las reversiones a la media son cada vez menos ciertas. Luego de la pandemia ha habido un cambio, tanto en los patrones de consumo como también un cambio en los patrones de cómo se comporta el inversionista más retail. Esto hace más difícil el análisis y las recomendaciones de inversión, ya que los comportamientos son más erráticos y en muchos casos siguen dinámicas que van más allá de lo racional o del fundamentalismo.
En AMM Capital nos caracterizamos por tener una estructura abierta, donde no existe un mandato ni una cartera modelo que debe ser replicada en los portafolios de los clientes, ni tampoco estamos casados con algún manager en particular. Esto nos permite construir carteras moldeadas al perfil de cada cliente, para que de esta manera podamos desarrollar relaciones duraderas en el tiempo.
Hoy administramos del orden de USD 3 billones. Tenemos carteras modelos para tres perfiles de riesgo (Agresivo, Moderado y Defensivo).
Creo que lo primordial a la hora de gestionar fondos es tener la capacidad de no sobre reaccionar a eventos que ocurran en el día a día de los mercados. Hay que recordar que estamos en la administración de patrimonio, donde nuestros objetivos son a largo plazo. Debemos siempre tratar de pensar en las nuevas generaciones, en los hijos o en los nietos de nuestros clientes.
Entonces, en un mundo donde los comportamientos son cada vez más erráticos, debemos ser capaces de interpretar cada evento con la cabeza fría y determinar si es que esto afecta o no en nuestra visión de largo plazo, y por ende, en los objetivos de nuestros clientes.
Adicionalmente, es fundamental la capacidad de análisis, ya que el mercado está constantemente evolucionando, creando productos nuevos, entregando nuevas maneras de abordar los activos financieros, etc. Debemos estar siempre a la vanguardia de las nuevas temáticas.
Y por último, y no menos importante, una cualidad que creo que es clave, es la de tener habilidades blandas. Si bien es sumamente importante el poder entregarle un producto al cliente que se adecue de la mejor manera a su perfil y a sus requerimientos, debemos tener la capacidad de interpretar sus necesidades, de poder explicarle de la manera más clara y sencilla las propuestas de inversión y los eventos que van ocurriendo en los mercados. Al final de cuentas, este es un rubro que se maneja en base a confianza.
Creo que no es fácil decir que nunca voy a invertir en algún tipo de empresa. Lo que tengo claro, es que nunca voy a invertir en una empresa, sector, industria, clase de activo, que no comprenda al derecho y al revés.
Como mencionaba anteriormente, no nos caracterizamos por tener carteras que sean mandatorias a la hora de invertir, pero para poder contestar la pregunta, por lo general siempre mantenemos un posicionamiento relevante en acciones norteamericanas, principalmente por la relevancia y profundidad que tiene ese mercado. Siempre existe un amor por los activos locales, pero son estrategias que cuesta mantenerlas recomendadas por mucho tiempo.
Es difícil desconectarse totalmente de los mercados, pasa a ser una especie de adicción el estar siempre al tanto de lo que ocurre. Pero cuando logro desconectarme, disfruto mucho los deportes al aire libre, como el trekking o la pesca con mosca. También soy fanático del fútbol, aunque las lesiones han sido cada vez más recurrentes.