
24 SEPT, 2024
Por Sara Giménez de RankiaPro LATAM

El día de hoy conocemos a Pedro Cavallo, CFA, Head Portfolio Manager en Schroders Argentina. Con más de 10 años de experiencia trabajando en mercados financieros, se desempeñó en la administración de portafolios de renta fija y gestionando estrategias de coberturas para commodities agrícolas.
Forma parte de Schroders desde 2017, habiendo comenzado su carrera en la compañía como Fund Manager.
Es Licenciado en Administración y Sistemas de la Universidad Tecnológica de Buenos Aires (ITBA) y Máster en Finanzas de la Universidad del CEMA y Simon Buisness School. Se desempeña también como docente en las materias de Finanzas Corporativas y Epistemología en ITBA. En 2022 obtuvo la designación CFA Charterholder.
Inicie mi carrera de grado en Administración y Sistemas en el ITBA (Instituto Tecnológico de Buenos Aires), atraído por la unión del mundo de los negocios y la tecnología. Cuando estaba cursando mi carrera empecé a trabajar en una compañía dedicada al Business Intelligence, lo que me ayudo a darme cuenta de que mis preferencias iban más por el lado de las finanzas.
Al momento de graduarme de la universidad, empecé a trabajar en una compañía agropecuaria muy grande que estaba trabajando para hacer un IPO, lo que fue una experiencia increíble. Trabajé 2 años en el equipo de planificación y luego pasé a la mesa de trading de commodities agrícolas, donde tuve mi primer contacto fuerte el mercado financiero. Fue un aprendizaje excepcional, porque si bien operábamos activos financieros (fundamentalmente derivados), detrás existía un negocio real de operación agrícola que me ayudó a anclar mejor lo que hacía. Si no hubiera llegado al mundo de las finanzas, seguramente hubiera perseguido mi vocación frustrada de profesor.
Argentina siempre está en algún tipo de transición. Nosotros pensamos que el entorno macro actual se dirige hacia una transición de normalización, con la complejidad de que el proceso no es lineal sino secuencial. Estabilizar, normalizar (quitar controles y restricciones), recuperar el crecimiento… la dirección es clara, pero el camino se va desarrollando. Eso genera un reflejo natural en los que observamos y analizamos el mercado, que nos obliga a cuestionar permanentemente nuestros escenarios, revisando siempre lo que pensamos. Nuestra firma tiene un ADN basado en la gestión activa y eso es particularmente útil para transitar la secuencia del programa macro actual sobre dinámica flexible.
Actualmente soy responsable del equipo de inversiones de Schroders en Argentina, y nuestro equipo gestiona 23 fondos con 1.200 millones de dólares en activos bajo administración. Tenemos un equipo muy dinámico que cubre prácticamente todo el universo de activos de renta fija: desde estrategias en moneda local, hasta bonos en dólares corporativos y deuda de LATAM.
Hay un primer pilar que siempre es analítico: un buen inversor debe ser capaz de analizar una cantidad significativa de información, incluyendo informes, estimaciones económicas y datos de mercado. Ese análisis suele condensarse en modelos de portafolios y en escenarios de retorno total que ayudan a llevar el análisis hacia un modelo de decisiones.
En segundo lugar, se requiere un profundo entendimiento de los riesgos. La capacidad para entender cómo los factores macro globales y las cuestiones idiosincráticas locales afectan la perspectiva de riesgo de mercado, de crédito, de liquidez…
Finalmente y no menos importante, si confiamos en nuestro análisis y en nuestra evaluación de riesgo, resulta importante tener paciencia para transitar las fluctuaciones del mercado a corto plazo y mantener una visión estratégica a largo.
Los que invertimos en deuda de mercados emergentes, solemos tener muy presente el análisis de sostenibilidad de la deuda. Es un concepto simple pero muy potente y cuando lo bajamos a nivel de una empresa, podemos hacer un ejercicio similar.
Es importante evitar las empresas que tienen modelos insostenibles ya sea porque dependen de recursos no renovables a largo plazo, o que tienen modelos de negocio que son susceptibles a la disrupción tecnológica.
Otro tipo de compañías que buscamos evitar son aquellas afectadas por factores geopolíticos o regulatorios negativos. En esa línea, hace algunos años incorporamos un modelo propio de análisis de sustentabilidad, que incorpora un filtro de ética corporativa, cumplimiento legal o las normas de buen gobierno.
Una estrategia de inversión aplicamos consistentemente en Schroders es la gestión activa, un enfoque crucial para la adaptación rápida a los escenarios cambiantes del mercado.
Es una forma de llevar adelante nuestro proceso de inversiones sobre la base de contar con flexibilidad para ajustar nuestras posiciones de inversión en respuesta a eventos económicos, políticos y de mercado. Esto contrasta con la idea de mantener una asignación de activos estática, permitiéndonos ser proactivos.
Richard Feynman decía que la mejor manera de aprender es enseñar. Me declaro un profesor frustrado y un apasionado por aprender. Disfruto mucho del ambiente estimulante y de curiosidad que se vive en el ambiente universitario, y desde hace más de 12 años doy clases en la universidad. Comencé como ayudante en el ITBA y hace 3 años me sumé también a la maestría en finanzas de UCEMA (Universidad del CEMA).