
29 SEPT, 2026
Por Sara Giménez de RankiaPro LATAM

Inés Franco es CEO en Accem Strategic Advisors. Cuenta con 19 años de experiencia en la industria financiera. Anteriormente, se desempeñó como Head Trader en Quest Andbank durante 8 años. En sus inicios, perteneció al equipo de Copernico Capital Partners y trabajó en el departamento de Customer Service en Citibank. Inés realizó el Programa Ejecutivo en Inversiones Financieras en la Universidad ORT del Uruguay. Es Licenciada en Marketing graduada en la Universidad de la Empresa
Mi día empieza en el auto, camino a Zonamerica, escuchando un update de mercado. Me ayuda a “entrar en órbita” antes de llegar a la oficina.
Al llegar, suele darse una charla informal de pasillo. Comentamos las novedades del mercado, la coyuntura, algún dato económico relevante y, muchas veces, también alguna idea de inversión que haya surgido. Esto me ayuda a tomar el pulso del equipo y a empezar el día conectada con lo que está pasando. Después organizo la jornada y priorizo las tareas.
Mi rol como CEO es bastante transversal. Me involucro en el equipo de productos y en el armado de carteras, además de mantener un intercambio permanente con research externo y con los distintos gestores. Mis años trabajando en la mesa me dieron una experiencia muy práctica de los mercados y de la toma de decisiones de inversión, que hoy trato de poner al servicio del equipo y de nuestros clientes.
Lo que más me gusta es trabajar en equipo. El intercambio diario con personas que piensan diferente, que tienen otras miradas y conocimientos, me obliga a cuestionarme y también me hace aprender constantemente.
¿Lo que menos? Probablemente, cuando tenés que darle malas noticias a un cliente o un asesor sobre una inversión que tomamos juntos y que parecía impecable. El mercado te recuerda quien manda, pero esa conversación es tuya.
Miro varias cosas. La trayectoria y consistencia del fondo, el tamaño y la capacidad del equipo gestor, y si existe un verdadero diferencial en la estrategia que justifique incorporarlo a una cartera.
Por supuesto, el rendimiento importa, pero trato de no mirarlo de manera aislada. Me interesa entender cómo se llegó a ese resultado, cuánto riesgo se asumió y cómo se comportó el fondo en distintos escenarios de mercado.
También es importante entender qué aporta en términos de diversificación y cuál es su verdadero diferencial frente a otras alternativas. Y, cuando dos fondos son comparables, el acceso al gestor y la calidad de la relación con la gestora pueden terminar haciendo una diferencia importante.
Más que mirar solamente cómo le fue en los años buenos, me interesa muchísimo ver cómo se comportó cuando las cosas se pusieron difíciles.
Los mercados alcistas suelen esconder algunas debilidades. Los años complicados, en cambio, muestran mucho del verdadero ADN de un gestor: cómo controla el riesgo, cómo toma decisiones bajo presión, si mantiene la disciplina de su proceso y, sobre todo, cómo recupera después de un período malo.
También valoro mucho la consistencia entre lo que el gestor dice y lo que efectivamente hace. Para mí, la transparencia, la disciplina y la capacidad de explicar claramente las decisiones son fundamentales.
Una vez le pedí a ChatGPT: “definime en una palabra” y respondió: “elegante”.
Claramente no fue por mi apariencia física… y la explicación me sorprendió:
La elegancia tiene más que ver con una forma de hacer las cosas que con la apariencia: buscar lo simple, cuidar los detalles, tener criterio y mantener la calma incluso cuando las cosas se complican.
Si tuviera que agregar dos palabras, elegiría perseverante y curiosa. Perseverante porque difícilmente abandono algo que realmente me importa; y curiosa porque creo que, en este y en cualquier negocio, dejar de aprender y de buscar nuevas oportunidades es quedarse atrás.
Más que apostar por un fondo puntual, prefiero hablar de estrategias. Para lo que resta de 2026 me gustan la renta fija de calidad, donde todavía veo oportunidades interesantes en términos de carry, pero siendo muy selectivos con el crédito y la duración, porque no todo lo que rinde bien hoy está bien posicionado para lo que viene.
En renta variable, me inclino por compañías con balances sólidos y capacidad real de generar caja — no me convencen los múltiplos altos sin esa base. Y mantendría exposición a estrategias globales diversificadas, porque en un contexto de tanta dispersión entre mercados y sectores, la gestión activa vuelve a tener un papel clave. Si algo aprendí en todos estos años de mercado, es que los momentos de mayor incertidumbre suelen ser los más interesantes para los que saben seleccionar.
El deporte ocupa bastante espacio en mi vida y lo disfruto mucho. Juego al hockey, tenis y pádel.
Me gusta porque, al igual que en mi trabajo, exige estrategia, espíritu competitivo, capacidad para leer al otro y rapidez para adaptarse. Ademas, me ayuda a desconectar, concentrarme y volver con la cabeza más clara.