
7 SEPT, 2026
Por Sara Giménez de RankiaPro LATAM

Es Economista por la Universidad de los Andes (Colombia) y cuenta con un Master in Applied Finance con especialización en Funds Management por Macquarie University (Australia). Inició su carrera en AXA Colpatria, donde pasó más de siete años en el área de inversiones internacionales, primero como Trader de Deuda Pública y posteriormente como Gerente de Portafolio de Moneda Extranjera. En este último rol fue responsable del establecimiento y gestión de un portafolio internacional de más de 1.000 millones de dólares en fondos mutuos, ETFs, private equity y activos alternativos, posicionando a Colpatria como la aseguradora más sofisticada de Colombia en materia de inversiones internacionales.
Posteriormente se incorporó a BNP Paribas Asset Management en Bogotá, donde durante casi cinco años formó parte del equipo de distribución institucional para América Latina, desarrollando y manteniendo relaciones con clientes institucionales en toda la región y contribuyendo a la captación de nuevos activos para la gestora.
En 2018, Lucas se integró a Natixis IM como director de ventas con sede en Bogotá, apoyando las capacidades de gestión e los afiliados en Colombia, Perú y Panamá. En 2021 promocionó a Country Head Managing Director del Cono Sur.
En realidad, yo no elegí activamente trabajar en el sector financiero ni en los mercados de capitales. Cuando terminé mi carrera de Economía en la Universidad de los Andes, en Bogotá, un amigo que estaba realizando prácticas en una corredora de bolsa me comentó que buscaban un analista económico para reemplazarlo, ya que él había conseguido una nueva oportunidad laboral. Me animé a presentarme y terminé obteniendo la posición.
Durante la universidad había tomado algunos cursos de mercado de capitales y participé en un concurso bursátil organizado por la Bolsa de Valores de Colombia, donde tuve mi primer contacto con Bloomberg y con el análisis de inversiones. La experiencia me resultó muy interesante, aunque nunca imaginé que terminaría construyendo toda mi carrera profesional en esta industria.
Después de más de 25 años, me siento profundamente afortunado de haber desarrollado mi carrera en el mundo del Asset & Wealth Management. Es una industria que nunca deja de evolucionar, donde siempre hay algo nuevo que aprender y donde el dinamismo de los mercados te obliga a mantenerte informado, curioso y abierto al cambio.
En ventas, probablemente lo más difícil sea aprender a gestionar las emociones y entender que no todo está bajo tu control.
Cuando tienes un excelente año, es fácil pensar que el éxito es exclusivamente resultado de tu esfuerzo. Sin embargo, detrás de cada logro hay equipos de inversiones, marketing, producto, compliance y operaciones trabajando en conjunto, además de condiciones de mercado que muchas veces juegan un papel decisivo. Del mismo modo, cuando una estrategia atraviesa un período difícil o un cliente decide retirar una inversión, es importante no personalizarlo, porque generalmente son múltiples factores los que influyen en esa decisión.
Lo más positivo de mi trabajo son las personas. He tenido la oportunidad de conocer clientes extraordinarios, aprender de sus experiencias, entender qué los motiva y ayudarlos a enfrentar desafíos complejos. Con el tiempo, muchas de esas relaciones trascienden lo profesional y se convierten en vínculos personales muy valiosos.
No creo que exista una fórmula mágica para tener éxito en la distribución de fondos. Sin embargo, si hay algo que he observado de manera consistente entre los profesionales más exitosos es su capacidad para generar confianza.
Esa confianza se construye a través del servicio, la cercanía con los clientes, la disponibilidad y, sobre todo, el asesoramiento honesto. Los clientes valoran a quienes les ayudan a tomar mejores decisiones, no a quienes simplemente intentan vender un producto.
Siempre he tratado de mantener una filosofía muy simple: nunca recomendaría una inversión que yo mismo no estaría dispuesto a incluir en mi propio portafolio. Cuando uno realmente cree en lo que está ofreciendo, las conversaciones con los clientes son mucho más genuinas y efectivas.
Después de más de 25 años en la industria, he tenido el privilegio de vivir algunos de los momentos más extraordinarios de la historia de los mercados: la crisis financiera global de 2008, la crisis de deuda europea, la pandemia de 2020 y, más recientemente, la irrupción de la inteligencia artificial como fuerza transformadora de la economía.
Sin embargo, lo más emocionante no ha sido un evento puntual, sino la extraordinaria capacidad de los mercados para adaptarse, reinventarse y seguir creando oportunidades en medio de la incertidumbre. En cada crisis parecía que estábamos frente a una situación completamente diferente y muchos pensaban que "esta vez era distinto". Sin embargo, una y otra vez la innovación, el crecimiento empresarial y la disciplina de inversión terminaron prevaleciendo.
Si tuviera que destacar un fenómeno actual, probablemente sería la inteligencia artificial. No solo por el impacto que ha tenido en los mercados bursátiles, sino porque tiene el potencial de transformar la productividad global de una forma comparable a la revolución de Internet hace 25 años.
Lo más fascinante es que, después de todos estos años, sigo convencido de que los próximos diez años podrían ser aún más interesantes que los anteriores.
Creo que estamos entrando en una etapa muy interesante de innovación financiera.
Por un lado, los ETFs activos probablemente serán uno de los grandes ganadores. Combinan la eficiencia operativa, la transparencia y las ventajas del formato ETF con la posibilidad de generar alfa a través de la gestión activa. Pienso que esta categoría todavía está en una fase relativamente temprana de desarrollo y tiene un enorme potencial de crecimiento.
Por otro lado, me parece especialmente interesante la convergencia entre los activos financieros tradicionales y las nuevas tecnologías. No sé si las criptomonedas serán finalmente las grandes vencedoras, pero sí estoy convencido de que la tokenización de activos puede transformar significativamente la forma en que invertimos, distribuimos productos y accedemos a los mercados.
También creo que los mercados privados, particularmente private credit, infraestructura y ciertas estrategias de private equity, seguirán ganando relevancia a medida que más inversores busquen nuevas fuentes de diversificación y rentabilidad.
Como buen colombiano, me apasiona el ciclismo. Es un deporte que me permite despejar la mente, mantenerme activo y disfrutar del aire libre.
Además, en los últimos años he descubierto que caminar es una actividad sorprendentemente terapéutica. Muchas veces las mejores ideas aparecen durante una caminata tranquila, lejos del ruido y de las pantallas.
Pero, sin duda, lo que más disfruto es pasar tiempo con mi familia. Los mercados pueden ser apasionantes, pero compartir tiempo con las personas que uno quiere sigue siendo la mejor forma de recargar energías y mantener la perspectiva.