
17 MAR, 2025
Por Sara Giménez de RankiaPro LATAM

Después de dos años difíciles para la renta fija emergente, la narrativa en torno a esta clase de activo en lugar de segmento de mercado. Así lo destacó David Hayon, Head of Sales Latam & US Offshore en Edmond de Rosthchild Asset Management durante la mesa redonda sobre oportunidades en deuda corporativa emergente, durante el Kick Off de Latam ConsultUS.
El panel abrió con un dato contundente: la deuda emergente corporativa ha vuelto a ofrecer retornos atractivos. El índice CEMBI registró un 7% en 2024 y 9% en 2023, mientras que el Emerging Credit de Edmond de Rothschild obtuvo un 11% en 2024 y un 15% en 2023.
"Venimos de los dos peores años en dos décadas en cuanto a los flujos en la clase de activo debido a que muchos inversores se refugiaron en bonos del Tesoro estadounidense. Sin embargo, la situación ha cambiado drásticamente"
David Hayón, Head of Sales LATAM & US Offshore en Edmond de Rothschild AM
La clave de este giro reside en la estabilización del entorno macroeconómico. Aunque los tipos de interés no bajarán en el corto plazo, tampoco se espera que suban, lo que crea un contexto favorable para la renta fija emergente. Además, la estabilidad del dólar y el ciclo de las materias primas refuerzan la posición de los mercados emergentes productores de petróleo y gas, cuyos márgenes de maniobra han mejorado significativamente.
Uno de los puntos más discutidos en la conferencia fue la composición de la cartera del fondo, que ha alcanzado su mayor exposición a Latinoamérica, con un 61,7%.
"Vemos un equilibrio muy positivo entre riesgo y rentabilidad en países como Argentina y Colombia, donde hemos tomado posiciones estratégicas en bonos corporativos, como los vinculados al sector aeroportuario argentino"
David Hayón, Head of Sales LATAM & US Offshore en Edmond de Rothschild AM
Otro aspecto destacado fue la apuesta por sectores defensivos en África, con un 19,4% de la cartera asignada a petróleo y gas, utilities y bancos, donde el riesgo está más controlado. En contraste, el fondo mantiene una postura prudente en Asia, con una infraponderación notable en China y el sudeste asiático. "Muchos de estos países ya no deberían considerarse emergentes, y en el caso del real estate chino, la falta de transparencia nos ha llevado a mantenernos al margen durante 15 años", explicó Hayón.
De cara a 2025, las expectativas de rentabilidad del fondo se sitúan entre el 7% y el 10%, apoyadas en un cupón medio del 6%. En pocas palabras, David Hayón explicó que solo con el carry, ya se obtiene una rentabilidad sólida. Además, la tasa de default en el universo de inversión es inferior a la del índice de referencia, lo que refuerza su atractivo en términos de riesgo-rentabilidad.
El mensaje final de la conferencia fue claro: los inversores están regresando a la búsqueda de yield y la deuda emergente corporativa vuelve a ser una alternativa clave en este entorno de mercado. La clave, es contar con un gestor activo que sepa identificar oportunidades y gestionar los riesgos de forma eficiente.