
16 JUN, 2023
Por Constanza Ramos de RankiaPro LATAM

Francisco Verdugo, Head de Distribución en DVA Capital.
Con más de cuatro años desde su lanzamiento, el Silicon Fund se ha convertido en el fondo temático más grande de Chile, atrayendo a inversionistas institucionales, family offices, multi family offices y clientes digitales, todos conviviendo en una misma serie con una comisión única.
Francisco Verdugo, Head de Distribución en DVA Capital, destaca la estrategia del fondo, que se enfoca en invertir en las empresas que diseñan y fabrican los chips, reconociendo el cuello de botella existente en esta industria y las altas barreras de entrada que generan un espacio virtuoso para los inversionistas.
El fondo está dirigido a todas las personas que crean que la digitalización del mundo va a seguir creciendo y que quieran capturar esta tendencia desde la base.
La Inteligencia Artificial, los autos autónomos, el metaverso, o la tecnología de moda que esté por venir, se sustentan en la generación, procesamiento y almacenamiento de datos a gran escala. Hoy esto lo hacen, en gran medida, los semiconductores y nos enfocamos en invertir en quienes los diseñan y fabrican.
A un poco más de cuatro años del lanzamiento, ya contamos con inversionistas Institucionales, Family Offices, Multi Family Offices y clientes digitales que conviven en una misma serie con una comisión única. Gracias a ello, estamos muy orgullosos de decir que el Silicon Fund es el fondo temático más grande de Chile.
Nuestra filosofía es que no sabemos si Chat GPT le ganará a BARD o si META logrará ser el gran ganador del metaverso. Dada esta limitación, buscamos exponernos a la tendencia a través de los que fabrican los chips. Acá hay un cuello de botella que genera un espacio virtuoso para ser inversionista.
La gran ventaja de hacerlo de esta manera, es que la industria es muy particular y en ella se encuentran monopolios o duopolios que se reparten un mercado con altas barreras de entrada.
Como ejemplo, invertimos en empresas como Taiwan Semiconductors. Esta fabrica la mitad de todos los chips del mundo. Otro caso interesante es ASML, una compañía holandesa que tiene el 90% del mercado de las máquinas que ocupan las fábricas para hacer chips.
A ellas se le suman gigantes como NVIDIA, Samsung o Intel.
En total el portafolio tiene 19 empresas, las cuales se manejan bajo una estrategia pasiva a través de un equal weight que nos permite dar espacio al momentum, pero a la vez controlar el event risk.
Por definición es una industria cíclica y más volátil que el mercado. Esto lo vimos tanto en la simulación que hicimos previo lanzamiento del fondo y se ha confirmado durante los últimos cuatro años.
Esta mayor volatilidad ha sido compensada con un retorno superior al mercado, el cual se ha visto impulsado además por la aceleración de la digitalización producto de la pandemia, los impulsos de la minería asociada a las criptomonedas y últimamente por la explosión de la inteligencia artificial.
La estrategia fue desarrollada 100% in-house y es única a nivel global. Hemos buscado muchos ETFs y fondos y los que más se le parecen tienen un traslape máximo del 60% del portafolio.
Una gran diferencia es que el Silicon Fund no tiene una definición geográfica ni sectorial. A lo que busca exponerse es a los grandes players de quienes diseñen y fabriquen los elementos que permitan la digitalización. Hoy son los que fabrican chips, pero el día de mañana podría ser el quantum computing. En este caso el fondo incluiría estas nuevas empresas, siempre y cuando cumplan algunas métricas de tamaño, liquidez y aspectos financieros que le pedimos a las empresas del portafolio.
Tanto en términos de retorno como sharpe ratio la estrategia es muy competitiva, sobre todo para inversionistas chilenos que pueden aprovechar algunos beneficios tributarios que no van a encontrar en ETFs o fondos off shore.
El escenario de que la inteligencia artificial esté sobrevalorada por el mercado siempre es una posibilidad que puede existir. Ahora bien, a diferencia de otras tendencias tecnológicas del último tiempo, esto ha significado un impulso real en la demanda de las compañías. Esto se da por una razón super significativa, la inteligencia artificial está demostrando ser una herramienta para hacer más eficientes los procesos del mundo real.
Al tener esta característica, los incentivos de seguir desarrollándola son muy altos por lo que las compañías seguirán invirtiendo fuertemente en esta tendencia. De hecho, la inversión privada anual en IA se ha duplicado en menos de dos años a nivel mundial.
Si miramos la historia, es cierto que el internet generó una burbuja a principios de los 2000. Sin embargo, esto también fue el comienzo de una revolución en las operaciones a nivel mundial y en cómo nos comunicamos como sociedad. En ese entonces, no sabíamos cual compañía iba a ser la gran ganadora de aquel cambio (Google o Amazon por ejemplo) pero sabíamos que venía una revolución.
Actualmente, estamos en un escenario similar, no sabemos qué compañía será la gran ganadora de la inteligencia artificial. Pero lo que sí sabemos, es que todas necesitarán la infraestructura necesaria para que esto sea posible. Hoy esta infraestructura se soporta en chips.