
15 DIC, 2023
Por Fabián Tiscornia

El Banco Central Europeo (BCE) resolvió el jueves mantener las tasas de interés en 4,5% por segunda reunión consecutiva. Este camino de hacer una pausa en el ajuste monetario es el que también han seguido la Reserva Federal (Fed) y el Banco de Inglaterra (BoE), aunque sus situaciones son diferentes.
¿Cómo debe tomarse esta pausa del BCE y en el BoE? ¿Qué puede pasar el próximo año? Las gestoras dan una pista de lo que se puede venir.
Para Silvia Dall'Angelo, economista senior de Federated Hermes Limited, "una vez más", el BCE y el BoE "tardan en reaccionar".
"Hace dos años, retrasaron demasiado su lucha contra la alta inflación. Ahora, corren el riesgo de infligir el severo dolor de unos tasas restrictivas a sus economías, ya estancadas", argumentó.
Dall'Angelo reconoció que la preocupación por la inflación no ha desaparecido y eso lleva a que ambos bancos centrales no quieran mostrarse laxos.
"El Banco de Inglaterra se enfrenta a una inflación subyacente rígida y a una inflación salarial alarmantemente elevada, con limitaciones de la oferta que probablemente apoyen las presiones sobre los precios", indicó en ese sentido.
Mientras, en la zona euro, la inflación "se redujo recientemente más rápido de lo previsto, pero sigue situándose por encima del objetivo. Las previsiones de los expertos del BCE muestran que la inflación subyacente se mantendrá ligeramente por encima del objetivo al final de su horizonte de previsión en 2026", recordó.
Esto lleva al BCE a reiterar "su mantra de 'suficientemente restrictivo por un periodo suficientemente largo'", añadió.
"Aunque el Banco de Inglaterra ha mantenido su sesgo contractivo y el BCE ha hecho hincapié en la dependencia de los datos, el riesgo es que los bancos centrales ya hayan endurecido en exceso las condiciones monetarias", concluyó Dall'Angelo.
La directora de Amundi Investment Institute, Monica Defend, señaló que la presidenta del BCE, Christine Lagarde dejó en claro que "los recortes de tasas no estaban sobre la mesa, marcando un claro contraste con el enfoque de la Fed, que sigue intensamente centrada en los riesgos de crecimiento asociados al mantenimiento de tipos más altos durante un período prolongado".
De hecho, el presidente de la Fed, Jerome Powell reconoció en la conferencia de prensa posterior a la reunión que culminó el miércoles que ya se comenzó a hablar de recortes de tasas en el Comité de Política Monetaria.
"Esta divergencia es especialmente notable dados los recientes resultados económicos más débiles de la zona euro y su desinflación más rápida en comparación con Estados Unidos", remarcó Defend.
"Mientras tanto, el Banco de Inglaterra mantiene una postura prudente, sin mostrar indicios de desviarse de su política de tasas más altas durante más tiempo", concluyó.
Según el gestor de carteras de PIMCO, Konstantin Veit, "el BCE sigue dependiendo totalmente de los datos (los costos laborales unitarios y los márgenes de utilidades empresariales), en modo reunión a reunión".
Por eso, "con las tasas de interés presumiblemente en niveles máximos, la atención del mercado se desplazó firmemente hacia el próximo ciclo de recortes", analizó.
Veit sostuvo que "los riesgos siguen estando sesgados hacia recortes de tasas más tardíos en comparación con las expectativas actuales del mercado".
"Para que la inflación vuelva a normalizarse completamente hasta el objetivo del 2%, es probable que se necesite un enfriamiento adicional de la economía y del mercado laboral", añadió.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, enfatizó que las tasas de interés deben permanecer en niveles elevados para llegar al objetivo de inflación del 2%, lo que "rechazó" la especulación del mercado de que el BCE consideraría una reducción más rápida de las tasas, observó Ulrike Kastens, economista para Europa de DWS.
"Es cierto que el BCE ha disminuido significativamente sus previsiones sobre la inflación y se espera que el objetivo de inflación del 2% se alcance más rápidamente. Sin embargo, también ha dejado claro que las presiones internas sobre los precios siguen siendo altas: el mercado laboral es estable, los salarios están aumentando y los costos laborales unitarios en particular han aumentado recientemente", indicó Kastens.
"En general, pese a los claros avances en el proceso de reducción de la inflación, es demasiado pronto para cantar victoria. Este es también nuestro punto de vista", resumió.
"Sin embargo, dada la fragilidad de las perspectivas económicas, debe quedar claro que las expectativas de recorte de tasas siguen siendo fuertes. Aún esperamos un primer recorte de tasas en junio de 2024", concluyó Kastens.
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