
25 MAR, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

Te presentamos a Alfredo Ruiz de Azúa, socio director de Abante en el País Vasco. Ha desarrollado su carrera profesional en empresas de los sectores industrial, agrícola, renovables, capital riesgo y financiero. Ruiz de Azúa se incorporó a Abante Asesores en 2021, tras la integración del grupo Dux Inversores, del que era socio y presidente. Es miembro del CFA Institute y presidente de su Comité de Bilbao.
Alfredo Ruiz de Azúa es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Comercial de Deusto. Además, colabora con Deusto como profesor de International Finance en el grado de Administración de Empresas e Inteligencia Digital Empresarial.
Mi primer contacto fue antes de acabar la carrera porque mi padre se dedicaba a ello y le ayudaba. ¡Estoy hablando de los años 80! Creo que siempre me había atraído esta actividad, pero al acabar de estudiar no era plenamente consciente y, antes de que pudiera pensármelo, me ofrecieron un puesto en el sector industrial y trabajé 7 años en varias empresas del grupo Thyssen. Un periodo del que guardo un inmejorable recuerdo, y en el que aprendí cómo funciona una multinacional y la economía real.
Cuando en 1997 surgió la oportunidad de embarcarme en un proyecto empresarial en el sector financiero, no tuve que darle muchas vueltas; solo vencer el miedo a emprender. Aunque los inicios fueron muy complicados, nunca me he arrepentido de aquella decisión.
Tengo muchos hobbies y poco tiempo. Y, por si fuera poco, siempre me ha costado decir que no. Me gusta jugar a pádel, andar, esquiar, viajar (en familia, con amigos o siguiendo a mis hijos en sus actividades deportivas). Últimamente estoy maltratando los campos de golf y leyendo más.
Sin ninguna duda, sentir que soy útil ayudando a los demás desde una empresa que tiene un propósito claro y un equipo de trabajo increíble en los planos profesional, humano e intelectual.
Por una parte, se está profesionalizando nuestra actividad, y ampliando la presencia y valoración de entidades independientes que ofrecen un asesoramiento financiero cercano, honesto y a medida, algo que antes apenas existía.
Por otra, la profesión se ha tenido que adaptar a un mundo más globalizado. Se dispone de más información sobre lo que ocurre en el mundo y acceso a muchos más instrumentos de inversión. Cuando empezamos apenas podías invertir en bonos y acciones españolas, ahora los inversores tenemos fácil acceso a inversiones internacionales, líquidas, inmobiliarias, capital privado, etc.
Por último, la carga regulatoria ha aumentado extraordinariamente, en ocasiones ineficientemente.
El entorno macro siempre es complejo, por una cuestión u otra. A principios de año el consenso de analistas era de una gran estabilidad, crecimiento generalizado de los beneficios empresariales con matices por geografías, tipos de interés e inflación en niveles muy razonables; un panorama muy atractivo para invertir.
El mayor riesgo actual es el endeudamiento de los países y el manejo de la política monetaria. Nos hemos acostumbrado a tirar de imprenta cuando las cosas se complican.
Un factor que afecta inesperadamente a la macroeconomía es la geopolítica en un mundo con democracias iliberales y actores muy beligerantes que están retando continuamente a la economía, y tensionando y destensando los mercados a golpe de conflicto.
Ahora trabajo todavía más, pero con muchísima ilusión. Para mí, que un grupo de profesionales como los socios de Abante considerara que podía compartir su propósito me reafirmó a seguir trabajando cada día mejor.
Mi día a día ha cambiado porque tengo muchas más interlocuciones internas en la compañía, más formación, más alternativas de inversión que ofrecer a mis clientes y más responsabilidad compartida.
Creo que, antes de hablar de en qué invertir, lo más importante es que cada inversor tenga claro para qué quiere su dinero y qué papel quiere que juegue en su vida. A partir de ahí, la experiencia me dice que lo importante es invertir de forma muy diversificada y con el mayor nivel de riesgo que te permita tu situación personal. No creo en los pelotazos ni en los home runs, sino en ir haciendo carreras base a base, partido a partido.
Me parece fundamental formarse y adquirir criterio, no solo en materia financiera. Comprender el mundo y la sociedad en su globalidad. Entender de historia, filosofía, psicología, tecnología, etc., para intuir cómo el pasado puede aparecerse (camuflado con distintos nombres y circunstancias) en nuestro presente.
También es importante dedicar tiempo a filtrar información. El exceso de información se ataca accediendo a fuentes veraces y variadas. Hay que saber abstraerse de los titulares y profundizar en las realidades.
Igualmente, es clave mantener una visión de largo plazo. Muchas de las noticias que nos llegan se nos olvidan a los dos meses. Lo que ahora parece dramático puede parecer una anécdota a las pocas semanas.
Por último, escuchar, conocer muy bien a tus clientes y entender su mentalidad y sus metas. Empatizar con ellos. Si empatizas con un cliente, entiendes qué le preocupa y puedes ayudarle mejor en momentos de zozobra. Además, empatizar te impulsa a seguir mejorando cada día y ofrecer un mejor servicio.