
3 SEPT, 2025
Por Leticia Rial de RankiaPro

Te presentamos a Beatriz Franganillo, Responsable de Desarrollo de Negocio Institucional de Santalucía AM. Durante más de 14 años de carrera profesional, Beatriz ha ocupado distintos roles en el sector de gestión de activos y el asesoramiento patrimonial en distintos organismos y entidades, como la CNMV, Renta 4 y la EAFI Capitalia Familiar. Antes de su incorporación a la gestora del Grupo Santalucía en septiembre de 2019, ocupó el puesto de Gestor Patrimonial en Acacia Inversión, donde era la responsable de la oficina de Madrid.
Beatriz Franganillo es licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y cursó un Máster en Bolsa y Mercados Financieros en el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). Además, posee la certificación de Asesor Financiero por EFPA España.
Desde siempre me han gustado los números, pero también estar en contacto con la gente. El sector financiero me ofrecía justo esa combinación: poder analizar, entender el mercado y al mismo tiempo construir relaciones de confianza. Me atrajo la idea de poder ayudar a otros a tomar decisiones importantes sobre su futuro financiero y sentir que mi trabajo tiene un impacto real.
Probablemente me habría dedicado a la arquitectura de interiores. Siempre me ha fascinado cómo el espacio influye en el bienestar de las personas y cómo una buena distribución o diseño pueden transformar una experiencia cotidiana. Tiene un componente creativo, técnico y humano que me resulta muy atractivo, similar a lo que hacemos en inversiones: diseñar soluciones que encajen con cada perfil.
Disfruto mucho del campo, me encanta viajar y hacer deporte. Me ayudan a mantener el equilibrio físico y mental. Y cada vez valoro más el tiempo con los míos: compartir momentos con amigos y familia es, sin duda, una de mis prioridades.
Es un entorno marcado por la incertidumbre, con los bancos centrales consolidando sus políticas monetarias y las tensiones geopolíticas globales, existen oportunidades. La clave está en discriminar bien entre valor y ruido, más que nunca toca ser selectivos.
Las principales economías desarrolladas muestran una ralentización progresiva, los activos de riesgo exigen más que nunca, gestión activa y una asignación muy selectiva geográfica y sectorial. La renta fija continúa ofreciendo valor, especialmente en tramos cortos/medios y emisiones de calidad.
Sin duda, el fondo Santalucía Renta Fija. Es una estrategia robusta, con filosofía conservadora pero flexible, que ha demostrado adaptarse a distintos ciclos de mercado de forma sobresaliente.
La disrupción vendrá tanto de la tecnología como de la regulación, que está acelerando la transformación de los modelos de distribución. Aunque para mí la verdadera disrupción estará en cómo conectamos con el cliente: experiencia personalizada, educación financiera y digitalización.
Estamos mejor que hace una década, pero aún muy lejos de donde deberíamos estar. Es un problema estructural. El sector financiero tiene que continuar su labor y compromiso en este ámbito, informar, formar y acompañar es también parte de nuestra función. En paralelo, soy una convencida de que la educación financiera debe empezar en etapas tempranas, en el colegio, como se hace en países como Suecia o Alemania. Solo así cambiaremos hábitos.
La tecnología está redefiniendo la industria. La IA ya es parte del análisis de datos, la personalización de carteras o la mejora en atención al cliente. El blockchain puede aportar eficiencia, trazabilidad y democratización, pero el criterio humano seguirá siendo insustituible. Para mí lo interesante será cómo las gestoras integran estas herramientas sin perder el foco en las personas.
Que se formen bien, sean curiosos, escuchen mucho y encuentren un propósito más allá del salario. La pasión y la curiosidad marcan la diferencia.
Este sector exige compromiso y adaptación continua. Y, sobre todo, que no olviden que, al final, tratamos con personas: la confianza es el mayor activo que uno puede construir. Y que no tengan miedo a equivocarse, la humildad debe ser una cualidad esencial en nuestra industria, implica aceptar que el mercado siempre tiene la razón.
Me gustaría seguir vinculada al mundo de la gestión de activos, con más experiencia, más perspectiva, y ayudando a formar o liderar equipos. Dentro de 10 años intentaré seguir aportando valor y aprendiendo, creo en el compromiso a largo plazo cuando hay un proyecto sólido, y Santalucía lo tiene.