
12 AGO, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

Te presentamos a Iván García Estebaranz, MFIA, Senior Portfolio Manager de Fonditel. Iván cuenta con más de 13 años de experiencia en la industria de gestión de activos. Desde 2019, forma parte del equipo de inversión de Fonditel, gestora del Grupo Telefónica, donde participa como miembro del comité de asignación de activos, así como gestor de fondos de inversión y planes de pensiones.
Inició su carrera profesional como consultor en Deloitte, para posteriormente desarrollar funciones de análisis y gestión en Andbank Wealth Management y ETS Asset Management Factory, donde se especializó en el desarrollo de estrategias cuantitativas de renta variable.
Iván García es licenciado en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid. Cuenta con un Máster en Mercados Financieros e Inversiones Alternativas por el Instituto BME - SIX y un Máster en Estadística Aplicada por la UNED. Además, dispone de la certificación MFIA, entre otras acreditaciones.
Comencé a estudiar la licenciatura en Economía durante la crisis financiera en 2008, lo que despertó mi curiosidad por comprender sus causas y consecuencias.
De esta forma, me adentré en el mundo de los mercados y productos financieros, y decidí orientar mi formación y carrera profesional a esta rama de las finanzas a través de un máster especializado en la disciplina.
Probablemente me dedicaría a algo relacionado con la tecnología. Desde pequeño me ha encantado todo lo que la rodea y siempre intento tener algún dispositivo entre manos para aprender algo nuevo.
Me parece apasionante observar y entender la evolución de los equipos informáticos y las tecnologías, así como las grandes posibilidades que nos ofrecen.
Intento aprovechar mi tiempo libre en compañía de familia y amigos, practicando deporte o haciendo salidas a la montaña. De hecho, cualquier combinación de estas tres cosas siempre es un gran plan.
Nos encontramos ante un mercado complejo (como siempre ha sido), exacerbado por el cortoplacismo a todos los niveles, narrativas cambiantes con mucho ruido geopolítico y algoritmos que dictan grandes movimientos de flujos ante determinados eventos.
Todo esto provoca incrementos de volatilidad y situaciones más extremas lo que, sin duda, será una fuente de oportunidades a futuro para la gestión activa.
Aunque contamos con esa flexibilidad por folleto, nuestro foco principal al seleccionar las posiciones sigue siendo el mercado ibérico (de hecho, la bolsa española se ha situado entre las más rentables de los últimos cinco años). Sin embargo, utilizamos esa flexibilidad añadiendo convexidad a través del uso de opciones en diferentes sectores europeos.
Un ejemplo reciente lo encontramos en el sector bancario europeo; tras verse duramente castigado por el contexto geopolítico, decidimos añadir exposición a través de opciones, obteniendo muy buenos resultados.
La gestión del fondo se realiza de manera conjunta dentro del equipo de Renta Variable de la gestora, contando con el apoyo del resto de profesionales de la casa.
De este modo, una vez seleccionados los valores que formarán parte de la cartera, determinamos el tamaño de cada posición basándonos en métricas cuantitativas de rentabilidad/riesgo y en nuestra propia convicción, dentro de los límites de concentración definidos por la regulación.
El uso de etiquetas para definir estilos de gestión está muy extendido en la industria; sin embargo, al final del día, a cualquier gestor le gusta comprar barato empresas de calidad y con capacidad de crecimiento.
Las filosofías de inversión suelen ser combinaciones factoriales, por lo que resulta difícil aislar un único factor como el motor exclusivo de una cartera. Nuestra propuesta radica en gestionar dinámicamente esos sesgos factoriales, utilizándolos como palancas estratégicas según el entorno de mercado.
No podría señalar una sola influencia. Tras años leyendo a grandes inversores y gestores, terminas aprendiendo valiosas lecciones de cada uno de ellos.
Por citar algunos nombres: Howard Marks, por su habilidad para ser “contrarian” cuando detecta excesos de optimismo o pesimismo en el mercado; Ray Dalio, por su aproximación sistemática a las variables que funcionan en distintos entornos; o el profesor Aswath Damodaran, quien remarca la importancia de la valoración y el papel fundamental de las historias detrás de los números.
Pero, sobre todo, me quedo con los profesionales y amigos con los que he tenido la oportunidad de debatir, intercambiar impresiones y aprender durante todos estos años en la industria.
Nunca invertiríamos en compañías en las que nos resulte difícil vislumbrar su viabilidad operativa a diez años vista, o en aquellas que afronten serios riesgos financieros que consideremos incapaces de superar.
Espero seguir en los mercados, creciendo profesionalmente y sin dejar de aprender.
Creo que la tecnología y la inteligencia artificial llevan años cambiando por completo el paradigma de la industria y nuestra forma de trabajar; sin embargo, el factor humano seguirá siendo clave para aportar valor, apoyándose en estas herramientas para potenciar los resultados.